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sábado, 25 de marzo de 2017
ASÍ ES COMO LOS MEDIOS TE HACEN ACEPTAR CIERTAS IDEAS HASTA QUE LAS CREES TUYAS (VIDEO)
CHOMSKY ANALIZA EN ESTOS VIDEOS CÓMO LAS IDEAS NO SURGEN NI SE ACEPTAN ESPONTÁNEAMENTE, SINO A TRAVÉS DE UN PROCESO IMPLEMENTADO CON PRECISIÓN
El término “propaganda” tiene, no por casualidad, una mala reputación. Apenas lo escuchamos pensamos en regímenes fascistas, en mentiras repetidas una y otra vez hasta que se convierten en verdades (según la conseja de Joseph Goebbels), en medios comprados por el poder en turno y, en suma, en un proceso de manipulación del que nos gusta creernos exentos, como si nosotros no fuéramos susceptibles de ese “lavado” de mente.
Con todo, aun viviendo en el país más democrático del mundo (si es que tal cosa existe), incluso teniendo una formación escolar por encima de la media y acceso potencial a distintas perspectivas de un mismo hecho público, la propaganda puede ejercer su efecto sobre nosotros, en buena medida porque ese es uno de los mecanismos esenciales del sistema en el que vivimos. Para perpetuarse en su posición privilegiada la clase en el poder emplea todos los recursos posibles, y sin duda el manejo de la información es uno de los más poderosos a su alcance.
Los videos que ahora compartimos son una adaptación animada de un par de análisis hechos por el conocido lingüista, activista e investigador del MIT, Noam Chomsky, a propósito de la forma en que se construye el “consenso” público en torno a una idea.
A pesar de lo que podamos creer, las ideas no surgen ni se desarrollan espontáneamente en ninguna sociedad. Su concepción, difusión y eventual aceptación son fases en las que interviene una máquina poderosa ligada con los medios de información pero también con los polos de poder económico y político de una sociedad. La noticia en un periódico, cierto anuncio en la televisión, una campaña publicitaria insistente en el espacio público, son algunas de las manifestaciones finales que llegan al gran público, provenientes de una voluntad que varios pasos atrás se propuso un objetivo: que la gente consumiera cierto producto, que creyera en cierta “verdad”, que tuviera una opinión específica sobre cierto acontecimiento, que acuda a ciertos lugares en su tiempo libre y no a otros, que beba o coma ciertos alimentos, etcétera.
Con todo, aun viviendo en el país más democrático del mundo (si es que tal cosa existe), incluso teniendo una formación escolar por encima de la media y acceso potencial a distintas perspectivas de un mismo hecho público, la propaganda puede ejercer su efecto sobre nosotros, en buena medida porque ese es uno de los mecanismos esenciales del sistema en el que vivimos. Para perpetuarse en su posición privilegiada la clase en el poder emplea todos los recursos posibles, y sin duda el manejo de la información es uno de los más poderosos a su alcance.
Los videos que ahora compartimos son una adaptación animada de un par de análisis hechos por el conocido lingüista, activista e investigador del MIT, Noam Chomsky, a propósito de la forma en que se construye el “consenso” público en torno a una idea.
A pesar de lo que podamos creer, las ideas no surgen ni se desarrollan espontáneamente en ninguna sociedad. Su concepción, difusión y eventual aceptación son fases en las que interviene una máquina poderosa ligada con los medios de información pero también con los polos de poder económico y político de una sociedad. La noticia en un periódico, cierto anuncio en la televisión, una campaña publicitaria insistente en el espacio público, son algunas de las manifestaciones finales que llegan al gran público, provenientes de una voluntad que varios pasos atrás se propuso un objetivo: que la gente consumiera cierto producto, que creyera en cierta “verdad”, que tuviera una opinión específica sobre cierto acontecimiento, que acuda a ciertos lugares en su tiempo libre y no a otros, que beba o coma ciertos alimentos, etcétera.
Quizá darse cuenta de esto sea el primer paso para comenzar el difícil proceso de vivir de otra manera, que no es otra cosa más que vivir en libertad auténtica.
FUENTE: PIJAMASURF
¿PERDIMOS EL ‘CONÓCETE A TI MISMO’ POR UN ‘EXHÍBETE A TI MISMO’?
LA TRADICIÓN DEL AUTOCONOCIMIENTO, VIGENTE DURANTE VARIOS SIGLOS, SE HA CONVERTIDO AHORA EN MATERIA PRIMA DE LA SOCIEDAD DEL ESPECTÁCULO EN QUE VIVIMOS
En nuestra época, el conocimiento y el cuidado de sí han perdido la importancia que habían tenido más o menos desde tiempos de la Antigua Grecia y hasta los días de Sigmund Freud, Carl G. Jung y otros filósofos y pensadores no menos importantes. Durante más de 2 siglos, ambas posturas frente a la existencia –conocerse y cuidarse– habían sido entendidas como elementos imprescindibles en la construcción y consecución de una vida plena.
De los dos, el cuidado de sí terminó por imponerse sobre el conocimiento de sí, pero bajo una forma muy específica: capturado por el capitalismo. Ahora y desde hace algunas décadas, el cuidado de sí se ha confundido con el cuidado personal, y por todos lados se nos insta a cuidar de nuestra salud, de nuestro cuerpo, de nuestra apariencia, pero no libremente, sino en el marco específico del consumo, con mercancías producidas específicamente para dicho fin y, en última instancia, para convertir nuestra propia salud, nuestro cuerpo y nuestra apariencia en mercancías expuestas en el aparador global del capitalismo contemporáneo.
Ciertos discursos nos invitan a tomar agua, a comer sanamente, a hacer ejercicio, pero sólo porque eso implica comprar agua, productos pretendidamente saludables o la ropa más adecuada para ejercitarse. ¿Pero es que el agua debe venderse? ¿Es que lo saludable sólo existe una vez procesado, empaquetado y etiquetado bajo ese calificativo? ¿El ejercicio sólo es posible realizarlo con determinados tenis y playeras que disipan tecnológicamente el sudor? Y una vez que entramos en ese estilo de vida, ¿no tendemos a convertirnos nosotros mismos en productos de esas marcas?
En cuanto al conocimiento de sí, su suerte ha sido diametralmente distinta. Conocerse, ahora, parece un ejercicio relegado al catálogo de las supersticiones anteriores al racionalismo, propio de una época carente de la tecnología necesaria para medir y comprobar cualquier aspecto de la realidad. La invitación a conocerse que se ofrece desde ciertas tradiciones espirituales, filosóficas, psicológicas y del buen vivir, se desdeña por esto mismo, porque proviene de sistemas de pensamiento que la ideología dominante considera superados u obsoletos, en comparación con la pretendida objetividad y precisión de la técnica. ¿A quién le importa ahora tomarse el tiempo de conocerse cuando un test de personalidad o un examen psicométrico nos prometen arrojar inmediatamente la definición de lo que somos?
En una nota miscelánea, el filósofo mexicano Jorge Portilla llegó a escribir que “el hombre es un ser de tal índole que no puede vivir si no comprende su vida”. Si esto es cierto para todos; si todo sujeto, eventualmente, necesita contarse la historia de su propia vida; si, hasta cierto punto, llega el momento en toda existencia en que necesitamos saber quiénes somos, para qué vivimos y qué queremos de la vida, cabría preguntarse por el lugar que esas preguntas tienen actualmente, si es que dicha comprensión de la existencia propia aún está vigente, si aún se ejerce y de qué manera.
Si antes señalamos la captura que hizo el capitalismo del cuidado de sí para transformarlo en cuidado personal, en el caso del conocimiento de sí es posible hablar de un movimiento parecido. A juzgar por lo que ocurre cotidianamente, por la iteración inconmensurable de imágenes del Yo que mana en las redes sociales, como un torrente o como una hidra, quizá sea posible afirmar que esa necesidad de elaborar la historia propia que antes se buscaba satisfacer en las páginas de un diario personal, en el cultivo de la mente y del espíritu, en la lectura de cierta filosofía (Platón, Nietzsche, Schopenhauer), en la dificultad del diván pero, sobre todo, al hilo de los hallazgos y las adversidades propias de la existencia, es ahora la materia prima de una narrativa homogénea que circula diariamente a través de millones de pantallas.
La vida, parece ser, se vive no para comprenderla o contarla, sino para exhibirla; se le tributa ahora a la maquinaria insaciable de los likes y los shares, al dios inmisericorde de esta sociedad del espectáculo en la que tantos se afanan por figurar y aun destacar, cumpliendo con todos los requisitos impuestos para convertirse en representaciones de sí mismos.
¿Quién tiene tiempo ahora de conocerse? Tan llenos de distracciones como estamos, tan ocupados en la trivialidad del momento, tan ansiosos por ganar el reconocimiento inmediato y fugaz de una buena selfie, ¿a quién le queda tiempo para emprender el camino de conocerse a sí mismo? ¿Para qué hacerlo si es mucho más sencillo tomar videos y fotografías, condensar el estado de ánimo actual en un post de Facebook, vivir bajo la tiranía de la recompensa inmediata? ¿Quién tiene ahora el tiempo, la paciencia o la disciplina para persistir en la tarea inacabable de conocerse a sí mismo cuando a la mano y en este mismo instante está la alternativa de exhibirse a sí mismo?
La historia personal sólo puede elaborarla y contarla el propio sujeto, porque sólo él conoce la suma de circunstancias que lo llevó al momento actual de su existencia. Las redes sociales, sin embargo, nos han habituado a la idea de que todas las historias pueden contarse de cierta forma, bajo ciertas reglas, en el marco de ciertos límites, todo lo cual tiene algo en común: está diseñado a la conveniencia de cierto modo de producción y de consumo. Preferir la exhibición de sí al conocimiento de sí es, en buena medida, participar de ese cautiverio, aceptarlo mansamente.
¿Por qué no pensar que la historia propia podría convertirse en una obra de arte, en un mural, en una sinfonía? ¿Sólo porque poder hacer eso requiere más tiempo y esfuerzo que lanzar un tweet o publicar una fotografía en Instagram? ¿De verdad no tenemos tiempo ni recursos para hacer más en nuestra vida de lo que ya hacemos?
Imagen principal: arnoldart
Twitter del autor: @juanpablocahz
En nuestra época, el conocimiento y el cuidado de sí han perdido la importancia que habían tenido más o menos desde tiempos de la Antigua Grecia y hasta los días de Sigmund Freud, Carl G. Jung y otros filósofos y pensadores no menos importantes. Durante más de 2 siglos, ambas posturas frente a la existencia –conocerse y cuidarse– habían sido entendidas como elementos imprescindibles en la construcción y consecución de una vida plena.
De los dos, el cuidado de sí terminó por imponerse sobre el conocimiento de sí, pero bajo una forma muy específica: capturado por el capitalismo. Ahora y desde hace algunas décadas, el cuidado de sí se ha confundido con el cuidado personal, y por todos lados se nos insta a cuidar de nuestra salud, de nuestro cuerpo, de nuestra apariencia, pero no libremente, sino en el marco específico del consumo, con mercancías producidas específicamente para dicho fin y, en última instancia, para convertir nuestra propia salud, nuestro cuerpo y nuestra apariencia en mercancías expuestas en el aparador global del capitalismo contemporáneo.
Ciertos discursos nos invitan a tomar agua, a comer sanamente, a hacer ejercicio, pero sólo porque eso implica comprar agua, productos pretendidamente saludables o la ropa más adecuada para ejercitarse. ¿Pero es que el agua debe venderse? ¿Es que lo saludable sólo existe una vez procesado, empaquetado y etiquetado bajo ese calificativo? ¿El ejercicio sólo es posible realizarlo con determinados tenis y playeras que disipan tecnológicamente el sudor? Y una vez que entramos en ese estilo de vida, ¿no tendemos a convertirnos nosotros mismos en productos de esas marcas?
En cuanto al conocimiento de sí, su suerte ha sido diametralmente distinta. Conocerse, ahora, parece un ejercicio relegado al catálogo de las supersticiones anteriores al racionalismo, propio de una época carente de la tecnología necesaria para medir y comprobar cualquier aspecto de la realidad. La invitación a conocerse que se ofrece desde ciertas tradiciones espirituales, filosóficas, psicológicas y del buen vivir, se desdeña por esto mismo, porque proviene de sistemas de pensamiento que la ideología dominante considera superados u obsoletos, en comparación con la pretendida objetividad y precisión de la técnica. ¿A quién le importa ahora tomarse el tiempo de conocerse cuando un test de personalidad o un examen psicométrico nos prometen arrojar inmediatamente la definición de lo que somos?
En una nota miscelánea, el filósofo mexicano Jorge Portilla llegó a escribir que “el hombre es un ser de tal índole que no puede vivir si no comprende su vida”. Si esto es cierto para todos; si todo sujeto, eventualmente, necesita contarse la historia de su propia vida; si, hasta cierto punto, llega el momento en toda existencia en que necesitamos saber quiénes somos, para qué vivimos y qué queremos de la vida, cabría preguntarse por el lugar que esas preguntas tienen actualmente, si es que dicha comprensión de la existencia propia aún está vigente, si aún se ejerce y de qué manera.

