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jueves, 18 de diciembre de 2014

ANDUVE, ANDUVE...: UNA HISTORIA DEL PUEBLO ROMANÍ


"Sólo hasta 1978, en nuestro país la Guardia Civil tenía estipulado en su reglamento interno “la vigilancia y persecución de gitanos allí donde estuvieran”"


Los gitanos son la minoría étnica más numerosa y la más antigua de toda Europa. La actual situación está marcada por la represión que están sufriendo los roma en paralelo al auge de la extrema derecha sobre todo en el este.
Cayetano Fernández, filósofo.

"Un pueblo es un grupo de gente que convive durante generaciones compartiendo una lengua y unas costumbres, creando una identidad colectiva y conformando en definitiva, una de esas riquezas humanas que llamamoscultura. A lo largo de los siglos, de los milenios los pueblos de la tierra surgen, caminan, se establecen, se transforman, se entremezclan y en ocasiones también desaparecen. Algunos pueblos son conquistadores y se hacen llamar imperios y dominan bastos territorios y someten a muchas gentes. Otros son invadidos o quedan sin tierra; podemos hablar de saharauis, kurdos, de judíos antes de convertirse en pueblo opresor de otro pueblo, el palestino.

Otros son invisibles como los cientos que en África desaparecieron bajo la escuadra y el cartabón europeos. Hay pueblos que caminan siempre. Su historia parece maldita porque están perseguidos, como el pueblo romaní. Los gitanos reprimidos durante siglos, entre otras cosas porque han resistido siempre y se han negado a desaparecer." escribe Eleuterio Gabón, del programa de radio libre "Mundo Mendallon" de Radio Malva.

En realidad gitano es un término impuesto que viene de fuera, de quienes pensaban que llegamos de Egipto(de ahí lo de egiptano). Nosotros somos roma y hablamos el romanó, una lengua derivada del sánscrito igual que el castellano o el catalán lo son del latín.” le puntualizaCayetano Fernández.




Este filósofo está elaborando una tesis sobre la lengua de su pueblo, el pueblo romaní.

Y cuenta que todo empezó en la India hace muchos, muchos años…

Nos situamos al norte del subcontinente indio, cerca de lo que hoy es Pakistán. Los primeros roma eran pobladores de unas tierras sin grandes recursos naturales pero que llegó a ser en su época, un referente cultural para su entorno. Y así lo fue hasta que la invasión musulmana del sultán Mahmud al Gazni en torno al 1014, saqueó el pueblo y esclavizó a su gente.

Tiempo después los roma fueron liberados y algunos regresaron a la India para establecerse, entre ellos los llamados banjaras, los canasteros . Otros, la mayoría, ya no volverían y comenzaron un largo viaje hacia Persia, la actual Irán. Allí se dividieron estableciendo dos rutas: una hacia Oriente Medio a las tierras de Palestina, Jordania, Siria… y otra, a través de Turquía hacia Europa.

En Europa cada uno buscará su propia historia dependiendo de lo que se encuentren. Muchos roma se establecieron en la Europa del este: Moldavia, Rumanía, Bulgaría. En algunos de estos lugares sufrieron la más severa esclavitud estando cautivos durante seis siglos, desde el 1200 aproximadamente, hasta ya entrado el XIX donde hay documentadas subastas públicas de gitanos.

Nuestra rama es la Calé (caló, negro, viene del sánscrito kalà) para los roma en el Estado español, francés y latinoamérica. La entrada en la península data del 1425 a través de Perpinyan aunque hay quien defiende la tesis de que el pueblo romaní conocía nuestras tierras desde la primera época de Al-Andalus."

En principio la llegada de nuestro pueblo no fue conflictiva, disponían de un salvoconducto para poder moverse por todo el reino.” Pero la tranquilidad duraría poco.


En el año 1492, año que celebra el nacimiento del estado moderno español y uno de los más funestos de su historia, la cosa se puso fea. En un ambiente siniestro de persecución, intolerancia y crueldad abanderadas por el fundamentalismo católico, los gitanos sufrirán también las consecuencias.


Se establece toda una legislación a la que hay que someterse para sobrevivir. Entre otras cosas se prohibe hablar el romaní, al igual que el llevar una vida nómada.” Los gitanos deben asentarse y trabajar al servicio de algún nuevo hidalgo y tomar su nombre. “Yo soy Fernández, en razón de alguno de estos “reconquistadores” de aquel entonces.”

Borrar una cultura supone algo más que eliminar físicamente a toda su gente, se trata de convencerles, de hacerles sentir que lo que son y lo que representan es inútil y sobra de la faz de la tierra. “Comenzó en esa época un intento por borrar nuestra cultura, una obsesión continua que se repetirá durante siglos. Es la época en que también empieza a utilizarse el vocablo gitano con connotaciones claramente peyorativas, asociando el término con la gente de condición social baja y de cultura y moral pobre.” Así mismo la lengua romaní es asimilada como propia del lenguaje marginal y carcelario.





Siglos más tarde, en 1749, con la Inquisición española consolidada como

institución del terror, un decreto real da origen a lo que se conoce como la Gran Redada. “Es una orden para meter en prisión a todos los gitanos del territorio. Entre 10 y 15 mil romanós fueron encarcelados incluidas familias que estaban asentadas desde hacía mucho. Secuestraron a los niños menores de siete años y sólo se libraron los ancianos.”

Cayetano quiere destacar que la visión romántica que se ha generado en relación a la condición nómada del pueblo gitano, no está tan clara. “Siempre hemos buscado nuestra libertad eso está claro, pero si hemos sido nómadas es porque siempre nos han perseguido o nos han expulsado.



Poco tiempo después y por los caprichos de estos personajes que se hacen llamar reyes de los pueblos, la situación da un nuevo giro para los roma; es en la época de Carlos III. Sabido es que el de fragüero es un oficio que los gitanos conocen bien. Así que este señor decidió que no debía expulsarse a los gitanos pues los consideraba muy valiosos por su técnica en la fabricación de herraduras y por supuesto, porque le suponía una producción a bajo coste. Eso sí, prohibió el matrimonio, el uso de la lengua e incluso las vestimentas propias del pueblo romanó. “El mensaje parece ser: quedaos pero sin ser gitanos.”


