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lunes, 11 de febrero de 2013

HITLER Y SUS NIÑOS PERFECTOS - DOCUMENTAL


Proyecto secrto de la SS para preservar la raza aria

EL ÁGUILA Y EL HALCÓN - LEYENDA INDIGENA



EL PRINCIPITO DE ANTOINE DE SAINT - EXUPÉRY(NARRACIÓN)

























EL COLLAR EGIPCIO DE UNA SACERDOTISA SIBERIANA DE HACE 2.400 AÑOS


Las 17 cuentas del collar, que ha sido encontrado en perfecto estado, están hechas con láminas de cristal de colores brillantes y se descubrió rodeando el cuello de una mujer de unos 25 años, en su tumba dentro de un túmulo en las montañas de Altai (Siberia). Aunque fue hallado en 2004 nunca se había dado a conocer hasta ahora. Nunca se ha encontrado nada igual en la zona, se trata de una joya única. Lo más parecido se ha encontrado en montículos escitas de Crimea, pero se trata de cuentas aisladas, nunca un collar completo como este. Se calcula que tiene una antigüedad de entre 2.300 a 2.400 años.  Corresponde a la época en que Alejando Magno dominaba desde el Mar Jónico al Himalaya.

La técnica empleada para su fabricación es la conocida como “Millefiori” y consiste en fabricar una barra con unos patrones de finos bastones de vidrio de colores que se calientan en el horno para fundirse entre ellas, después se cortan y moldean las esferas. Las cuentas tienen un diámetro de entre 2 y 2,5 cm., y fueron colocados en una tira hecha de tendones sin nudos. Se le ha puesto el nombre de “Collar de Cleopatra” por su estilo del Antiguo Egipto. Seguramente fue fabricado por artesanos del Oriente Medio que ya conocían esta sofisticada técnica, y su valor en esa época sería muy elevado, equivalente a varias decenas de caballos, al cambio. Un objeto de lujo muy preciado.


Esta joven mujer pertenece al pueblo Pazyryk, igual que la conocida “Princesa de Ukok” también encontrada en la zona de los túmulos de Chultukov y datan del siglo IV a.C. En el túmulo funerario también se han encontrado un espejo de bronce con una cadena de colgantes, también de bonce, y un cuchillo dentro de una bolsa del ajuar depositado junto al cuerpo. El espejo fue tratado como un ser vivo, lo que apunta a su función mágica. Aparece un conjunto de restos óseos de sacrificios. Probablemente se trate de una sacerdotisa.


El hallazgo fue presentado por el director de la excavación el arqueólogo Dr. Andrey Borodovsky: “Los objetos hallados pertenecerían a sus antepasados por comparación con otros restos y se datarían entre el final del siglo IV a.C. y comienzos del III a.C. en los inicios del período helenístico. Creo que la verdadera dueña del collar era también una noble de “sangre azul”. Ella era una mujer notable en su tribu o clan. En los trabajos de excavación de la necrópolis de Chultukov también se encontraron una colección de horquillas para el cabello muy elaboradas, decoradas con grifos, lobos y pasadores con símbolos solares. Esto nos aporta datos sobre la mitología de ese tiempo y sus creencias religiosas. Todas las horquillas para el cabello se encontraron en los peinados de las mujeres casadas. Nuestra sacerdotisa no tiene ninguna lo que nos hace suponer que pudiese tratarse de una joven virgen. Esto muestra que durante los grandes cambios históricos que tuvieron lugar en el Mar Negro, el Mediterráneo y el sudoeste de Asia fue mayor en las zonas más remotas del continente asiático, que importó algunas cosas interesantes. Por un lado, muestra la magnitud de los acontecimientos históricos que tuvieron lugar después de las conquistas de Alejandro el Grande, por el otro, muestra que los siberianos en aquellos días, como ahora, podían permitirse algunas piezas únicas hechas por las tecnologías más avanzadas. En general, no es de extrañar porque Siberia ha sido siempre una especie de “corriente de la civilización”, un territorio de tránsito, rico en recursos y atractivos para la migración. Hay que tener en cuenta el hecho de que la ruta a través de Kazajistán está cerca de las pistas laterales de la antigua Ruta de la Seda, y es muy probable que llegasen por esta vía  esas cuentas encontradas en Altai. Obviamente, esta zona era un lugar muy concurrido”. El fabuloso collar está actualmente en manos del Instituto de Arqueología y Etnografía de Novosibirsk para su estudio y todavía no se expone al público.