Imagen: Linda van Bruggen
Si antes señalamos la captura que hizo el capitalismo del cuidado de sí para transformarlo en cuidado personal, en el caso del conocimiento de sí es posible hablar de un movimiento parecido. A juzgar por lo que ocurre cotidianamente, por la iteración inconmensurable de imágenes del Yo que mana en las redes sociales, como un torrente o como una hidra, quizá sea posible afirmar que esa necesidad de elaborar la historia propia que antes se buscaba satisfacer en las páginas de un diario personal, en el cultivo de la mente y del espíritu, en la lectura de cierta filosofía (Platón, Nietzsche, Schopenhauer), en la dificultad del diván pero, sobre todo, al hilo de los hallazgos y las adversidades propias de la existencia, es ahora la materia prima de una narrativa homogénea que circula diariamente a través de millones de pantallas.
La vida, parece ser, se vive no para comprenderla o contarla, sino para exhibirla; se le tributa ahora a la maquinaria insaciable de los likes y los shares, al dios inmisericorde de esta sociedad del espectáculo en la que tantos se afanan por figurar y aun destacar, cumpliendo con todos los requisitos impuestos para convertirse en representaciones de sí mismos.
¿Quién tiene tiempo ahora de conocerse? Tan llenos de distracciones como estamos, tan ocupados en la trivialidad del momento, tan ansiosos por ganar el reconocimiento inmediato y fugaz de una buena selfie, ¿a quién le queda tiempo para emprender el camino de conocerse a sí mismo? ¿Para qué hacerlo si es mucho más sencillo tomar videos y fotografías, condensar el estado de ánimo actual en un post de Facebook, vivir bajo la tiranía de la recompensa inmediata? ¿Quién tiene ahora el tiempo, la paciencia o la disciplina para persistir en la tarea inacabable de conocerse a sí mismo cuando a la mano y en este mismo instante está la alternativa de exhibirse a sí mismo?
La historia personal sólo puede elaborarla y contarla el propio sujeto, porque sólo él conoce la suma de circunstancias que lo llevó al momento actual de su existencia. Las redes sociales, sin embargo, nos han habituado a la idea de que todas las historias pueden contarse de cierta forma, bajo ciertas reglas, en el marco de ciertos límites, todo lo cual tiene algo en común: está diseñado a la conveniencia de cierto modo de producción y de consumo. Preferir la exhibición de sí al conocimiento de sí es, en buena medida, participar de ese cautiverio, aceptarlo mansamente.
¿Por qué no pensar que la historia propia podría convertirse en una obra de arte, en un mural, en una sinfonía? ¿Sólo porque poder hacer eso requiere más tiempo y esfuerzo que lanzar un tweet o publicar una fotografía en Instagram? ¿De verdad no tenemos tiempo ni recursos para hacer más en nuestra vida de lo que ya hacemos?
Imagen principal: arnoldart
Twitter del autor: @juanpablocahz
FUENTE: PIJAMASURF
NO TODO LO QUE BRILLA ES SOROS - LA BRÚJULA (TLV1)
La Brújula N° 03 - No todo lo que brilla es Soros Lucas Carena y Pablo J. Davoli, conductores del programa, ponen de manifiesto el sombrío pasado y los lúgubres objetivos en los que se jalona la polémica trayectoria del mega-especulador George Soros.
Entrevista a Soros: https://www.youtube.com/watch?v=wVanD...
domingo, 19 de marzo de 2017
EL COMITÉ DE LOS 300 Y LOS PEONES DEL TABLERO - LA BRÚJULA (TLV1)
La Brujula N° 06 - El comité de los 300 y los peones en el tablero
Lucas Carena y Pablo J. Davoli, conductores del programa, analizan y comentan la hipótesis de un "poder mundial secreto" a la luz de las revelaciones hechas por "insiders" indiscretos, agentes de Inteligencia e investigadores profesionales.
Lucas Carena y Pablo J. Davoli, conductores del programa, analizan y comentan la hipótesis de un "poder mundial secreto" a la luz de las revelaciones hechas por "insiders" indiscretos, agentes de Inteligencia e investigadores profesionales.
GOBIERNO MUNDIAL Y DESGLOBALIZACIÓN - PROYECTO SEGUNDA REPÚBLICA (TLV1)
Segunda República N° 07 - PSR Internacional: GOBIERNO MUNDIAL Y DESGLOBALIZACIÓN
En este primer "Bloque Internacional" del 2017, Enrique Romero y Adrian Salbuchi evalúan la insólita defensa que hoy hace China de la Globalización, y los claros indicios de rápidos y violentos reacomodamientos de distintos actores poderosos en el escenario mundial.
(01:00) CHINA: FLAMANTE DEFENSORA DE LA "GLOBALIZACIÓN" A-LA-ROTHSCHILD...
(15:45) LA MAFIA FMI PREOCUPADA POR SU DESPLAZAMIENTO CRECIENTE POR CHINA
(17:40) CRIMINALES MAFIOSOS CONDUCEN AL FMI DESDE HACE DÉCADAS: Los casos Rodrigo Rato (2004-2007), Dominic Strauss-Kahn (2007-2011) y Christine Lagarde (2011 hasta hoy).
(23:15) ¿"REPTILIANOS" ENTRE NOSOTROS?
(27:54) MÁS BANQUEROS SE "SUICIDAN"
(28:50) TRUMP BAJO ATAQUE...
(35:40) FRANCIA: TERROR ANTE LA CRECIENTE OLA NACIONALISTA
(38:30) MASONES DEL MUNDO: ¡UNÍOS!
(42:00) EMPEZÓ LA CAÍDA LIBRE DE LA "UNION EUROPEA"
(48:28) SERVICIO MILITAR YA!!!
(50:14) UN SISTEMA POLITICO BASADO SOBRE LA MENTIRA...
En este primer "Bloque Internacional" del 2017, Enrique Romero y Adrian Salbuchi evalúan la insólita defensa que hoy hace China de la Globalización, y los claros indicios de rápidos y violentos reacomodamientos de distintos actores poderosos en el escenario mundial.
(01:00) CHINA: FLAMANTE DEFENSORA DE LA "GLOBALIZACIÓN" A-LA-ROTHSCHILD...
(15:45) LA MAFIA FMI PREOCUPADA POR SU DESPLAZAMIENTO CRECIENTE POR CHINA
(17:40) CRIMINALES MAFIOSOS CONDUCEN AL FMI DESDE HACE DÉCADAS: Los casos Rodrigo Rato (2004-2007), Dominic Strauss-Kahn (2007-2011) y Christine Lagarde (2011 hasta hoy).
(23:15) ¿"REPTILIANOS" ENTRE NOSOTROS?
(27:54) MÁS BANQUEROS SE "SUICIDAN"
(28:50) TRUMP BAJO ATAQUE...
(35:40) FRANCIA: TERROR ANTE LA CRECIENTE OLA NACIONALISTA
(38:30) MASONES DEL MUNDO: ¡UNÍOS!
(42:00) EMPEZÓ LA CAÍDA LIBRE DE LA "UNION EUROPEA"
(48:28) SERVICIO MILITAR YA!!!
(50:14) UN SISTEMA POLITICO BASADO SOBRE LA MENTIRA...
sábado, 18 de marzo de 2017
LA CABEZA DE MI PADRE (ALBERTO LAISECA) POR ALBERTO LAISECA
El cuento "La cabeza de mi padre" de Alberto Laiseca, narrado por el propio Alberto Laiseca para el ciclo "Cuentos de Terror". Un cuento basado en un hecho real sucedido en España.
viernes, 17 de marzo de 2017
sábado, 11 de marzo de 2017
viernes, 10 de marzo de 2017
ETNOMATEMÀTICAS: LAS MATEMÀTICAS CÒMO CONSTRUCCIÒN CULTURAL

Las etnomatemáticas es el estudio de la relación entre las matemáticas y la cultura. La forma en que entendemos las matemáticas influye en nuestra cultura y cómo vemos el mundo, mientras que nuestra cultura influye en cómo entendemos las matemáticas.
Sí, ese sistema de conocimientos objetivos, exactos, y rigurosos no es un modelo único. Las matemáticas también son productos culturales, y cambian, no solo de un lugar geográfico a otro, sino también de un momento histórico a otro. Contamos, medimos, calculamos, lo calculamos y diseñamos de manera diferente, y esto es algo bueno: responde a las necesidades que la sociedad impone. La etnomatemática invita a visibilizar el saber matemático presente en todas las culturas, como una forma de suscitar reflexiones críticas que permitan reconocer los propios saberes matemáticos.
"¿Qué ocurre si invertimos la mirada?" se pregunta Emmánuel Lizcano, matemático, filósofo y sociólogo. "¿Qué vemos si, en lugar de mirar las prácticas populares desde ‘la matemática’, miramos la matemática desde las prácticas populares? ¿Qué vería un algebrista chino, de ésos que despreciaban los primeros misioneros jesuitas, al observar las prácticas matemáticas que desarrollaban los Galileo, Descartes o Vieta que vivían en las ciudades centroeuropeas de la época? Vería, ciertamente, una gente muy torpe en el manejo de las ecuaciones algebraicas. Una gente en la que nuestro chino encontraría ‘rastros’ de ciertos conceptos, como los de zheng, fu y wu. Conceptos a los que esos exóticos europeos llamaban, respectivamente, ‘número positivo’, ‘número negativo’ y ‘cero’, aunque el empleo que de ellos hacían era aún muy primitivo. Vería que todavía en el s. XVIII de su era, la cristiana, el pensador al que ellos más apreciaban y llamaban Emmanuel Kant, aún discutía si "fu" debía considerarse o no un número, al que denominaba ‘negativo’, como si le faltara algo o fuera algo malo. Vería también ‘embriones’ de ciertas operaciones, como la operación "xiang xiao" (o ‘destrucción mutua’), mediante la cual sus antepasados chinos habían desarrollado un método con el que resolvían, desde tiempo inmemorial, sistemas de ecuaciones lineales con varias incógnitas. Y seguramente se indignaría al enterarse de que ese método fue objeto de piratería matemática y llegó a estudiarse en Europa como el método de Gauss, borrando toda huella de su origen.