Otro de los tópicos peyorativos que pretende desmontar, es el del desentendimiento o la escasa participación de los roma en los asuntos políticos y sociales. En este sentido Cayetano quiere destacar las figuras de dos auténticos combatientes contra el fascismo durante los años de la guerra en España.“Tenemos el caso de Josefa Carmona Ortega, vecina del Sacromonte que participó activamente en el grupo anarquista "Los hijos de la noche" con los hermanos Quero, escondidos en el Sacromonte gracias a ella.” Destacable es también el papel de Helios Gómez, vecino de Triana, militante de la CNT y posteriormente en el PSUC, comisario de cultura en la Columna Durruti, perseguido y encarcelado, fue además un destacado pintor y poeta. “Aunque no es muy conocido en este país es uno de los máximos responsables de la cartelería de propaganda de guerra durante la revolución del 36.”

Durante la II Guerra Mundial el pueblo romanó fue víctima también de un brutal genocidio del que poco se habla en los libros de historia. “Fueron asesinados entre el 70 y el 80% de los gitanos de Centroeuropa a manos de los nazis, más de medio millón de romanís. Hoy en día donde estuviera el campo de concentración de Lety en Chequia hay una granja de cerdos.” Ni una triste placa, ni el más mínimo recuerdo por el sufrimiento de este pueblo.



Las persecuciones no acabaron aquí. Valga recordar como en nuestro país la Guardia Civil tenía estipulado en su reglamento interno hasta 1978, “la vigilancia y persecución de gitanos allí donde estuvieran”. ¿Cómo fueron los años del franquismo para los roma? “Al margen de esa condición de chivo expiatorio que ya arrastrábamos desde hacía siglos, durante el franquismo se creó una imagen estereotipada sobre los gitanos que ha calado mucho en la sociedad.” Se trata de esa imagen tan asociada al tema del flamenco que resulta muy buena para el turismo y que no es falsa, sino sesgada; “es una identidad cómoda, cosificada, una imagen vendible, exportable, que agranda unos rasgos y oculta los que no interesan.”El 8 de abril de 1971 se celebra en Londres el I Congreso Mundial Romaní. Gitanos de todo el planeta confeccionan su bandera y su himno, el Gelem, Gelem (anduve, anduve). Comienza un proceso para unirse y comenzar a decidir sobre su futuro. “Y es esto precisamente por lo que seguimos peleando hoy en día, por construir nuestro propio camino como pueblo sin tutelas de nadie. Nuestra lucha no es sólo social en relación a las necesidades de vivienda, sanidad, educación, que también las hay, sino además es una lucha por el reconocimiento cultural y por la identidad de nuestro pueblo, es una lucha también política.”


Además de este repaso a la historia de los roma, comentamos con Cayetano la actualidad más reciente para denunciar los abusos que se siguen cometiendo, principalmente en Europa, contra este pueblo. “Los gitanos son la minoría étnica más numerosa y la más antigua de toda Europa. La actual situación está marcada por la represión que están sufriendo los roma en paralelo al auge de la extrema derecha sobre todo en el este.” Son conocidos los agravios que se han cometido en países de esos que llaman importantes como Francia o Italia. Sabido es que Sarkozy decretó la expulsión de varios miles por miedo a perder electorado frente al ultraderechista Le Pen. También se conocen más o menos las maniobras racistas practicadas en Italia, con controles y censos de población gitana y con patrullas de voluntarios para vigilarlos. “En tan solo un año y medio la población gitana ha pasado de 170 mil a 50 mil en ese país.”



Menos conocidos aunque tal vez más graves son los sucesos ocurridos en Hungría. Allí la llamada Guardia Húngara, unas milicias fascistas, se han dedicado a asaltar con granadas y rifles viviendas de los roma. “Ahora están prohibidos tras cobrarse 12 muertes en año y medio, pero siguen actuando cerca de las fronteras.” Existe en Eslovaquia un pueblo, Ostrovani, de amplia mayoría gitana que está totalmente rodeado por un muro. En la comisaría de Kosice, del mismo país, la policía detuvo, golpeó y humilló a unos cuantos niños roma, grabando sus ejemplares formas para aleccionar a los chavales con sus móviles. “El video descubierto por una familiar de los agentes fue filtrado a la prensa y se pudo denunciar el caso.”

En Rumanía, con 3 millones de población romaní, se denunció que los gitanos eranculpables del paro que asolaba el país. “Los datos dicen que la tasa de desmpleo de los roma era en 2005 del 24% pasando en 2010 a más de un 80%.” También en España el PP catalán no dudó en relacionar no sólo el paro sino también la delincuencia con los gitanos rumanos. “Después tuvieron que rectificar y el portavoz de turno aclaró que no era su intención ofender al pueblo rumano, ellos sólo se referían a los gitanos.”



"Es el mundo al revés, pero así es como se trata a la comunidad gitana en los medios", dice Antonia Sánchez, coordinadora en Sevilla de laFundación Secretariado Gitano, promotora de la campaña de sensibilización PAYOTODAY (www.payotoday.com) Desde la parodia y el humor, el objetivo es invitar a reflexionar sobre la responsabilidad en la configuración de la imagen social de la comunidad gitana.

¿Encuentras las diferencias? ;)


miércoles, 17 de diciembre de 2014

HUMOR GRÁFICO - CALOI

EL IMPERIO DEL CONSUMO - EDUARDO GALEANO



La explosión del consumo en el mundo actual mete más ruido que todas las guerras y arma más alboroto que todos los carnavales. Como dice un viejo proverbio turco, quien bebe a cuenta, se emborracha el doble. La parranda aturde y nubla la mirada; esta gran borrachera universal parece no tener límites en el tiempo ni en el espacio. Pero la cultura de consumo suena mucho, como el tambor, porque está vacía; y a la hora de la verdad, cuando el estrépito cesa y se acaba la fiesta, el borracho despierta, solo, acompañado por su sombra y por los platos rotos que debe pagar. La expansión de la demanda choca con las fronteras que le impone el mismo sistema que la genera. El sistema necesita mercados cada vez más abiertos y más amplios, como los pulmones necesitan el aire, y a la vez necesita que anden por los suelos, como andan, los precios de las materias primas y de la fuerza humana de trabajo. El sistema habla en nombre de todos, a todos dirige sus imperiosas órdenes de consumo, entre todos difunde la fiebre compradora; pero ni modo: para casi todos esta aventura comienza y termina en la pantalla del televisor. La mayoría, que se endeuda para tener cosas, termina teniendo nada más que deudas para pagar deudas que generan nuevas deudas, y acaba consumiendo fantasías que a veces materializa delinquiendo.


El derecho al derroche, privilegio de pocos, dice ser la libertad de todos.
Dime cuánto consumes y te diré cuánto vales. Esta civilización no deja dormir a las flores, ni a las gallinas, ni a la gente. En los invernaderos, las flores están sometidas a luz continua, para que crezcan más rápido. En la fábricas de huevos, las gallinas también tienen prohibida la noche. Y la gente está condenada al insomnio, por la ansiedad de comprar y la angustia de pagar. Este modo de vida no es muy bueno para la gente, pero es muy bueno para la industria farmacéutica. EEUU consume la mitad de los sedantes, ansiolíticos y demás drogas químicas que se venden legalmente en el mundo, y más de la mitad de las drogas prohibidas que se venden ilegalmente, lo que no es moco de pavo si se tiene en cuenta que EEUU apenas suma el cinco por ciento de la población mundial.

«
Gente infeliz, la que vive comparándose», lamenta una mujer en el barrio del Buceo, en Montevideo. El dolor de ya no ser, que otrora cantara el tango, ha dejado paso a la vergüenza de no tener. Un hombre pobre es un pobre hombre. «Cuando no tenés nada, pensás que no valés nada», dice un muchacho en el barrio Villa Fiorito, de Buenos Aires. Y otro comprueba, en la ciudad dominicana de San Francisco de Macorís: «Mis hermanos trabajan para las marcas. Viven comprando etiquetas, y viven sudando la gota gorda para pagar las cuotas».

Invisible violencia del mercado: la diversidad es enemiga de la rentabilidad, y la uniformidad manda. La producción en serie, en escala gigantesca, impone en todas partes sus obligatorias pautas de consumo.
Esta dictadura de la uniformización obligatoria es más devastadora que cualquier dictadura del partido único: impone, en el mundo entero, un modo de vida que reproduce a los seres humanos como fotocopias del consumidor ejemplar.

El consumidor ejemplar es el hombre quieto. Esta civilización, que confunde la cantidad con la calidad, confunde la gordura con la buena alimentación. Según la revista científica The Lancet, en la última década la «obesidad severa» ha crecido casi un 30 % entre la población joven de los países más desarrollados. Entre los niños norteamericanos, la obesidad aumentó en un 40% en los últimos dieciséis años, según la investigación reciente del Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad de Colorado. El país que inventó las comidas y bebidas light, los diet food y los alimentos fat free, tiene la mayor cantidad de gordos del mundo.
El consumidor ejemplar sólo se baja del automóvil para trabajar y para mirar televisión. Sentado ante la pantalla chica, pasa cuatro horas diarias devorando comida de plástico.

Triunfa la basura disfrazada de comida: esta industria está conquistando los paladares del mundo y está haciendo trizas las tradiciones de la cocina local. Las costumbres del buen comer, que vienen de lejos, tienen, en algunos países, miles de años de refinamiento y diversidad, y son un patrimonio colectivo que de alguna manera está en los fogones de todos y no sólo en la mesa de los ricos.
Esas tradiciones, esas señas de identidad cultural, esas fiestas de la vida, están siendo apabulladas, de manera fulminante, por la imposición del saber químico y único: la globalización de la hamburguesa, la dictadura de la fast food. La plastificación de la comida en escala mundial, obra de McDonald’s, Burger King y otras fábricas, viola exitosamente el derecho a la autodeterminación de la cocina: sagrado derecho, porque en la boca tiene el alma una de sus puertas.

El campeonato mundial de fútbol del 98 nos confirmó, entre otras cosas, que la tarjeta MasterCard tonifica los músculos, que la Coca-Cola brinda eterna juventud y que el menú de McDonald’s no puede faltar en la barriga de un buen atleta.
El inmenso ejército de McDonald’s dispara hamburguesas a las bocas de los niños y de los adultos en el planeta entero. El doble arco de esa M sirvió de estandarte, durante la reciente conquista de los países del Este de Europa. Las colas ante el McDonald’s de Moscú, inaugurado en 1990 con bombos y platillos, simbolizaron la victoria de Occidente con tanta elocuencia como el desmoronamiento del Muro de Berlín.

Un signo de los tiempos: esta empresa, que encarna las virtudes del mundo libre, niega a sus empleados la libertad de afiliarse a ningún sindicato. McDonald’s viola, así, un derecho legalmente consagrado en los muchos países donde opera. En 1997, algunos trabajadores, miembros de eso que la empresa llama la Macfamilia, intentaron sindicalizarse en un restorán de Montreal en Canadá: el restorán cerró. Pero en el 98, otros empleados e McDonald’s, en una pequeña ciudad cercana a Vancouver, lograron esa conquista, digna de la Guía Guinness.


Las masas consumidoras reciben órdenes en un idioma universal: la publicidad ha logrado lo que el esperanto quiso y no pudo. Cualquiera entiende, en cualquier lugar, los mensajes que el televisor transmite. En el último cuarto de siglo, los gastos de publicidad se han duplicado en el mundo. Gracias a ellos,
los niños pobres toman cada vez más Coca-Cola y cada vez menos leche, y el tiempo de ocio se va haciendo tiempo de consumo obligatorio. Tiempo libre, tiempo prisionero: las casas muy pobres no tienen cama, pero tienen televisor, y el televisor tiene la palabra. Comprado a plazos, ese animalito prueba la vocación democrática del progreso: a nadie escucha, pero habla para todos. Pobres y ricos conocen, así, las virtudes de los automóviles último modelo, y pobres y ricos se enteran de las ventajosas tasas de interés que tal o cual banco ofrece.