Pero si nuestro algebrista chino fuera también antropólogo, (...) se explicaría, por ejemplo, las dificultades europeas para manejar el concepto de "wu", que en ocasiones intuían bajo el nombre de ‘cero’, poniéndolas en relación con el obsesivo horror al vacío que experimentaba esa cultura. Un horror al vacío que llevaba también a sus físicos a llenar el espacio de fluidos misteriosos (como ése que llaman éter) y forzaba a sus pintores a llenar los cuadros de pintura, sin dejar que nada del lienzo vacío (wu) original quedara a la vista al finalizar la obra. ¿Cómo iban a moverse a gusto con los números positivos y negativos si carecían de los conceptos de yang y de yin? ¿Cómo no iban a considerar que sólo eran números naturales, los números positivos, si para ellos sólo existía lo que estaba lleno, lo que tenía entidad, y el resto eran sólo puras fantasías de la imaginación, como decía aquel tal Descartes para referirse a esos números que, por eso, llamó números imaginarios? ¿Cómo no iba aparecerles absurda una operación como el xiang xiao (o ‘destrucción mutua’) cuyo objetivo era obtener ceros en una matriz de números, es decir, construir voluntariamente esos vacíos que tanto horror les producían?

"El número chino" explica Lizcano, "más que medir, clasifica, tiene una función principalmente protocolaria. Así, el ‘uno’ es el ‘entero’, expresa el hueco o pivote (que también se dice como "tao") sobre el que gira la rueda, desencadenando las alternancias, las oposiciones y trans-fusiones de los opuestos entre sí. Estas oposiciones son las que se dicen en el ‘dos’, que nada tiene que ver con la suma de ‘uno’ más ‘uno’: ‘dos’ es la Pareja en la que alternan, distinguiéndose y confundiéndose, el yin y el yang. La serie de los números no comienza, pues, sino con el ‘tres’. A partir del ‘tres’, primer número, los restantes números son etiquetas de ‘lo numeroso’, de lo cual el ‘tres’ es la síntesis: de ahí que en él se exprese la unanimidad.

"Los que, desde pequeños, hemos llamado ‘números naturales’ son tan poco naturales como el individuo, el mercado o la evidente "salida" del sol cada mañana. Es decir, su naturalidad es el refinado producto de una construcción social muy determinada."

Pero las dos columnas laterales son aún más sorprendentes. En la izquierda, las muescas están agrupadas formando cuatro números, 19, 17, 13 y 11, es decir, todos los números primos comprendidos entre el 10 y el 20. Por su parte, en la columna de la derecha los números representados son el 11 (10+1), el 21 (20+1), el 19 (20-1) y el 9 (10-1).

Todos los números de las dos columnas laterales son impares y, además, en cada una de las dos columnas laterales se cuentan 60 muescas. La columna del centro tiene 48 marcas. Tanto el 60 como el 48 son múltiplos de 12 y esto no es una cuestión menor, ya que los pueblos africanos antiguos usaban la base 12 para contar y no la base 10 que es la aceptada hoy universalmente. Teniendo esto en cuenta, los números de la columna central cobran un nuevo significado: 3+6 (9, es decir, 12-3); 4+8 (12); 10+5 (15, es decir, 12+3) y 5+7 (12).
En la columna lateral derecha, sin embargo, parece que se utiliza la base 10, mientras que en la columna izquierda aparecen los números primos. Este hecho ha llevado a la conclusión a algunos matemáticos de que estamos ante una especie de herramienta que servía para hacer conteos usando las dos bases.
En otros yacimientos africanos, como Shankeinab (Sudán) y Nagoda (Egipto), se han encontrado petroglifos con incisiones similares a las de Ishango que también utilizan la base 12. Sin embargo, en todos los casos son posteriores, lo que apunta a que este lugar situado junto al lago Eduardo fue un auténtico centro de irradiación de cultura y conocimiento de la antigüedad.
Fuentes:
http://guinguinbali.com/index.php?lang=es&mod=news&task=view_news&cat=2&id=708
http://www.unavarra.es/puresoc/pdfs/c_salaconfe/0-Lizcano-03-1.pdf
http://www.redacademica.edu.co/archivos/redacademica/proyectos/pecc/centro_documentacion/caja_de_herramientas/serie_2_metodologias/etnomatematica_africana.pdf
FUENTE: UNAANTROPOLOGAENLALUNA
MITRA Y ZOROASTRO: SOBRE DEVDAS Y ANGARAS

En general, las sociedades humanas no tendían a poner en duda las historias que escuchaban y que provenían de otros lugares, sino que simplemente las añadían a su bagaje cultural para ampliar su mirada al mundo. Eran sociedades en las que sus opciones de movilidad eran mucho más reducidas que la que disponemos ahora, y por lo tanto todas las noticias que volaban de boca en boca trascendiendo tiempos y fronteras eran realmente un tesoro.

El mitraísmo es una religión de origen persa de la que ha tenido mucha influencia el cristianismo. Convivieron durante un largo periodo de tiempo. Por eso es que estas dos religiones tienen muchas cosas en común. Es una religión "mistérica", como también lo son las religiones de Isis, Démeter, Cibeles. Las religiones mistéricas tienen en común que suelen dar, en rasgos generales, más importancia a las experiencias generales que a las normas o a las regulaciones. Se encarga más de los ritos de paso, de las ceremonias, de la congregación de la comunidad, inmiscuyéndose más en la vida de sus creyentes, que de las jerarquías y las reglas como institución religiosa.
Mitra es el Dios del Sol, pero realmente significa "amistad" o "contrato". Simboliza el indiscutible valor de las relaciones sociales para la vida humana: la lealtad, la justicia y la verdad que van a ellas unidas. Mitra nace de una cueva, del vientre de Anahita, que significa "sin mancha" o "Inmaculada". Era virgen y patrona de las aguas puras.
Todo lo que nos ha llegado de esta religión no proviene de lo que dejaron escrito los propios creyentes, sino de gente que había escuchado hablar de ella. Además, se han hallado muy pocos restos arqueológicos, ya que se basaba más en cultos que en doctrinas. Pero se cree que los mitraistas empapaban la cabeza de las personas bautizadas con sangre de un toro sacrificado, como el cristianismo utiliza el agua. Las misas se realizaban en domingo (de aquí que la palabra en inglés para domingo, "sunday", signifique "día del sol) a través de ceremonias y simbolizando la unión con el pan en forma de sol (de aquí que la hostia cristiana, la que el sacerdote católico consagra durante la misa y da a los fieles en la comunión, sea redonda) y bebían agua o vino. Los sacerdotes vestían de colores rojo y morado, utilizaban un anillo y una vara, haciéndose llamar "padre". En cuanto a las festividades, la más conocida es la del nacimiento de Mitra, el 21 de Diciembre. En Irán, hoy por hoy continúan celebrando una festividad estrechamente vinculada con el mitraísmo.

del primer día del invierno (21 de diciembre) en el calendario iraní y cuarenta días antes de la próxima gran fiesta iraní "Jashn-e Sadeh (fuego del festival)".
La víspera de Yalda (Shab-e Yalda) es también un punto de inflexión, ya que los días se alargan. Simboliza el triunfo de la luz y la bondad sobre los poderes de Oscuridad. Hay hogueras toda la noche para asegurar la derrota de las fuerzas de Ahriman, fiestas, actos de caridad y una serie de oraciones para garantizar la victoria total de sol, que es esencial para la protección de los cultivos de invierno.
¿Y quién es Ahrimán?
De Zaratustra o Zoroastro, nos viene la dicotomía entre el bien y el mal: existe un príncipe del bien que se llama Ahura mazda, u Ormoz; y del mal: Ângra Maynu o Ahrimán.
También creían en los ángeles, espíritus de luz. Nuestra palabra "ángel" viene del griego "angelos" que a su vez viene de la palabra persa "angara". Curiosamente, esta palabra, angara, viene del nombre del espíritu del mal "Ângra Maynu".
Los ángeles o apóstoles alados del zoroastrismo son muchos, y podían ser mensajeros de mensajes con buenas o con malas noticias. Los ángeles del bien tienen nombres que nos recuerdan tanto a los valores que difunde el cristianismo como el "espíritu santo", "del pensamiento virtuoso", de "la rectitud", o de "la prosperidad". Los ángeles malos se describían como los de la negligencia, concupiscencia, envenenador, el que produce el veneno, y "del reinado opresor".

Real llamado "Melek Taus", y al sol, que es al astro al que parece que cantan los pavos al levantar su cuello. Los yazidíes, por su parte, todas las mañanas, tradicionalmente, besan aquel trozo de tierra que ha sido besado por los primeros rayos de sol de la mañana. Melek Taus es el Ángel Caído de otras religiones: Satanás, Lucifer. Malek significa ángel, rey, mensajero o enviado en árabe, y Tâwus, pavo. Pero aunque a los medios les encante remarcarlo, los yazidíes no son satánicos, simplemente porque no lo interpretan de la misma manera y no es tanto veneración como temor. Probablemente, el vocablo Tâwus proceda del antiguo dios del sol en Mesopotamia, Tamuz.