Los expertos saben convertir a las mercancías en mágicos conjuntos contra la soledad.
Las cosas tienen atributos humanos: acarician, acompañan, comprenden, ayudan, el perfume te besa y el auto es el amigo que nunca falla. La cultura del consumo ha hecho de la soledad el más lucrativo de los mercados. Los agujeros del pecho se llenan atiborrándolos de cosas, o soñando con hacerlo. Y las cosas no solamente pueden abrazar: ellas también pueden ser símbolos de ascenso social, salvoconductos para atravesar las aduanas de la sociedad de clases, llaves que abren las puertas prohibidas. Cuanto más exclusivas, mejor: las cosas te eligen y te salvan del anonimato multitudinario. La publicidad no informa sobre el producto que vende, o rara vez lo hace. Eso es lo de menos. Su función primordial consiste en compensar frustraciones y alimentar fantasías: ¿En quién quiere usted convertirse comprando esta loción de afeitar?

El criminólogo Anthony Platt ha observado que los delitos de la calle no son solamente fruto de la pobreza extrema. También son fruto de la ética individualista.
La obsesión social del éxito, dice Platt, incide decisivamente sobre la apropiación ilegal de las cosas. Yo siempre he escuchado decir que el dinero no produce la felicidad; pero cualquier televidente pobre tiene motivos de sobra para creer que el dinero produce algo tan parecido, que la diferencia es asunto de especialistas.

Según el historiador Eric Hobsbawm, el siglo XX puso fin a siete mil años de vida humana centrada en la agricultura desde que aparecieron los primeros cultivos, a fines del paleolítico. La población mundial se urbaniza, los campesinos se hacen ciudadanos.
En América Latina tenemos campos sin nadie y enormes hormigueros urbanos: las mayores ciudades del mundo, y las más injustas. Expulsados por la agricultura moderna de exportación, y por la erosión de sus tierras, los campesinos invaden los suburbios. Ellos creen que Dios está en todas partes, pero por experiencia saben que atiene den las grandes urbes. Las ciudades prometen trabajo, prosperidad, un porvenir para los hijos. En los campos, los esperadores miran pasar la vida, y mueren bostezando; en las ciudades, la vida ocurre, y llama. Hacinados en tugurios, lo primero que descubren los recién llegados es que el trabajo falta y los brazos sobran, que nada es gratis y que los más caros artículos de lujo son el aire y el silencio.

Mientras nacía el siglo XIV, fray Giordano da Rivalto pronunció en Florencia un elogio de las ciudades. Dijo que las ciudades crecían «porque la gente tiene el gusto de juntarse». Juntarse, encontrarse. Ahora,
¿quién se encuentra con quién? ¿Se encuentra la esperanza con la realidad? El deseo, ¿se encuentra con el mundo? Y la gente, ¿se encuentra con la gente? Si las relaciones humanas han sido reducidas a relaciones entre cosas, ¿cuánta gente se encuentra con las cosas?

El mundo entero tiende a convertirse en una gran pantalla de televisión, donde las cosas se miran pero no se tocan. Las mercancías en oferta invaden y privatizan los espacios públicos. Las estaciones de autobuses y de trenes, que hasta hace poco eran espacios de encuentro entre personas, se están convirtiendo ahora en espacios de exhibición comercial.

El shopping center, o shopping mall, vidriera de todas las vidrieras, impone su presencia avasallante. Las multitudes acuden, en peregrinación, a este templo mayor de las misas del consumo. La mayoría de los devotos contempla, en éxtasis, las cosas que sus bolsillos no pueden pagar, mientras la minoría compradora se somete al bombardeo de la oferta incesante y extenuante. El gentío, que sube y baja por las escaleras mecánicas, viaja por el mundo: los maniquíes visten como en Milán o París y las máquinas suenan como en Chicago, y para ver y oír no es preciso pagar pasaje. Los turistas venidos de los pueblos del interior, o de las ciudades que aún no han merecido estas bendiciones de la felicidad moderna, posan para la foto, al pie de las marcas internacionales más famosas, como antes posaban al pie de la estatua del prócer en la plaza. Beatriz Solano ha observado que los habitantes de los barrios suburbanos acuden al center, al shopping center, como antes acudían al centro. El tradicional paseo del fin de semana al centro de la ciudad, tiende a ser sustituido por la excursión a estos centros urbanos. Lavados y planchados y peinados, vestidos con sus mejores galas, los visitantes vienen a una fiesta donde no son convidados, pero pueden ser mirones. Familias enteras emprenden el viaje en la cápsula espacial que recorre el universo del consumo, donde la estética del mercado ha diseñado un paisaje alucinante de modelos, marcas y etiquetas.

La cultura del consumo, cultura de lo efímero, condena todo al desuso mediático. Todo cambia al ritmo vertiginoso de la moda, puesta al servicio de la necesidad de vender. Las cosas envejecen en un parpadeo, para ser reemplazadas por otras cosas de vida fugaz. Hoy que lo único que permanece es la inseguridad, las mercancías, fabricadas para no durar, resultan tan volátiles como el capital que las financia y el trabajo que las genera. El dinero vuela a la velocidad de la luz: ayer estaba allá, hoy está aquí, mañana quién sabe, y todo trabajador es un desempleado en potencia. Paradójicamente, los shoppings centers, reinos de la fugacidad, ofrecen la más exitosa ilusión de seguridad. Ellos resisten fuera del tiempo, sin edad y sin raíz, sin noche y sin día y sin memoria, y existen fuera del espacio, más allá de las turbulencias de la peligrosa realidad del mundo.

Los dueños del mundo usan al mundo como si fuera descartable: una mercancía de vida efímera, que se agota como se agotan, a poco de nacer, las imágenes que dispara la ametralladora de la televisión y las modas y los ídolos que la publicidad lanza, sin tregua, al mercado. Pero, ¿a qué otro mundo vamos a mudarnos? ¿Estamos todos obligados a creernos el cuento de que Dios ha vendido el planeta unas cuantas empresas, porque estando de mal humor decidió privatizar el universo? La sociedad de consumo es una trampa cazabobos. Los que tienen la manija simulan ignorarlo, pero cualquiera que tenga ojos en la cara puede ver que la gran mayoría de la gente consume poco, poquito y nada necesariamente, para garantizar la existencia de la poca naturaleza que nos queda. La injusticia social no es un error a corregir, ni un defecto a superar: es una necesidad esencial. No hay naturaleza capaz de alimentar a unshopping center del tamaño del planeta.



FUENTE: APORREA

domingo, 14 de diciembre de 2014

EL OFICIO DE LA ANTROPOLOGÍA: GUERRA AL PREJUICIO


© Jon Diez Supat


“El antropólogo no tiene por qué afirmar que todas las culturas son buenas, pero está en la obligación de someter a todas, incluidas las propias, a la misma crítica negativa”. 
Pedro Tomé

Artículo publicado en Revista Mito:
http://revistamito.com/el-oficio-de-la-antropologia-guerra-al-prejuicio/

En realidad, la crítica no es lo difícil, tendemos más a ella que al elogio, sobre todo tratándose de otras costumbres “ajenas” a las nuestras, a veces tan difíciles de comprender. Ya se sabe, ver la paja en el ojo ajeno… Lo difícil es, claro, no tender alprejuicio, al criticar por ignorancia o porque, simplemente, no nos entra en nuestros esquemas mentales. Sobre todo, el cuidado es mayor cuando se trata del oficio de la antropología, oficio del trabajo de campo, del psicoanálisis de las culturas, del de las historias de vida, del análisis de los patrones humanos… ¿comunes?. De ver la humanidad en el ojo ajeno, en realidad. “Deporte de riesgo” es como definió a la antropología una compañía de seguros del antropólogo inocente Nigel Barley. Quizás lo sea, aún en tierras propias, luchando contra los estigmas, prejuicios y varios crueles “ismos”. Pero, especialmente, contra los esquemas mentales, la mente propia.

© Cassimano

“Todos somos racistas” fue una advertencia que escuché mucho en mis clases. Nadie escapa de este principio, por muchos amigos exóticos que se tenga. Somos conscientes de que no podemos extirparnos el subjetivismo tan fácilmente, y mucho menos mantener al margen nuestros patrones culturales. La antropología más que nadie lo sabe, trabaja analizándolos. Pero igualmente aseguramos que estos patrones culturales respiran, se mueven, a veces hasta se agitan y hacen su propia revolución. Es más, este es su orden, y nuestro propio orden social, afortunadamente. Einstein decía que la mente debería ser como un paracaídas, abierta, para que las caídas no resulten tan duras. Abierta con curiosidad, con rebeldía, con humildad, pero sobre todo, con humanismo.

Nosotros hacemos cultura, nosotros la construimos. Este enunciado que puede resultar fácil de entender, a veces es difícil de recordar. Especialmente en esta época de sentimiento de fatalidad, de resignación, de que las cosas nos vienen dadas y si llueve, sólo nos queda el recurso de sacar el paraguas. La cultura impregna, como la lluvia, hasta los huesos, pero somos nosotros los que creamos y manejamos las nubes. Y como las nubes, están vivas, y crean formas, y no caben en ningún museo ni teatro ni nivel scioeconómico. Si se prefiere, el escritor Galeano lo entiende como“fueguitos.” El mundo es eso, un mar de fueguitos, y así vamos combustionando a los otros, creando la hoguera de la cultura, que quema cualquier frontera y traspasa cualquier muro, pero sobre todo, ilumina y da calor.


© Annais

El antropólogo es el que, armado con su cuadernito y su mente de paracaidista, se moja en la hoguera sin paraguas, dispuesto a comenzar la revolución del relativismo.
El relativismo es otra palabra comodín, y la utilizan tanto políticos, como periodistas como el panadero de la esquina. Ya rebelé lo imposible de extirpar las creencias morales, por lo que es tarea ardua afiliarnos a la absoluta neutralidad de la ciencia. El relativismomoral es el que nos recuerda que no todo vale, que como personas pensantes, no importa ser antropólogo o político o panadero, tenemos la obligación de opinar, de tomar una postura. El relativismo cultural, enfatiza y nos advierte con luces de neón que no puede ser que sea todo para las personas pero sin contar con ellas. Que si las culturas las crean los individuos, son con los otros con los que tenemos que tomar contacto para entender un postulado cultural. Y así, tomando como base al individuo, formar nuestra revolución mental, nuestro fueguito, y entonces ya, opinar, actuar, combustionar o mojarnos, iluminar y da calor.

© Mikel450

Anécdotas clarificadoras no faltan en la antropología. Adriana Kaplan, antropóloga, propuso un rito de iniciación “alternativo” en Gambia: un rito de paso que incluyera la significación psicológica de “convertirse en mujer”, que fuera aceptable para su cultura, y que no incluyera la mutilación genital como elemento. Objetivo complicado, como complicado es el ser humano. “Usted ha visto con ojos africanos”, le dijo la vicepresidente de Gambia. Y ella, con estas gafas, supo tirar del ovillo de cada mujer, analizó las hebras, y comprendió el nudo. “Yo quiero a mi hija!” le repetían las madres africanas que obligaban a sus hijas a hacerse la ablación. Adriana no lo dudó un instante.
“Se trata de mi alma” le aseguró una alumna yoruba al antes mencionado antropólogo profesor Nigel Barley. Y le contó que había perdido unas tallas yorubas pequeñas, unas ibejis, para sus dos bebés, que lamentablemente, murieron. Los ibejis son la deificación de los gemelos yoruba, ella les daba de comer, les cantaba, les cuidaba, como representación de sus niños, para aplacar la pérdida. Desde que un hombre se los arrebató, asegurando que eran obra del Diablo, se le aparecían en sueños y querían matarle.Barley le explicó que no eran necesario tener tallas ibejis tradicionales, que con emplear tallas inglesas era suficiente. Y le instó a que escribiera sobre ello en su tesis de antropología. En su formulario de tutoría, no anotó “remitida al centro de salud para recibir asistencia psicológica”, sino “remitida para obtener tallas”.

domingo, 7 de diciembre de 2014

EL LEGADO DE EL HOBBIT - REVIVE TUS MOMENTOS FAVORITOS

Llega la última parte de esta saga que cautivó a millones de fanáticos. Finalmente Bilbo Bolsón, junto a Thorin Escudo de Roble y los enanos, deben hacerle frente al temible dragón Smaug y así recuperar el pueblo que les fue arrebatado.