Nuestra palabra Dios o divinidad, de hecho, viene de esta palabra: "devdas".
FUENTE: UNAANTROPOLOGAENLALUNA
DÉJATE IMPACTAR POR LA ABISMAL NEGRURA DE ESTE GALLO (FOTOS)
MASCOTA GOTH: TANTO EL CUERPO COMO LOS ÓRGANOS INTERNOS DE ESTE ANIMAL SON ABSOLUTAMENTE NEGROS
Existe un animal en la Tierra cuyo cuerpo, tanto exterior como interior, es absolutamente negro. Cada pixel de esta peculiar raza, incluidos sus órganos internos y plumas, sus ojos y párpados, sus garras y cresta, está inmerso en una abismal negrura. Si consideramos que en diversas tradiciones el gallo es un animal asociado a sombríos rituales o que incluso se le liga a Satanás y combinamos esta impronta cultural con la ennegrecida constitución de esta raza, entonces podríamos entender por qué nos genera tal impacto contemplar a uno de sus ejemplares.
Ayam Cemani es el nombre de esta raza, cuyo origen se ubica en Indonesia, en la isla de Java. Su negrura la debe a una mutación genética llamada fibromelanosis que provoca que secrete un exceso de melanina, el cual se derrama en su tejido y termina imprimiéndose en todo el organismo. Este fenómeno ocurre durante la etapa embrionaria, y dicha condición le ha valido formar parte del folclor javanés desde el siglo XII y ser considerado en las tradiciones místicas y rituales de la población.
Existe un animal en la Tierra cuyo cuerpo, tanto exterior como interior, es absolutamente negro. Cada pixel de esta peculiar raza, incluidos sus órganos internos y plumas, sus ojos y párpados, sus garras y cresta, está inmerso en una abismal negrura. Si consideramos que en diversas tradiciones el gallo es un animal asociado a sombríos rituales o que incluso se le liga a Satanás y combinamos esta impronta cultural con la ennegrecida constitución de esta raza, entonces podríamos entender por qué nos genera tal impacto contemplar a uno de sus ejemplares.
Ayam Cemani es el nombre de esta raza, cuyo origen se ubica en Indonesia, en la isla de Java. Su negrura la debe a una mutación genética llamada fibromelanosis que provoca que secrete un exceso de melanina, el cual se derrama en su tejido y termina imprimiéndose en todo el organismo. Este fenómeno ocurre durante la etapa embrionaria, y dicha condición le ha valido formar parte del folclor javanés desde el siglo XII y ser considerado en las tradiciones místicas y rituales de la población.
FUENTE: PIJAMASURF
RECORRIDOS VIRTUALES POR LAS GRANDES CIUDADES DE LA ANTIGÜEDAD (VIDEO)
CUANDO LAS TECNOLOGÍAS DE VANGUARDIA SE ASOCIAN AL CONOCIMIENTO DE LA HISTORIA OCURREN COSAS INCREÍBLES
La realidad virtual (VR) es una tecnología que si bien cada vez tenemos más cerca, aún falta por realmente explotar. Sin embargo, una nueva era de realidad virtual está ya muy próxima, y su influencia en nuestra experiencia vital será mayor de lo que la mayoría imaginamos. La simple posibilidad de sumergirnos literalmente en situaciones, épocas o lugares que de otra manera nos son inaccesibles y que, con un poco de perfeccionamiento, estos entornos o vivencias logren tal nitidez que engañen a nuestros sentidos y nuestra mente, tiene un potencial descomunal.
En el campo de la educación, la realidad virtual tiene mucho que aportar. Tomemos por ejemplo la historia, una rama que por definición trata hechos distantes, o por lo menos ajenos, a nuestra temporalidad. Con un poco de VR la gente podrá no sólo estudiar la historia sino vivirla, "presenciar" sucesos históricos y viajar en el tiempo.
A propósito de esto, diversas compañías alrededor del mundo (entre ellas Hiverlab y Lithodomos) están abocadas a diseñar tours de realidad virtual a, por ejemplo, la antigua Roma, una iglesia medieval en Chipre o para visitar el Domus Aurea construido por Nerón en el siglo I. Y mientras termina de consolidare esta tendencia y se nos abre la puerta a viajar visualmente a otras épocas de la historia, ya podemos disfrutar de la visita que Lithodomos VR creó de la antigua Jerusalén:
En el campo de la educación, la realidad virtual tiene mucho que aportar. Tomemos por ejemplo la historia, una rama que por definición trata hechos distantes, o por lo menos ajenos, a nuestra temporalidad. Con un poco de VR la gente podrá no sólo estudiar la historia sino vivirla, "presenciar" sucesos históricos y viajar en el tiempo.
A propósito de esto, diversas compañías alrededor del mundo (entre ellas Hiverlab y Lithodomos) están abocadas a diseñar tours de realidad virtual a, por ejemplo, la antigua Roma, una iglesia medieval en Chipre o para visitar el Domus Aurea construido por Nerón en el siglo I. Y mientras termina de consolidare esta tendencia y se nos abre la puerta a viajar visualmente a otras épocas de la historia, ya podemos disfrutar de la visita que Lithodomos VR creó de la antigua Jerusalén:
FUENTE: PIJAMASURF
FE EN SÁNSCRITO: LA BELLÍSIMA ETIMOLOGÍA DE DOS PALABRAS EN LA LENGUA SAGRADA DE LA INDIA
2 PALABRAS SÁNSCRITAS PARA DECIR "FE" QUE NOS HACEN COMPRENDER LA NATURALEZA DE ESTA FORMA DE HACER APARECER LA REALIDAD DIVINA, ENTRANDO EN CONSONANCIA CON PRINCIPIOS ATEMPORALES
El sánscrito es una de las lenguas indoeuropeas más viejas y, como tal, una de las fuentes primordiales de muchas de las lenguas que más se hablan hoy en día. Literalmente sánscrito significa la "lengua perfecta" (o bien construida) y por siglos fue únicamente recitada oralmente como la lengua litúrgica de los Vedas. Es, por supuesto, la lengua de los mantras, esos fonemas numinosos de origen inmemorial que capturan lo divino y que son capaces de modificar el mundo, según las creencias de las grandes religiones de la India. En el sánscrito está cifrada buena parte de la sabiduría místico-religiosa de la humanidad.
En el sánscrito se encuentran preciosos tesoros, palabras con campos semánticos vastos pero que en su origen nos acercan a la magia de las palabras que captura una sabiduría milenaria. Como ejemplo tememos dos palabras que se utilizan en sánscrito para referirse a lo que en español conocemos como "fe" (hay que recordar que el sánscrito es una lengua de devoción y de investigación de la conciencia, así tenemos múltiples palabras para "fe" y para "conciencia"). En las dos palabras que analizaremos a continuación se hace una muy interesante conexión entre la fe y una forma de percibir o sentir y guiar a la conciencia a través del cuerpo. La fe está en el corazón y en la respiración. Cada acto, cada percepción puede transformarse en una oración.
La primera de estas palabras es "viśvāsa" विश्वास, la cual suele traducirse como "fe o confianza", pero que encierra una perla mani de entendimiento. En el diccionario de Monier-Williams de sánscrito esta palabra es definida como "respirar libremente" algo de lo que quizás se deriva la noción de confianza. Cuando estamos en un estado de confianza, cuando tenemos fe, respiramos tranquila y libremente. Comparte esta palabra la raíz (dhatu) svas con svast (salud) y svastika (auspicioso).
Un artículo en el sitio del doctor Robert Svoboda, uno de los grandes expertos en ayurveda en Occidente, sugiere que la palabra significa literalmente "una forma especializada de respiración". "La respiración ordinaria resarce nuestro prana varias veces por minuto y la 'respiración especializada' mueve el prana resarcido en la dirección de aquello a lo que le tenemos fe". Prana significa "energía vital" o "aliento" y en este caso se sugiere que la fe conduce el prana y de aquí el poder medicinal de la fe, capaz de convertir cualquier placebo en poderosa medicina, justamente dirigiendo concentradamente el prana.
La otra palabra es "Śraddhā" (श्रद्धा), el término más usado en la literatura religiosa, particularmente en el budismo, para significar lo que nosotros llamamos "fe". Esta palabra contiene la misma raíz, "hrd", que la palabra para corazón, hrdaya, de esta raíz se deriva la palabra heart y también el griego kardia (*krd-ei-). Así entonces tenemos la palabra latina para fe, "credo", que proviene de esta misma raíz y significa literalmente "poner tu corazón" en algo. El poder de la fe, entonces, debe de ser un poder que viene del corazón. Actuar o mirar desde el corazón hace que aparezca en el mundo eso a lo que le tenemos fe. Según el traductor George Feuerstein:
En las tradiciones espirituales de la India, como en otras, el “corazón” se refiere no tanto a un órgano físico como a una estructura psicoespiritual correspondiente al músculo del corazón en el plano material. Este corazón espiritual es celebrado por yogins y místicos como el asiento del Ser trascendental. Se le llama “hrid”, “hridaya” o “hrit padma” (loto corazón). Usualmente se refiere a él como la cueva secreta (guha) en la que el yogin debe someter su mente. En algunas escuelas, como en el shivaísmo de Cachemira, la palabra hridaya aplica también a la Realidad Última.
El sánscrito, siendo un lenguaje legendariamente descubierto por videntes, admite todo tipo de interpretaciones etimológicas filosóficas y poéticas. Todo puede estar henchido de significado, cualquier cosa puede ser un emblema de la totalidad, un resabio de lo divino. El poeta y estudioso de la cultura oriental Harold Stewart escribe que en el caso de śraddhā tenemos también la presencia de la raíz verbal "dha", la cual significa poner en un lugar, sostener, mantener (es de esta raíz que se deriva la palabra "dharma"). Sostiene además que śraddhā, cuya raíz es srat, es un cognado del término sat, del cual viene la palabra satya (verdad) y que significa también ser (como en sattva o en el famoso mantra Sat Cit Ananda). Stewart agrega que el término śraddhā en el budismo mahayana tiene la connotación de la "tranquilidad, luminosidad y purificación" que resultan de la práctica del dharma. "Śraddhā es el precursor de la gnosis trascendente (jnana) y del entendimiento (prajna) de la Realidad".
Tenemos aquí una fiesta etimológica y podemos decir, con esta licencia poética que hemos evocado antes, que para el devoto la fe se revela como una especie de ojo del corazón que permite ver la realidad (o verdad). Es un apoyarse en el corazón, que es una especie de rescoldo de la pureza divina (si bien ésta pureza debe acabar de des-cubrirse con el dharma), una especie de sol en el hombre que permite ver la naturaleza verdadera. La fe genuina nunca es ciega sino todo lo contrario. Es la fe lo que nos acerca --lo que abastece nuestra imaginación de posibilidad ilimitada-- a entrar en comunión con lo que ya es, con lo que siempre ha sido, pero que debe actualizarse en nosotros. El sentido verdadero de la religión es producir una experiencia cotidiana de lo divino y transformar al individuo (re-ligarlo a su divinidad o a la realidad); es por ello que es indispensable alguna forma de visión, de teofanía. Como sugiere Henry Corbin escribiendo sobre el gran místico sufí Ibn Arabi, al orar el devoto de alguna manera crea al dios que lo creó. "Porque la oración no es una petición de algo: es la expresión de un modo de ser, un medio de existencia y de causar que exista, esto es, un medio de causar al Dios que se revela Él Mismo, de hacerlo aparecer, de verlo [...]". Esto nos indica que la fe es una forma de imaginación creativa. La fe también es una forma de entrar en el orden divino, de supremo ratio. "La fe no es sólo la voluntad de aceptar una verdad dinámica, sino que es esta misma verdad dinámica tomando control de nuestras actitudes e imponiéndose sobre las dudas, eliminándolas una a una", dice Manly P. Hall. Y también: "El misticismo afirma que la verdad no puede ser poseída siquiera por la mente. Por una virtud peculiar a sí mismo, sin embargo, el corazón puede ser poseído por la verdad". La verdad es un fruto del corazón, que es a su vez, en toda ley, un fruto viviente de la verdad.
En el budismo mahayana, la fe esta ligada al cultivo del bodhicitta, la mente del despertar o mente búdica; el budismo sostiene que la perspectiva correcta de la realidad conduce a la iluminación y por sí misma esta perspectiva nos transforma como si fuera una energía. La fe --en el Buda, en la sangha, pero sobre todo en el dharma-- es parte esencial de la perspectiva y hace que el practicante pase de una relación intelectual con la doctrina a que comulgue con la verdad, de la cual el bodhisattva se vuelve una encarnación. En uno de los sutras del Prajnaparamita el Buda dice: "Śariputra, la verdad última es alcanzada exclusivamente a través de la fe". En la gran colección cósmica de budismo mahayana que es el Sutra de la Guirnalda, se dice que la fe es la "joya que concede todos los deseos". En un mundo ilusorio (compuesto por la misma sustancia que los sueños), en el que todo es precedido por la mente, como el que sostiene el budismo, la fe es omnipotencia pura. Tener fe es una demostración del entendimiento y la asimilación de la visión filosófica.
Pero no sólo en la religión la fe juega un papel importante; aunque parezca contradictorio, la fe es central también en la ciencia y en general para el logro de cualquier tarea compleja. Uno debe tener fe en que puede realizarla, y si se tiene fe se aprenderá siempre más rápido. El psicólogo de la Universidad de Harvard, William James, dijo: "la fe no sólo es lícita y pertinente, sino esencial e indispensable... tales verdades no se vuelven verdaderas hasta que nuestra fe las ha hecho así". James sostenía que se utilizaba una "escalara de la fe" para "unirse y adherirse a nuestras visiones" y al pensar que algo "podría ser verdadero en alguna parte" uno entonces realiza una operación del intelecto para investigarlo y ver si es verdad "aquí y ahora". Recordemos que las teorías científicas de Newton o Einstein primero emergen en la imaginación, como visión, y luego son comprobadas matemáticamente. No es casualidad que gran parte de los descubrimientos científicos de la historia han sido hechos por científicos que buscaban probar las creencias religiosas en las que tenían fe o que eran impulsados por una visión religiosa. Evidentemente esto ha empezado a cambiar en el último siglo, pero no significa que la fe haya dejado de ser importante en la ciencia, ya que existe fe que no es necesariamente religiosa o que no está ligada a este o aquel dios. Científicos como Einstein tienen fe en el orden, la belleza y la inteligencia del universo (y aunque esto no sea algo de lo que se hable mucho, ciertamente es el motor de su interrogación científica; nadie existe en un vacío ideológico). Es una fe basada en el conocimiento de la realidad, que dice: "si esto es así, esto otro debe ser así, imaginemos que lo es y probemos". Este tipo de fe nace de la observación del universo físico; la fe religiosa del budismo o del vedanta, en cambio, nace de la observación de la mente.
Twitter del autor: @alepholo
El sánscrito es una de las lenguas indoeuropeas más viejas y, como tal, una de las fuentes primordiales de muchas de las lenguas que más se hablan hoy en día. Literalmente sánscrito significa la "lengua perfecta" (o bien construida) y por siglos fue únicamente recitada oralmente como la lengua litúrgica de los Vedas. Es, por supuesto, la lengua de los mantras, esos fonemas numinosos de origen inmemorial que capturan lo divino y que son capaces de modificar el mundo, según las creencias de las grandes religiones de la India. En el sánscrito está cifrada buena parte de la sabiduría místico-religiosa de la humanidad.
En el sánscrito se encuentran preciosos tesoros, palabras con campos semánticos vastos pero que en su origen nos acercan a la magia de las palabras que captura una sabiduría milenaria. Como ejemplo tememos dos palabras que se utilizan en sánscrito para referirse a lo que en español conocemos como "fe" (hay que recordar que el sánscrito es una lengua de devoción y de investigación de la conciencia, así tenemos múltiples palabras para "fe" y para "conciencia"). En las dos palabras que analizaremos a continuación se hace una muy interesante conexión entre la fe y una forma de percibir o sentir y guiar a la conciencia a través del cuerpo. La fe está en el corazón y en la respiración. Cada acto, cada percepción puede transformarse en una oración.
La primera de estas palabras es "viśvāsa" विश्वास, la cual suele traducirse como "fe o confianza", pero que encierra una perla mani de entendimiento. En el diccionario de Monier-Williams de sánscrito esta palabra es definida como "respirar libremente" algo de lo que quizás se deriva la noción de confianza. Cuando estamos en un estado de confianza, cuando tenemos fe, respiramos tranquila y libremente. Comparte esta palabra la raíz (dhatu) svas con svast (salud) y svastika (auspicioso).
Un artículo en el sitio del doctor Robert Svoboda, uno de los grandes expertos en ayurveda en Occidente, sugiere que la palabra significa literalmente "una forma especializada de respiración". "La respiración ordinaria resarce nuestro prana varias veces por minuto y la 'respiración especializada' mueve el prana resarcido en la dirección de aquello a lo que le tenemos fe". Prana significa "energía vital" o "aliento" y en este caso se sugiere que la fe conduce el prana y de aquí el poder medicinal de la fe, capaz de convertir cualquier placebo en poderosa medicina, justamente dirigiendo concentradamente el prana.
La otra palabra es "Śraddhā" (श्रद्धा), el término más usado en la literatura religiosa, particularmente en el budismo, para significar lo que nosotros llamamos "fe". Esta palabra contiene la misma raíz, "hrd", que la palabra para corazón, hrdaya, de esta raíz se deriva la palabra heart y también el griego kardia (*krd-ei-). Así entonces tenemos la palabra latina para fe, "credo", que proviene de esta misma raíz y significa literalmente "poner tu corazón" en algo. El poder de la fe, entonces, debe de ser un poder que viene del corazón. Actuar o mirar desde el corazón hace que aparezca en el mundo eso a lo que le tenemos fe. Según el traductor George Feuerstein:
En las tradiciones espirituales de la India, como en otras, el “corazón” se refiere no tanto a un órgano físico como a una estructura psicoespiritual correspondiente al músculo del corazón en el plano material. Este corazón espiritual es celebrado por yogins y místicos como el asiento del Ser trascendental. Se le llama “hrid”, “hridaya” o “hrit padma” (loto corazón). Usualmente se refiere a él como la cueva secreta (guha) en la que el yogin debe someter su mente. En algunas escuelas, como en el shivaísmo de Cachemira, la palabra hridaya aplica también a la Realidad Última.
El sánscrito, siendo un lenguaje legendariamente descubierto por videntes, admite todo tipo de interpretaciones etimológicas filosóficas y poéticas. Todo puede estar henchido de significado, cualquier cosa puede ser un emblema de la totalidad, un resabio de lo divino. El poeta y estudioso de la cultura oriental Harold Stewart escribe que en el caso de śraddhā tenemos también la presencia de la raíz verbal "dha", la cual significa poner en un lugar, sostener, mantener (es de esta raíz que se deriva la palabra "dharma"). Sostiene además que śraddhā, cuya raíz es srat, es un cognado del término sat, del cual viene la palabra satya (verdad) y que significa también ser (como en sattva o en el famoso mantra Sat Cit Ananda). Stewart agrega que el término śraddhā en el budismo mahayana tiene la connotación de la "tranquilidad, luminosidad y purificación" que resultan de la práctica del dharma. "Śraddhā es el precursor de la gnosis trascendente (jnana) y del entendimiento (prajna) de la Realidad".
Tenemos aquí una fiesta etimológica y podemos decir, con esta licencia poética que hemos evocado antes, que para el devoto la fe se revela como una especie de ojo del corazón que permite ver la realidad (o verdad). Es un apoyarse en el corazón, que es una especie de rescoldo de la pureza divina (si bien ésta pureza debe acabar de des-cubrirse con el dharma), una especie de sol en el hombre que permite ver la naturaleza verdadera. La fe genuina nunca es ciega sino todo lo contrario. Es la fe lo que nos acerca --lo que abastece nuestra imaginación de posibilidad ilimitada-- a entrar en comunión con lo que ya es, con lo que siempre ha sido, pero que debe actualizarse en nosotros. El sentido verdadero de la religión es producir una experiencia cotidiana de lo divino y transformar al individuo (re-ligarlo a su divinidad o a la realidad); es por ello que es indispensable alguna forma de visión, de teofanía. Como sugiere Henry Corbin escribiendo sobre el gran místico sufí Ibn Arabi, al orar el devoto de alguna manera crea al dios que lo creó. "Porque la oración no es una petición de algo: es la expresión de un modo de ser, un medio de existencia y de causar que exista, esto es, un medio de causar al Dios que se revela Él Mismo, de hacerlo aparecer, de verlo [...]". Esto nos indica que la fe es una forma de imaginación creativa. La fe también es una forma de entrar en el orden divino, de supremo ratio. "La fe no es sólo la voluntad de aceptar una verdad dinámica, sino que es esta misma verdad dinámica tomando control de nuestras actitudes e imponiéndose sobre las dudas, eliminándolas una a una", dice Manly P. Hall. Y también: "El misticismo afirma que la verdad no puede ser poseída siquiera por la mente. Por una virtud peculiar a sí mismo, sin embargo, el corazón puede ser poseído por la verdad". La verdad es un fruto del corazón, que es a su vez, en toda ley, un fruto viviente de la verdad.
En el budismo mahayana, la fe esta ligada al cultivo del bodhicitta, la mente del despertar o mente búdica; el budismo sostiene que la perspectiva correcta de la realidad conduce a la iluminación y por sí misma esta perspectiva nos transforma como si fuera una energía. La fe --en el Buda, en la sangha, pero sobre todo en el dharma-- es parte esencial de la perspectiva y hace que el practicante pase de una relación intelectual con la doctrina a que comulgue con la verdad, de la cual el bodhisattva se vuelve una encarnación. En uno de los sutras del Prajnaparamita el Buda dice: "Śariputra, la verdad última es alcanzada exclusivamente a través de la fe". En la gran colección cósmica de budismo mahayana que es el Sutra de la Guirnalda, se dice que la fe es la "joya que concede todos los deseos". En un mundo ilusorio (compuesto por la misma sustancia que los sueños), en el que todo es precedido por la mente, como el que sostiene el budismo, la fe es omnipotencia pura. Tener fe es una demostración del entendimiento y la asimilación de la visión filosófica.
Pero no sólo en la religión la fe juega un papel importante; aunque parezca contradictorio, la fe es central también en la ciencia y en general para el logro de cualquier tarea compleja. Uno debe tener fe en que puede realizarla, y si se tiene fe se aprenderá siempre más rápido. El psicólogo de la Universidad de Harvard, William James, dijo: "la fe no sólo es lícita y pertinente, sino esencial e indispensable... tales verdades no se vuelven verdaderas hasta que nuestra fe las ha hecho así". James sostenía que se utilizaba una "escalara de la fe" para "unirse y adherirse a nuestras visiones" y al pensar que algo "podría ser verdadero en alguna parte" uno entonces realiza una operación del intelecto para investigarlo y ver si es verdad "aquí y ahora". Recordemos que las teorías científicas de Newton o Einstein primero emergen en la imaginación, como visión, y luego son comprobadas matemáticamente. No es casualidad que gran parte de los descubrimientos científicos de la historia han sido hechos por científicos que buscaban probar las creencias religiosas en las que tenían fe o que eran impulsados por una visión religiosa. Evidentemente esto ha empezado a cambiar en el último siglo, pero no significa que la fe haya dejado de ser importante en la ciencia, ya que existe fe que no es necesariamente religiosa o que no está ligada a este o aquel dios. Científicos como Einstein tienen fe en el orden, la belleza y la inteligencia del universo (y aunque esto no sea algo de lo que se hable mucho, ciertamente es el motor de su interrogación científica; nadie existe en un vacío ideológico). Es una fe basada en el conocimiento de la realidad, que dice: "si esto es así, esto otro debe ser así, imaginemos que lo es y probemos". Este tipo de fe nace de la observación del universo físico; la fe religiosa del budismo o del vedanta, en cambio, nace de la observación de la mente.
Twitter del autor: @alepholo
FUENTE: PIJAMASURF
IMÁGENES DE LANIAKEA, EL SUPERCÚMULO GALÁCTICO AL QUE PERTENECEMOS
CIENTÍFICOS HAN DESCUBIERTO QUE NUESTRA GALAXIA PERTENECE A UN SUPERCÚMULO QUE SE EXTIENDE 50 MILLONES DE AÑOS LUZ Y ALBERGA A 100 MIL GALAXIAS
Hasta hace relativamente poco los científicos creían que la Vía Láctea existía dentro del supercúmulo de Virgo. Actualmente se sabe que el supercúmulo de Virgo es apenas una pequeña parte dentro del supercúmulo que se ha bautizado como Laniakea.
En este supercúmulo en el que vivimos yacen más de 100 mil galaxias (en cada una hay miles de millones de estrellas) y tiene una extensión de 50 millones de años luz. Laniakea es apenas uno de múltiples supercúmulos en nuestro universo.
El nombre Laniakea significa "cielo inmenso" en hawaiano y fue acuñado por el profesor Nawa'a Napoleon. En el siguiente video realizado por R. Brent Tully y comisionado por Nature se muestra uno de los mapas más grandes del universo, justamente las dimensiones de Laniakea.
Este tipo de descubrimientos recuerdan lo que había sugerido Carl Sagan, que la ciencia puede ser un camino de asombro espiritual.
En este supercúmulo en el que vivimos yacen más de 100 mil galaxias (en cada una hay miles de millones de estrellas) y tiene una extensión de 50 millones de años luz. Laniakea es apenas uno de múltiples supercúmulos en nuestro universo.
El nombre Laniakea significa "cielo inmenso" en hawaiano y fue acuñado por el profesor Nawa'a Napoleon. En el siguiente video realizado por R. Brent Tully y comisionado por Nature se muestra uno de los mapas más grandes del universo, justamente las dimensiones de Laniakea.
Este tipo de descubrimientos recuerdan lo que había sugerido Carl Sagan, que la ciencia puede ser un camino de asombro espiritual.
FUENTE: PIJAMASURF
martes, 7 de marzo de 2017
sábado, 4 de marzo de 2017
CASA TOMADA (JULIO CORTÀZAR) POR ALBERTO LAISECA
El cuento "Casa Tomada" de Cortazar, narrado por el escritor argentino Alberto Laiseca para el ciclo "Cuentos de Terror".
sábado, 25 de febrero de 2017
EL CAZADOR (JOHN COLLIER) POR ALBERTO LAISECA
El cuento "El Cazador" de John Collier, narrado por el escritor argentino Alberto Laiseca para el ciclo "Cuentos de Terror".
sábado, 18 de febrero de 2017
jueves, 16 de febrero de 2017
sábado, 11 de febrero de 2017
EL CORAZÒN DELATOR (EDGAR ALLAN POE) POR ALBERTO LAISECA
El cuento "El Corazón Delator" (The tell-tale heart) de Edgar Allan Poe, narrado por el escritor argentino Alberto Laiseca para el ciclo "Cuentos de Terror".
miércoles, 8 de febrero de 2017
sábado, 4 de febrero de 2017
sábado, 28 de enero de 2017
sábado, 21 de enero de 2017
viernes, 20 de enero de 2017
LA SONRISA DE TAILANDIA: JAI YEN