ALQUIMIA - WALTER GIARDINO TEMPLE


jueves, 4 de diciembre de 2014

LAS CARAS Y LAS MÁSCARAS - EDUARDO GALEANO

Sólo los pobres están condenados a ser feos y viejos. Los demás pueden comprar las cabelleras, narices, párpados, labios, pómulos. tetas,vientres, culos,muslos, o pantorrillas que necesiten, para corregir a la naturaleza y para detener el paso del tiempo. Los quirófanos de los cirujanos plásticos son los shopping centers donde se ofrece la cara, el cuerpo y la edad que usted estaba buscando. "La cirugia es una necesidad del alma", explica el Roldin argentino Roberto Zelicovich. En Lima, los carteles ofrecen en las calles narices perfectas y pieles blancas, al alcance de cualquier bolsillo que pueda pagarlas. La televisión peruana entrevista a un joven empleado que ha sustituido su nariz indígena, aguileña. por una pequeña albóndiga que él luce, orgulloso, de frente y de perfil. Dice que ahora tiene más éxito con las chicas.
En ciudades como Los Ángeles, San Pablo o Buenos Aires, las gentes de dinero pueden darse el lujo de acudir al quirófano como quien va al dentista. Al cabo de algunos años y de unas cuantas operaciones, todos se parecen entre sí, ellos con caras de momias sin arrugas, ellas convertidas en novias de Drácula, y padecen todos ciertas dificultades de expresión. Si hacen una guiñada, se les sube el ombligo.


domingo, 30 de noviembre de 2014

¿CÓMO ESCRIBIR SOBRE ÁFRICA?: HUMOR NEGRO


Binyavanga Wainaina, un escritor Keniata, hace una crítica irónica sobre la imagen que los medios occidentales dan del continente africano y de la gente que allí habita...


¿Cómo escribir sobre África?


"Siempre use la palabra “Oscuridad” o “Safari” en su título. Los subtítulos pueden incluir las palabras “Zanzibar”, “Masai”, “zulú”, “Zambezi”, “Congo”, “Nilo”, “Grande”, “Cielo, “Sombra”, “Tambor”, “Sol” o “Pasado”. También son útiles palabras como “Guerrilleros”, “Sin tiempo”, “Primordial” y “Tribal”. Haga referencia a que “Gente” quiere decir a africanos que no son negros, mientras “la Gente” significa africanos negros.

Nunca tenga una foto de un africano bien adaptado en la tapa de su libro, o dentro de él, a menos que aquel africano haya ganado el Premio Nóbel. Utilice una AK-47, costillas prominentes, pechos desnudos. Si debe incluir a un africano, asegúrese de poner un Masai o vestido de Dogon o zulú.






En su texto, trate a África como si fuera un único país. Es calurosa y polvorienta, con prados ondulados y enormes manadas de animales, y la gente es alta y delgada, y pasa hambre. O es calurosa y llena de vapor, con gente de muy baja estatura que come a primates. No se atasque con descripciones precisas. África es grande: cincuenta y cuatro países, 900 millones de personas que están muy ocupadas con el hambre, muriendo y en guerra o emigrando como para leer su libro. El continente está lleno de desiertos, selvas, tierras altas, sabanas y muchas otras cosas, pero a su lector no le preocupa esto en lo más mínimo, así que mantenga sus descripciones románticas y evocadoras, no específicas.



Asegúrese que usted muestra como los africanos tienen la música y el ritmo profundamente arraigado en sus almas, y comen cosas que ninguna otra gente comería. No mencione el arroz, la carne ni el trigo; el cerebro de mono es la opción en la cocina de un africano, junto con la cabra, serpiente, gusanos y comidas en base a carne de caza. Asegúrese de mostrar que es capaz de comer tal alimento sin estremecerse, y describa como aprende a disfrutar de ello — porque a usted le importa.

Tabúes innombrables: escenas domésticas ordinarias, amor entre Africanos (a menos que implique una muerte), referencias a escritores africanos o intelectuales, mención de niños asistiendo a la escuela que no sufren de fiebre Ébola o mutilación genital femenina.





En todas partes del libro, adopte una voz silenciosa, en conspiración con el lector, y un tono triste de “esperé tanto”. Establezca temprano que su liberalismo es impecable, y mencione cerca del principio cuánto ama a África, como se enamoró del lugar y no puede vivir sin ella. África es el único continente que usted puede amar – aprovéchese de esto. Si usted es un hombre, deambule por sus selvas vírgenes y calurosas. Si usted es una mujer, trate a África como un hombre que lleva puesta una chaleco caqui y que desaparece lejos en una puesta del sol.

África debe ser compadecida, adorada o dominada. Sea cual fuere el ángulo que usted tome, asegúrese de dejar una impresión fuerte de que sin su intervención y su tan importante libro, África esta condenada.


Sus personajes africanos pueden incluir guerreros desnudos, criados leales, adivinos y videntes, antiguos sabios que viven en un hermético esplendor. O políticos corruptos. Ineptas y polígamas guías turísticas y prostitutas con las que usted haya dormido. El Criado Leal siempre se comporta como un niño de siete años y necesita una mano firme; se asusta de las serpientes, es bueno con los niños, y siempre lo implica en sus complejos dramas domésticos.

El Sabio Antiguo siempre viene de una tribu noble (no las tribus que buscan enriquecerse como las Gikuyu, Igbo o Shona). Él tiene ojos reumáticos y está ligado a la Tierra. El africano moderno es un hombre gordo que roba y trabaja en la oficina de visados, y rechaza permisos de trabajo a calificados occidentales que realmente se preocupan por África. Él es un enemigo de desarrollo, y usa su trabajo gubernamental para hacerle difícil a extranjeros pragmáticos y de buen corazón establecer sus ONG o Zonas de Conservación Legales. O él es un político intelectual, educado en Oxford, convertido en asesino en serie vestido con un traje de Savile Row. Es un caníbal al que le gusta el champaña Cristal, y su madre es una hechicera rica quien realmente dirige al país.