"Kra-tie' mai jhun". El conejo apunta a la luna.
Proverbio tailandés
Los autores Henry Colmes y Suchada Tangtongtavy hablan en su libro “Working With The Thais: A Guide to Managing in Thailand” de las diferentes maneras de sonreír de los tailandeses, cada una con su propio nombre distintivo.
Estas son las sonrisas thai:
Yim thang nam taa: “Estoy tan feliz que podría llorar”.
Yim thak thaai: La sonrisa educada para alguien que apenas conoces.
Yim cheun chom: “Te admiro”
Fuen Yim: La sonrisa tiesa, propia de cuando te ríes ante un chiste sin gracia.
Yim mee lessanai: La sonrisa malévola que delata (si la saben interpretar) que planeas algo.
Yim yaw: “Ya te lo dije”.
Yim yae-yae: La sonrisa de “sé que tiene mala pinta, pero por llorar no vas a arreglar nada”.
Yim sao: La sonrisa triste.
Yim haeng: La sonrisa seca, de compromiso, propia de una situación como “te
debo dinero pero no lo tengo”.
Yim thak thaan: La sonrisa que empleamos cuando pensamos “te equivocas, pero haz lo que quieras”.
Yim cheua-cheuan: La sonrisa que el ganador dedica a un perdedor.
Yim soo: Ante la adversidad, existe esta sonrisa para encarar una misión imposible.
Yim mai awk: “Intento sonreír… pero no puedo”.