Entre sus personajes siempre debe incluir al africano que pasa hambre, que vaga en el campamento de refugiados casi desnudo, y espera la benevolencia de Occidente. Sus niños tienen moscas en sus párpados y vientres henchidos y los pechos de ellas son chatos y vacíos. Debe parecer completamente indefensa. No puede tener ningún pasado, ni historia; tales desviaciones arruinan el momento dramático. Los gemidos están bien. Ella nunca debe decir nada sobre si misma en el diálogo excepto hablar de su (indecible) sufrimiento.

También asegúrese de incluir a una mujer cálida y maternal quien tiene una risa sonora y está preocupada por su bienestar. Sólo llámela “Mamá”. Sus niños son todos delincuentes. Estos personajes deberían rondar a su héroe principal, para hacerlo lucir mejor. Su héroe puede enseñarles, bañarlos, alimentarlos; cuida de muchos bebés y ha visto a la muerte. Su héroe puede ser usted (si es reportero), o una bella y trágica celebridad o aristócrata internacional que ahora siente cariño por los animales (si es ficción).








Los malos personajes occidentales podrían incluir a niños de Ministros Conservadores, Afrikaners, o los empleados del Banco Mundial. Hablando de la explotación por extranjeros mencione a los comerciantes chinos e hindúes. Culpe a Occidente por la situación de África. Pero no sea demasiado específico. Esta bien que dé amplias pinceladas por todas partes.

Evite tener a sus personajes africanos riendo o luchando por educar a sus niños, o sólo hágalo de forma mundana. Haga que ellos inspiren algo sobre Europa o América en África. Los personajes africanos deberían ser coloridos, exóticos, más grandes que la vida — pero vacíos por dentro, sin diálogo, sin conflictos o soluciones en sus historias, nada de profundidad o capricho con que aturdir la causa.





Describa detalladamente pechos desnudos (jóvenes, viejos, conservadores, recientemente violados, grandes, pequeños) o genitales mutilados, o genitales realzados. O cualquier clase de genitales. Y cadáveres. O, mejor, cadáveres desnudos. Y sobre todo pudrición de cadáveres desnudos. Recuerde: cualquier publicación que presente haciendo que haga que la gente parezca asquerosa y miserable, hará referencia a ‘la verdadera África’, y usted quiere esto en su contratapa. No tenga delicadeza sobre esto: usted está tratando de ayudarles a conseguir la ayuda del Occidente. El tabú más grande en la escritura sobre África es describir o mostrar gente blanca que muera o sufra.





Los animales, por otra parte, deben ser personajes tratados como bien estructurados, complejos. Ellos hablan (o gruñen sacudiendo sus melenas orgullosamente) y tienen nombres, ambiciones y deseos. Ellos también tienen valores de familia: ¿ve cómo los leones enseñan a sus crías? Las elefantas son protectoras y buenas feministas o dignificados patriarcas. O son gorilas. Nunca, jamás diga algo negativo sobre un elefante o un gorila. Los elefantes pueden atacar la propiedad de la gente, destruir sus cosechas, y hasta matarlos. Siempre debe ponerse del lado del elefante. Los grandes felinos tienen acento de escuelas públicas. Las hienas son justas y tienen acento, vagamente del Medio Oriente. Cualquier africano que vive en la selva o el desierto puede ser retratado con buen humor (a menos que estén en conflicto con un elefante o chimpancé o gorila, en cuyo caso deberán verse como el mismísimo mal).






ecologistas son la gente más importante de África. No los ofenda. Usted los necesita para que lo inviten a su animado rancho de 30,000 acres o “zona de conservación”, y este es el único modo en que conseguirá entrevistar al activista célebre. A menudo, una tapa de libro con un ecologista heroico parece trabajar mágicamente en las ventas. Alguien blanco, bronceado y utilizando prendas caqui, quien alguna vez tuvo a un antílope como mascota o una granja, es un ecologista que conserva la herencia rica de África. En la entrevista, no pregunte con cuanta financiación cuentan; no pregunte cuanto dinero ganan con sus animales. Nunca pregunte cuánto le pagan a sus empleados.



Perderá a los lectores si no menciona la luz en África. Y los atardeceres; la puesta del sol africana es obligatoria. Es siempre grande y roja. Siempre existe un amplio cielo. Los espacios abiertos y los animales salvajes son críticos – África es la Tierra de estos amplios espacios. Al escribir sobre la situación grave de la flora y fauna, asegúrese de mencionar que África está superpoblada. Cuando su personaje principal esté en un desierto o selva que conviva con pueblos indígenas (cualquier persona de baja estatura) debe asegúrese de mencionar bien que África ha sido despoblada severamente por el Sida y la Guerra (utilice letras mayúsculas).

También necesitará un club nocturno llamado Tropicana, donde mercenarios, malignos nuevos ricos africanos, prostitutas, guerrilleros y expatriados se juntan.

Siempre termine su libro citando a Nelson Mandela diciendo algo sobre el arco iris o los renacimientos. Porque a usted le importa."



“Ha llegado el momento de sanar las heridas. Ha llegado el momento de zanjar los abismos que nos dividen. El tiempo de construir está ante nosotros... Entramos en un pacto donde debemos construir una sociedad donde todos los sudafricanos, tanto blancos como negros, sean capaces de hablar sin ningún temor en sus corazones, seguros de su inalienable derecho a la dignidad humana, una nación arcoiris en paz consigo misma y con el mundo"
Nelson Mandela.


Fuentes:
El texto de Binyavanga Wainaina fue publicado originalmente en inglés en Granta
Traducción aquí: http://blogdeviajes.com.ar/2006/05/29/como-escribir-acerca-de-africa/

FUENTE: UNAANTROPOLOGAENLALUNA

sábado, 29 de noviembre de 2014

DESENTIERRAN INCREÍBLEMENTE BIEN CONSERVADOS MOSAICOS DE LA ANTIGUA GRECIA EN TURQUÍA (FOTOS)

ANTES DE QUE SE PERDIERAN PARA SIEMPRE DEBIDO A UNA INUNDACIÓN, ARQUEÓLOGOS DESENTERRARON ESTOS BELLÍSIMOS MOSAICOS DE HACE 2 MIL AÑOS

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Antes de que la región se inundara por la construcción de una presa cercana, un equipo de arqueólogos se apresuró a excavar los tesoros de Zeugma, en Turquía (que especulaban que estaban allí). Encontraron, entre otras reliquias, tres mosaicos griegos remarcablemente bien conservados que datan del siglo II a.C. Y aunque parte de esta ciudad está ya sumergida bajo el agua las excavaciones continúan, con la esperanza de encontrar más artefactos tan prístinos como estos.

El equipo, liderado por el profesor Kutalmış Görkay de la Universidad de Ankara, desenterró estos hermosos mosaicos que eran parte integral de los hogares hace milenios. Algunos presentan varias figuras mitológicas como dioses, diosas y antiguos héroes, y de acuerdo con el profesor se instalaban en los cuartos para que los invitados pudieran admirarlos mientras conversaban y bebían.

El tema de cada uno era cuidadosamente seleccionado de acuerdo a la función de un cuarto. Por ejemplo, una habitación para dormir podría presentar amantes como Eros y Telete. Pero también reflejaban los intereses intelectuales del dueño de la casa. Si eras escritor, quizá querrías tener a las tres musas a tu lado. “Eran producto de la imaginación del patrón. Pensaban en escenas específicas para dar una impresión específica”, señala Görkay.


























FUENTE: PIJAMASURF

NANOESCULTURAS, EL ARTE MÁS PEQUEÑO DEL MUNDO

El arte se presenta de muchas maneras, pero pocas veces podemos verlo a esta escala. Las esculturas de Jonty Hurwitz son más finas que un cabello, caben en la cabeza de un insecto o encajan dentro del ojo de una aguja. Y todo gracias a la ciencia.

Jonty Hurwitz



Jonty Hurwitz es un artista científico. Para ello fuerza los límites del arte. En concreto los límites de las dimensiones y el tamaño. Sus preciosas esculturas son las más pequeñas del mundo, algunas más finas que un cabello humano. Otras caben en la cabeza de una hormiga. Esto es lo que ocurre cuando unes la ciencia con el arte.

Así lo afirma el propio Jonty Hurwitz: "es tan interesante cuando atraes a un científico al mundo del arte. Consigues inspirarte e ilusionarte como nunca". Y es que el proceso para esculpir sus obras de arte tiene mucho de científico. Básicamente, Hurwitz emplea la nano
impresión 3D para realizar sus escultura. Esta técnica es uno de los procesos más modernos y punteros que ha dado la tecnología, así que ¿por que no aprovecharla para algo más que el desarrollo de nuevos dispositivos? Sin duda una idea original que bien ha merecido la pena.

Nano esculturas

Lo que hace Jonty Hurwitz no es otra cosa que "escultura científica", como él lo llama. Varias son las piezas que inspiradas en las leyes matemáticas y físicas consiguen un resultado sencillamente espectacular. Pero probablemente las más llamativas de todas sean sus tres nano esculturas. Estas tres obras de arte son de una delicadeza y una sofisticación sin igual. Especialmente bonita es "Psique revivida por el beso del amor" o Cupido, una escultura cumbre de Antonio Casanova y cuyo original se encuentra en el Louvre de París.


Galería­ de imágenes

Jonty Hurwitz

Jonty Hurwitz

Jonty Hurwitz


Jonty Hurwitz

Jonty Hurwitz

Jonty Hurwitz

Jonty Hurwitz

Jonty Hurwitz


Jonty Hurwitz



Llevar la delicadeza de esta obra al nivel de las micras es sencillamente una idea genial. La puesta en escena no puede ser más evocadora, un pedazo de esencia humana colocada sobre la cabeza de una hormiga. Otra de sus esculturas, "Confianza", cabe dentro del ojo de una aguja y mide la mitad de un cabello. "Intensidad" es otra genial pieza, un poco más grande pero sigue cabiendo en un pelo humano. Una expresión perfecta de cómo lo efímero aparece donde menos te lo esperas. Un pedacito, nunca mejor dicho, de arte único.


Nano arte, nano ciencia
Para poder realizar estas esculturas, Jonty Hurwitz ha usado varias técnicas punteras de fotografía e impresión 3D. Esto lleva un trabajo considerable, tal y como se pude ver en las imágenes de su estudio. El proceso comienza con la captura de la escena en una compleja sala llena de cámaras. De esta manera se obtienen todos los ángulos y detalles de la figura que se va a esculpir a posteriori. El modelo ha de ser lo más detallado posible.


Galería­ de imágenes

Montaje Jonty 5

Montaje Jonty3


Montaje Jonty 2


Montaje Jonty1


Con todo el apartado visual obtenido, la información se pasa al ordenador que maneja la impresora 3D especial que realiza la escultura. Para ello, Jonty Hurwitz usa una técnica denominada litografía multifotónica. Es, como dice Hurwitz, arte creado con física cuántica. La litografía multifotónica consiste en iluminar un polímero con luz ultra violeta para solidificarlo. Si usamos el foco de luz normal con un microscopio podemos enfocarlo para que incida con una precisión increíble. Esto tiene un efecto similar a la 
luz UV pero en un área pequeñísima. De hecho, las esculturas de Jonty Hurwitz absorben solo dos fotones y se solidifica.

Esta absorción y solidificación que ocurre solo en una zona minúscula forma lo que llamamos un voxel, como si fuese un pixel material. Estos vóxeles son la base de la escultura que es creada, fotón a fotón, formando la figura mediante un proceso informatizado. Los vóxeles son ensamblados uno a uno lentamente durante un proceso que tarda horas. De esta manera tan delicada se esculpen en tamaños minúsculos auténticas piezas de arte, gracias a la capacidad técnica que aporta la impresión 3D, uno de los últimos retoños de la ciencia. Por último, para poder observar las esculturas necesitamos un microscopio de electrones, ya que no podemos ver esto con un microscopio normal. Una manera increíble de combinar dos aspectos esenciales en la vida del ser humano de una forma maravillosa.

FUENTE: HIPERTEXTUAL