“Nahm-jai", significa "corazón que fluye como el agua". Refiere a la genuina e incondicional generosidad que viene directamente del corazón, sin intereses escondidos ni deseos lucrativos.
El corazón tailandés teme, “gkrehng-jai” aunque no se refiera tanto a temor, sino a reverencia, respeto y alta consideración hacia alguien.
En su cultura, existen las personas de corazón fresco, “jai-yen”, frente a las de corazón caliente, “jai-rawn”. Una persona que es “jai-yen” es paciente, tranquila y recogida incluso en circunstancias de estrés y angustia. Una persona de corazón caliente será impaciente, pasional, ya la que se le provoca fácilmente. “Jai yen, jai yen” te dirán si te ven impaciente. Enfría tu corazón para pensar con claridad. “Sài hǔa jai” presta atención, pon el corazón en las cosas.
La posesión de Jai-yen va de la mano con la actitud relajada de "Mai pen rai", que significa "no importa", "todo está bien", lo que refleja una tendencia a ir con el flujo de las cosas y no aferrarse a expectativas y decepciones: quizás "el conejo apunta a la luna". Los tailandeses dejan de lado cosas que no salen bien o si hay poco que uno/a pueda hacer para cambiar las cosas, con un "mai pen rai", y con una sonrisa. Por ejemplo, los padres que tratan de calmar a sus hijos impacientes. O para mantener la compostura cuando se entra en pánico en situaciones de stress en el trabajo.


http://www.thaifoodandtravel.com/features/heart.html
https://thejaiyencountry.wordpress.com/2013/05/26/what-does-jai-yen-mean/
https://www.travelfish.org/beginners_detail/thailand/90
FUENTE: UNAANTROPOLOGAENLALUNA
LA HUELLA MORISCA: LA TOLERANCIA

Tenemos más de cuatro mil palabras procedentes del árabe, y no sólo de la "almohada" vive el ser humano. Estas palabras también provienen de la algarabía, el árabe hispano, el que se hablaba en Al Ándalus. Literalmente quiere decir el habla de occidente, "al garb". Dicen que es una mezcla del romance y del árabe clásico. Su escritura es la aljamía: escribieron en castellano y con caracteres del alfabeto árabe.
Cuando dicen que Al Ándalus es la mezcla de las tres culturas, en realidad se refieren a la mezcla de tres religiones, pero la andalusí es una sola cultura, mezcla (como toda cultura que se precie) de muchas culturas pasadas y cercanas. Y con ellas, de muchas creencias. Lo que define la cultura andalusí es la mezcla de la gran cultura hispano romana, visigoda, mozárabe, y otros muchos sedimentos de otras culturas que ya existían, con componentes orientales y musulmanas del norte de África, de Iraq o de Siria. Pero, sobre todo, lo que la definía era la gran tolerancia de todas estas mezclas. Esto no significa que existiera una paz idílica ni la ausencia de sed de poder, pero tampoco hubo la intolerancia genocida de lo que ocurrió ocho siglos después: la muerte o expulsión de todo lo que no era cristiano.

Al Ándalus, el Islam y la cultura árabe son cosas diferentes, y ni comienzan de
improviso en el 711 ni desaparecen de un plumazo en 1492.
El islam fue la confesión de sus gobernantes, pero no de todo el pueblo. En Al Ándalus se hablaba en otra lengua cuando llegó el corán. Por eso, cuando llegó, no se hablaba un árabe coránico oriental, sino una lengua propia: la algarabía. Tampoco las costumbres religiosas eran iguales al islam ortodoxo de Oriente. Por ejemplo, el mihrab de muchas mezquitas andalusíes no apuntan a la Meca, sino hacia la salida del sol, oriente, como en época preislámica, y en la de Córdoba apunta al sur. Se trata de un caleidoscopio de tradiciones preromanas, ritos ancestrales animistas, judíos y cristianos... y cafres, que viene de kâfir (no creyente, pero también mala persona sin mala conciencia)
Y así aparecieron conceptos como:
El mudéjar, el musulmán en tierra conquistada, que proviene de "mudayyan", domesticado.
El cristiano andalusí, que es el mozárabe.
El cristiano converso, que para el musulmán era muladí; y para el cristiano era el renegado o elche.
El musulmán converso al cristianismo tras la conquista, que se convirtió así en morisco. La persona que demostraba adaptarse bien a estas dos religiones, era el tagarino, de tagri/tagari, frontera.
No hay que olvidarse del musulmán proveniente de África, el gazí (curiosamentre, los gitanos llaman gaché a los andaluces)

Supervivientes son los préstamos del árabe y la algarabía (y muchos de estos, también del sánscrito, entre otros) que se constatan en los oficios, como albañil, alarife, alfarero; términos jurídicos como alcalde, alguacil; términos rurales como arroba, fanega; relacionados con el regadío: noria, aljibe, alberca; con la agricultura: naranja, albaricoque, limón, alcachofa...
Y no sólo en las palabras, sino también en expresiones que hoy por hoy utilizamos sin saber su origen, como por ejemplo la interjección “ojalá” de la que se deduce su procedencia de la expresión “in shaa Allah”, o si Dios quiere. O la de Olé, que dicen, viene de Alá.
En los topónimos, por ejemplo los que comienzan por «Guad-», del árabe clásico wād, «valle» o «río». Guadalquivir (río grande), Guadiana (río de patos)...

primeros 200 años de historia fue una pequeña ciudad construida por los omeyas de Córdoba a mediados del siglo IX para defender la frontera norte de al-Ándalus.
Después de su conquista e incorporación a Castilla en el 1085, aún existió durante más de 500 años una minoría musulmana en la ciudad hasta la definitiva expulsión de los moriscos.
Maslama el madrileño (al-Maŷrîtî ) tradujo del griego el “Planisferio” de Ptolomeo, obra perdida que hoy conocemos gracias a él. Introdujo técnicas para la construcción de astrolabios y realizó un manual de aritmética mercantil para uso popular.
Y también aparece la huella andalusí en muchas de nuestras costumbres. Para esto, es imprescindible conocer a Ziryab, que significa "Mirlo" debido a su tez oscura y hermosa voz. Fue poeta, gastrónomo, músico y cantante de Bagdad. Él impulsó la costumbre de la higiene personal mediante los baños árabes, aunque ya existían las termas romanas con tres pilones de agua caliente, templada y fría. En contraposición a las ideas medievales en el reinado de Alfonso X el Sabio, que catalogaba de “molicie e afeminamiento” la limpieza y el cuidado corporal.

Zyriab se estableció en la corte cordobesa de Abderramán II y revolvió todas las costumbres sociales: impulsó el uso de la crema de dientes y el desodorante, el rasurado de la barba tan de moda en estos días, y peinarse con flequillo al estilo oriental.
Gracias a él, nos encanta comer espárragos y albóndigas (al-bunduqa, que significa bala o avellana)
Se introdujo el arroz, el azúcar, el café, ese brebaje que se sabía excitaba a los camellos en el continente africano. El andalusí era adicto a la cafeína.
Ziryab provenía de Bagdad y allí acababa de imponerse la moda de escalonar los alimentos. Primero las sopas o verduras, luego las carnes o pescados y por últimos los dulces o frutas. Pasteles elaborados con frutos secos, como los mazapanes o turrones. Muchas mujeres moriscas, tras el decreto de expulsión, se escondieron en conventos, llevando consigo esas recetas de postres que tanto conocían.
En las farras (de "farah", alegría en árabe) de las bodas, los invitados derraman sobre las cabezas de los recién casados una lluvia de arroz, que en Oriente simboliza abundancia.
Gracias a Ziriab podemos brindar con copas de cristal, en lugar de las de oro y plata, y no manchamos la mesa gracias a los manteles, que antes eran de cuero fino.
Y dicen que gracias a Ziryab, tenemos la guitarra. Él fue el que incorporó a un laúd una quinta cuerda, para darle mejor sonido. Este laúd, que aún tocan en zonas de África, es el padre directo de nuestra guitarra. Pero, ojo, guitarra viene de la palabra griega kithá‧ra, instrumento de cuerdas.
El himno de España tampoco se escapa de esta mezcla de culturas. El musicólogo andalusí Amin Chaachoo explica que la nuba andalusí que tanto se parece al himno español se trata de una pieza instrumental que precedía a otras cantadas, y se interpreta en el norte de África en señal de hospitalidad para el recién llegado. Pero que las nubas (nawbas) también están relacionadas con la cultura hispano visigótica e hispano romana e incluso tartésica, griega... Avempace, en la música, supo mezclar estos dos componentes ibéricos y orientales, con el fin de que llegase a la población andalusí.
Volviendo a Ziryab, nos encontramos con que él también fue el culpable de los colores de nuestras ropas:
“De junio a septiembre hay que vestir de blanco, con lo que revoluciona las costumbres, ya que hasta entonces era un color reservado para las personas de luto, que a partir de ese momento tendrán que llevar atuendos negros en los meses cálidos con el fin de distinguirse así de los demás. En octubre se deben abandonar los vestidos blancos y sustituirse por ropajes de colores relativamente oscuros de seda cruda, brocado o lana, sobre los que se colocan en invierno pieles o pellizas. Finalmente, en primavera hay que ponerse colores deslumbrantes y llevar vestidos de seda vaporosa a ser posible” explica Charles-Emmanuel Dufourcq en “La vida cotidiana de los árabes en la Europa Medieval”.
El algodón (de la palabra árabe qutun) era originario de la India pero a pesar de ser conocido desde la antigüedad no alcanzó gran desarrollo hasta que se introdujo su cultivo en Andalucía.
cultura hispanovisigótica...
Lee más en secretOlivo | Cultura Andaluza contemporánea >> www.secretolivo.com/index.php/2011/08/03/el-himno-espanol-y-la-musica-andalusi/“De junio a septiembre hay que vestir de blanco, con lo que (Ziryab) revoluciona las costumbres, ya que hasta entonces era un color reservado para las personas de luto, que a partir de ese momento tendrán que llevar atuendos negros en los meses cálidos con el fin de distinguirse así de los demás. En octubre se deben abandonar los vestidos blancos y sustituirse por ropajes de colores relativamente oscuros de seda cruda, brocado o lana, sobre los que se colocan en invierno pieles o pellizas. Finalmente, en primavera hay que ponerse colores deslumbrantes y llevar vestidos de seda vaporosa a ser posible” “La vida cotidiana de los árabes en la Europa Medieval” de Charles-Emmanuel DufourcqLa explotación del algodón y el cultivo de la seda. El primero, proveniente de la palabra árabe qutun, era originario de la India pero a pesar de ser conocido desde la antigüedad no alcanzó gran desarrollo hasta que los árabes introdujeron su cultivo en Andalucía,
La Universidad de Córdoba andalusí se convirtió en el más reluciente faro de cultura. Su biblioteca llegó a contener 400.000 volúmenes, pues el califa Al-Hakam II enviaba a sus hombres a las bibliotecas de Damasco, Bagdad y El Cairo para que copiaran los manuscritos.
Pero el amor de los califas hacia la cultura no fue igual en todos los tiempos, como señala Amin al-Rihani: "No, que no te engañe lo que lees en la historia acerca de la tolerancia de los califas de al-Andalus y su sueño. Porque ellos, a excepción de dos o tres, prefirieron el reino a la ciencia, y la soberanía absoluta a la libertad y la justicia. (...) Ésta es una de las razones de que cayera el poder árabe en al-Andalus".

Hubo un tiempo,
en el que rechazaba a mi prójimo
si su fe no era la mía.
Ahora mi corazón es capaz
de adoptar todas las formas:
es un prado para las gacelas
y un claustro para los monjes cristianos,
templo para los ídolos
y la Kaaba para los peregrinos,
es recipiente para las tablas de la Torá
y los versos del Corán.
Porque mi religión es el Amor.
y voy donde quiera que vaya su cabalgadura,
su camino es la senda de mi fe.
Ibn Arabi.
Sufí, filósofo, poeta, viajero. De Murcia, andalusí. Siglo XIII.
La cocina de al-Andalus, de Inés Eléxpuru.
http://periodistas-es.com/madrid-unica-capital-europea-origen-nombre-arabes-78501
https://www.youtube.com/watch?v=aEyHhejUAWk
Del al-Andalus que aún pervive, de Carolina Molina
La huella morisca, de Antonio Manuel.
http://www.awraq.es/blob.aspx?idx=5&nId=94&hash=448e4b1f1620540c763142ba81f73778
http://periodistas-es.com/madrid-unica-capital-europea-origen-nombre-arabes-78501
https://www.youtube.com/watch?v=aEyHhejUAWk
Del al-Andalus que aún pervive, de Carolina Molina
La huella morisca, de Antonio Manuel.
http://www.awraq.es/blob.aspx?idx=5&nId=94&hash=448e4b1f1620540c763142ba81f73778
FUENTE: UNAANTROPOLOGAENLALUNA
ACTA GENERAL DE CHILE. PARTE 4: "ALLENDE. EL TIEMPO DE LA HISTORIA" (1986)
En 1985, el cineasta Miguel Littín, exiliado en México a causa de la dictadura militar, ingresó de forma clandestina a Chile para grabar una película sobre la situación que se vivía en el país. Para hacerlo, elaboró una intrincada estrategia: además de su propia presencia, tres equipos extranjeros de producción – uno italiano, el otro holandés y el tercero, francés – vendrían por separado y sin aparente relación con la excusa de filmar una serie de documentales costumbristas sobre Chile. En realidad estarían al mando de Littín y su misión sería adentrarse en las poblaciones, conversar con las autoridades bajo su fachada apolítica y dar tribuna a una oposición que acababa de sufrir uno de los actos represivos más horribles de la historia del régimen: el degollamiento de Santiago Nattino, José Manuel Parada y Manuel Guerrero.
La acción, pormenorizada luego por Gabriel García Márquez en su libro "La aventura de Miguel Littín clandestino en Chile", tendría como resultado una serie de cuatro películas que Littín bautizó "Acta general de Chile" y que estrenó en Europa en 1986.
La cuarta y última entrega de la serie gira en torno a la figura de Salvador Allende. Numeros testimonios de personalidades como Fidel Castro, Gabriel García Márquez, Hortensia Bussi y Joan Garcés, reconstruyen la figura del ex presidente desde sus propios recuerdos. En la segunda parte de la cinta, se relata el asalto a La Moneda incluyendo, quizás por primera vez, el audio de la conversación que tuvieron Pinochet, Gustavo Leigh y Patricio Carvajal, encargado del asedio al Palacio. Algunos sobrevivientes del bombardeo, entre ellos Miria Contreras, La Payita, recuerdan las cosas que vivieron en esos momentos y detallan lo que ocurrió en lo últimos minutos Allende.
"Acta General de Chile. Parte IV "Allende. El tiempo de la historia'"
1986, Chile/España/Cuba, color, 56 min.
Director: Miguel Littín
La acción, pormenorizada luego por Gabriel García Márquez en su libro "La aventura de Miguel Littín clandestino en Chile", tendría como resultado una serie de cuatro películas que Littín bautizó "Acta general de Chile" y que estrenó en Europa en 1986.
La cuarta y última entrega de la serie gira en torno a la figura de Salvador Allende. Numeros testimonios de personalidades como Fidel Castro, Gabriel García Márquez, Hortensia Bussi y Joan Garcés, reconstruyen la figura del ex presidente desde sus propios recuerdos. En la segunda parte de la cinta, se relata el asalto a La Moneda incluyendo, quizás por primera vez, el audio de la conversación que tuvieron Pinochet, Gustavo Leigh y Patricio Carvajal, encargado del asedio al Palacio. Algunos sobrevivientes del bombardeo, entre ellos Miria Contreras, La Payita, recuerdan las cosas que vivieron en esos momentos y detallan lo que ocurrió en lo últimos minutos Allende.
"Acta General de Chile. Parte IV "Allende. El tiempo de la historia'"
1986, Chile/España/Cuba, color, 56 min.
Director: Miguel Littín
CÓMO MEDITAR ENTRE RUIDO E INTERRUPCIONES
ESTA HABILIDAD ES SUMAMENTE IMPORTANTE EN EL MUNDO MODERNO, DONDE TODOS ESTAMOS SUJETOS A LA AGITACIÓN Y AL ESTRÉS COLECTIVO.
En todas las tradiciones, la meditación y la práctica espiritual están ligadas al cultivo del silencio. El silencio y la relajación tienen una relación de retroalimentación muy importante con la práctica. Para avanzar más rápido es muy útil poder acceder a un espacio propicio en el que predomine la tranquilidad y la mente no se vea agredida por constantes estímulos externos difíciles de controlar. El silencio es realmente una bendición.
Dicho eso, todos sabemos que las condiciones de la vida moderna no proveen fácilmente un espacio silencioso y tranquilo para meditar. Ante la marcha frenética de la productividad y el progreso, el silencio se ha convertido en una rareza, en una especie de lujo que en realidad es una necesidad. Y es justamente por esto —por el enorme estrés al que estamos sometidos que más debemos meditar y buscar crear al menos un silencio interno. Como se dice popularmente: medita 20 minutos al día y si ni siquiera puedes encontrar 20 minutos al día entonces medita una hora, porque realmente lo necesitas.
Así las cosas, ya que no es fácil y ni siquiera deseable renunciar del todo al mundo, debemos de incorporar nuestra meditación al ruidoso tren de la existencia cotidiana. El monje theravada alemán Nyanaponika Thera, en su clásico The Heart of Buddhist Meditation, explica que uno debe no debe irritarse o molestarse por la ocurrencia de pensamientos indeseables”, sino que debe tomarlos en sí mismos como los objetos de la meditación o de la atención plena (mindfulness). Y si la irritación surge y persiste entonces uno debe darse la oportunidad de contemplar en estas reacciones los propios obstáculos o venenos de nuestra mente. Esto puede parecer una tortura: meditar sobre aquello de lo cual justamente queremos liberarnos —y por lo cual probablemente empezamos a meditar en primer lugar. Sin embargo, hay una gran diferencia entre el estado de autoobsevación de la meditación y el estado de verse sacudido por una emoción como el enojo, la lujuria o la aversión. Lo que la meditación budista instruye es a observarlos cuando surgen, como un científico observaría el torrente sanguíneo en su laboratorio o algún otro objeto bajo el microscopio (en este caso el microscopio es la atención plena, el samadhi). El científico no se convierte en aquello que observa. Así uno va creando una sana distancia entre su atención y sus emociones y se permite notarlas sin frustración ni involucramiento.
Todo esto aplica de igual manera a los ruidos y fenómenos irritantes externos y es que para el budismo, no existe una separación absoluta entre lo externo y lo interno, ambos son correlativos, expresiones de la naturaleza de la mente que todo lo engloba. Dice Nyanaponika Thera:
Si, por ejemplo, hay un ruido perturbador, uno puede notarlo brevemente como un “sonido”; si fue inmediatamente seguido por una molestia por la perturbación, uno debería de registrar esto también como “mente con enojo”. Después de eso uno debería de regresar a la meditación que fue interrumpida. Pero si uno no logra hacer esto en el primer intento, el mismo procedimiento debe ser repetido, Si el ruido es muy alto y persistente y evita que te mantengas atento al tema de tu meditación, uno puede, hasta que el ruido cese, continuar tomándolo como el objeto de la meditación, específicamente como una de las bases de los seis sentidos dentro de la Contemplación de Objetos Mentales: “El meditador nota el oído y el sonido y se da cuenta de la molestia que surge en dependencia de ambos…” En las fluctuaciones del sonido uno puede observar el surgimiento y la disolución; en su ocurrencia intermitente, su originación y desaparición, y su naturaleza condicionada se vuelve clara.
La clave está en la capacidad de no fusionarse cognitivamente con el ruido o con algún tipo de perturbación externa, sino solo notarla. Si podemos darnos cuenta de ella y volver a concentrarnos en nuestra meditación, esto es lo que debemos de hacer, ya que avanzaremos más rápido en ese tema o técnica que estamos empleando. Si no podemos hacer esto por cuestiones de la magnitud de la perturbación o por nuestra falta de absorción meditativa, al menos debemos de ser capaces de mantener cierta distancia con el objeto y no perder nuestra atención. No debemos de olvidar que estamos meditando, que estamos ejerciendo el control de nuestra atención; si tenemos este “mindfulness”, realmente no es muy importante hacia que objeto lo dirigimos, ya sea el ruido de una máquina en la calle o de nuestra respiración o de un símbolo sutil. Lo fundamental es no añadir de nuestra propia cosecha mental a los fenómenos, por ejemplo, no estar escuchando el ruido de un martillo y a la vez estar pensando que “miserable soy, quiero meditar pero hay un maldito ruido de un martillo que no me deja, es tan fuerte y molesto”. En este caso el fenómeno captura nuestra atención. En cambio, si uno es capaz de observar de manera desapegada, estos fenómenos aparentemente inconvenientes pueden ser muy instructivos. Por ejemplo se puede apreciar la impermanencia de todas las cosas o la ausencia de una existencia inherente en un sonido como el de una bomba de agua que aparentemente es constante pero que si se observa minuciosamente uno se dará cuenta que está compuesto de muchas oscilaciones, que lo que es constante es su surgir y su desaparecer y que de hecho el sonido no está en la bomba en sí misma, sino en toda una serie de condiciones que contribuyen a que nuestro cerebro así lo perciba, es interdependiente toda una serie de causas y condiciones y sin ellas no existiría. Asimismo, lograr establecer una meditación en un ambiente poco favorable sirve como base para hacer de la meditación un estado continuo, mantener el flujo de la atención plena en las actividades diarias, lo cual es uno de los objetivos esenciales, ya que de poco sirve si uno sólo puede alcanzar un estado de paz mental sentado meditando aislado e inmediatamente lo pierde al entrar en contacto con el mundanal ruido.
Dice Nyanaponika Thera:
En la conciencia de las sensaciones perturbadoras uno se detiene en el mero acto de darse cuenta de su presencia sin nutrir estas sensaciones y así fortalecerlas con lo que uno añade a los puros hechos, esto es, las actitudes mentales de autorreferencia, excesiva sensibilidad, auto-conmiseración, rencor, etcétera.
Aquí el venerable Nyanaponika Thera claramente distingue entre aquello que puede ser perturbador —el ruido de una sierra eléctrica, una migraña, el recuerdo de la muerte de alguien, etcétera y nuestra elaboración y ruminación sobre este evento dentro del espacio de nuestra conciencia. En realidad el sufrimiento no existe en los meros fenómenos, ya sean externos o internos, es siempre el resultado de nuestro merodeo sobre los mismos, de nuestra identificación con ellos y de nuestro aferramiento conceptual vinculatorio a los mismos. Según Nyanoponika Thera, tomando por supuesto del Canon Pali, el gran escollo que enfrentamos y que nos mantienen en la rueda del sufrimiento es nuestra falta de capacidad de ver la impersonalidad de las cosas —es sólo porque nos identificamos con un yo fijo y estable, el cual oponemos a todos los objetos del mundo, que abrimos toda una dimensión de sufrimiento, sin ese yo sólido y separado, nada se puede adherir a nosotros, somos libres.
Para complementar esta práctica se recomienda estudiar el eslogan de entrenamiento de la mente lojong del budismo tibetano conocido como "tomar las adversidades como el sendero".
Twitter:@alepholo
En todas las tradiciones, la meditación y la práctica espiritual están ligadas al cultivo del silencio. El silencio y la relajación tienen una relación de retroalimentación muy importante con la práctica. Para avanzar más rápido es muy útil poder acceder a un espacio propicio en el que predomine la tranquilidad y la mente no se vea agredida por constantes estímulos externos difíciles de controlar. El silencio es realmente una bendición.
Dicho eso, todos sabemos que las condiciones de la vida moderna no proveen fácilmente un espacio silencioso y tranquilo para meditar. Ante la marcha frenética de la productividad y el progreso, el silencio se ha convertido en una rareza, en una especie de lujo que en realidad es una necesidad. Y es justamente por esto —por el enorme estrés al que estamos sometidos que más debemos meditar y buscar crear al menos un silencio interno. Como se dice popularmente: medita 20 minutos al día y si ni siquiera puedes encontrar 20 minutos al día entonces medita una hora, porque realmente lo necesitas.
Así las cosas, ya que no es fácil y ni siquiera deseable renunciar del todo al mundo, debemos de incorporar nuestra meditación al ruidoso tren de la existencia cotidiana. El monje theravada alemán Nyanaponika Thera, en su clásico The Heart of Buddhist Meditation, explica que uno debe no debe irritarse o molestarse por la ocurrencia de pensamientos indeseables”, sino que debe tomarlos en sí mismos como los objetos de la meditación o de la atención plena (mindfulness). Y si la irritación surge y persiste entonces uno debe darse la oportunidad de contemplar en estas reacciones los propios obstáculos o venenos de nuestra mente. Esto puede parecer una tortura: meditar sobre aquello de lo cual justamente queremos liberarnos —y por lo cual probablemente empezamos a meditar en primer lugar. Sin embargo, hay una gran diferencia entre el estado de autoobsevación de la meditación y el estado de verse sacudido por una emoción como el enojo, la lujuria o la aversión. Lo que la meditación budista instruye es a observarlos cuando surgen, como un científico observaría el torrente sanguíneo en su laboratorio o algún otro objeto bajo el microscopio (en este caso el microscopio es la atención plena, el samadhi). El científico no se convierte en aquello que observa. Así uno va creando una sana distancia entre su atención y sus emociones y se permite notarlas sin frustración ni involucramiento.
Todo esto aplica de igual manera a los ruidos y fenómenos irritantes externos y es que para el budismo, no existe una separación absoluta entre lo externo y lo interno, ambos son correlativos, expresiones de la naturaleza de la mente que todo lo engloba. Dice Nyanaponika Thera:
Si, por ejemplo, hay un ruido perturbador, uno puede notarlo brevemente como un “sonido”; si fue inmediatamente seguido por una molestia por la perturbación, uno debería de registrar esto también como “mente con enojo”. Después de eso uno debería de regresar a la meditación que fue interrumpida. Pero si uno no logra hacer esto en el primer intento, el mismo procedimiento debe ser repetido, Si el ruido es muy alto y persistente y evita que te mantengas atento al tema de tu meditación, uno puede, hasta que el ruido cese, continuar tomándolo como el objeto de la meditación, específicamente como una de las bases de los seis sentidos dentro de la Contemplación de Objetos Mentales: “El meditador nota el oído y el sonido y se da cuenta de la molestia que surge en dependencia de ambos…” En las fluctuaciones del sonido uno puede observar el surgimiento y la disolución; en su ocurrencia intermitente, su originación y desaparición, y su naturaleza condicionada se vuelve clara.
La clave está en la capacidad de no fusionarse cognitivamente con el ruido o con algún tipo de perturbación externa, sino solo notarla. Si podemos darnos cuenta de ella y volver a concentrarnos en nuestra meditación, esto es lo que debemos de hacer, ya que avanzaremos más rápido en ese tema o técnica que estamos empleando. Si no podemos hacer esto por cuestiones de la magnitud de la perturbación o por nuestra falta de absorción meditativa, al menos debemos de ser capaces de mantener cierta distancia con el objeto y no perder nuestra atención. No debemos de olvidar que estamos meditando, que estamos ejerciendo el control de nuestra atención; si tenemos este “mindfulness”, realmente no es muy importante hacia que objeto lo dirigimos, ya sea el ruido de una máquina en la calle o de nuestra respiración o de un símbolo sutil. Lo fundamental es no añadir de nuestra propia cosecha mental a los fenómenos, por ejemplo, no estar escuchando el ruido de un martillo y a la vez estar pensando que “miserable soy, quiero meditar pero hay un maldito ruido de un martillo que no me deja, es tan fuerte y molesto”. En este caso el fenómeno captura nuestra atención. En cambio, si uno es capaz de observar de manera desapegada, estos fenómenos aparentemente inconvenientes pueden ser muy instructivos. Por ejemplo se puede apreciar la impermanencia de todas las cosas o la ausencia de una existencia inherente en un sonido como el de una bomba de agua que aparentemente es constante pero que si se observa minuciosamente uno se dará cuenta que está compuesto de muchas oscilaciones, que lo que es constante es su surgir y su desaparecer y que de hecho el sonido no está en la bomba en sí misma, sino en toda una serie de condiciones que contribuyen a que nuestro cerebro así lo perciba, es interdependiente toda una serie de causas y condiciones y sin ellas no existiría. Asimismo, lograr establecer una meditación en un ambiente poco favorable sirve como base para hacer de la meditación un estado continuo, mantener el flujo de la atención plena en las actividades diarias, lo cual es uno de los objetivos esenciales, ya que de poco sirve si uno sólo puede alcanzar un estado de paz mental sentado meditando aislado e inmediatamente lo pierde al entrar en contacto con el mundanal ruido.
Dice Nyanaponika Thera:
En la conciencia de las sensaciones perturbadoras uno se detiene en el mero acto de darse cuenta de su presencia sin nutrir estas sensaciones y así fortalecerlas con lo que uno añade a los puros hechos, esto es, las actitudes mentales de autorreferencia, excesiva sensibilidad, auto-conmiseración, rencor, etcétera.
Aquí el venerable Nyanaponika Thera claramente distingue entre aquello que puede ser perturbador —el ruido de una sierra eléctrica, una migraña, el recuerdo de la muerte de alguien, etcétera y nuestra elaboración y ruminación sobre este evento dentro del espacio de nuestra conciencia. En realidad el sufrimiento no existe en los meros fenómenos, ya sean externos o internos, es siempre el resultado de nuestro merodeo sobre los mismos, de nuestra identificación con ellos y de nuestro aferramiento conceptual vinculatorio a los mismos. Según Nyanoponika Thera, tomando por supuesto del Canon Pali, el gran escollo que enfrentamos y que nos mantienen en la rueda del sufrimiento es nuestra falta de capacidad de ver la impersonalidad de las cosas —es sólo porque nos identificamos con un yo fijo y estable, el cual oponemos a todos los objetos del mundo, que abrimos toda una dimensión de sufrimiento, sin ese yo sólido y separado, nada se puede adherir a nosotros, somos libres.
Para complementar esta práctica se recomienda estudiar el eslogan de entrenamiento de la mente lojong del budismo tibetano conocido como "tomar las adversidades como el sendero".
Twitter:@alepholo
FUENTE: PIJAMASURF
EL DÍA QUE EL SAHARA SE CUBRIÓ DE NIEVE (FOTOS)
HERMOSAS FOTOS PANORÁMICAS DEL INUSUAL FENÓMENO QUE ACONTECIÓ EN UNO DE LOS DESIERTOS MÁS GRANDES DEL MUNDO
Una de las imágenes más extrañas con las que podemos tropezar es un desierto nevado. Tal fue el caso del desierto del Sahara, que a finales del pasado diciembre amaneció con una sorpresa blanca para los habitantes de la ciudad de Ain Sefra.
Algunas fotografías tomadas por Karim Bouchetata circularon por Internet mostrando el curioso fenómeno. Él cuenta que “todos estaban muy sorprendidos de ver nieve cayendo en el desierto, es un acontecimiento muy raro”.
La última ocasión en que sucedió esto fue hace más de 38 años, cuando una nevada se precipitó sobre las montañas Atlas en el límite norte del Sahara en 1979. La ubicación única de esta ciudad permite que suceda este acontecimiento pues, a pesar de tratarse de uno de los lugares más calientes del mundo, el frío no es un visitante del todo extraño. Su cercanía con estos cuerpos montañosos, la altura y latitud del lugar mantienen las condiciones para que esto ocurra (aunque sea poco frecuente).
A continuación dejamos algunas fotos del fenómeno, la última es una vista satelital tomada por la NASA.
FUENTE: PIJAMASURF
Una de las imágenes más extrañas con las que podemos tropezar es un desierto nevado. Tal fue el caso del desierto del Sahara, que a finales del pasado diciembre amaneció con una sorpresa blanca para los habitantes de la ciudad de Ain Sefra.
Algunas fotografías tomadas por Karim Bouchetata circularon por Internet mostrando el curioso fenómeno. Él cuenta que “todos estaban muy sorprendidos de ver nieve cayendo en el desierto, es un acontecimiento muy raro”.
La última ocasión en que sucedió esto fue hace más de 38 años, cuando una nevada se precipitó sobre las montañas Atlas en el límite norte del Sahara en 1979. La ubicación única de esta ciudad permite que suceda este acontecimiento pues, a pesar de tratarse de uno de los lugares más calientes del mundo, el frío no es un visitante del todo extraño. Su cercanía con estos cuerpos montañosos, la altura y latitud del lugar mantienen las condiciones para que esto ocurra (aunque sea poco frecuente).
A continuación dejamos algunas fotos del fenómeno, la última es una vista satelital tomada por la NASA.
FUENTE: PIJAMASURF
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