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miércoles, 8 de agosto de 2018

5 RAZONES PARA SER AUTODIDACTA (Y 3 CONSEJOS PARA LOGRARLO)

¿QUIERES APRENDER POR TI MISMO Y DEJAR DE DEPENDER DE LA ESCUELA O DE LOS MAESTROS? ESTOS CONSEJOS PUEDEN ORIENTARTE EN ESE PROCESO




¿Cuántas veces no has querido aprender algo por tu cuenta? Quizá a tocar un instrumento musical, o saber cómo se realiza determinada actividad física (nadar, bailar, etc.); acaso hayas sentido interés por algún campo de conocimiento específico, o por un saber práctico como la cocina o la carpintería.

Muchas personas sienten esa inclinación, pero casi nadie la realiza. En buena medida, porque la educación bajo la cual nos formamos nos enseña a “esperar” que alguien más nos guíe, nos provea de conocimiento, nos reconozca nuestros logros y, en suma, esté siempre ahí, cuidando la manera en que se desarrolla nuestro aprendizaje.

Sin embargo, llega el momento en que si deseamos crecer, la única forma de conseguirlo es buscar dicho desarrollo por nosotros mismos, con autonomía y actividad y, como Apolo cuando descubrió las artes de la medicina y la adivinación según cuenta Platón en El banquete, guiados únicamente por el amor y el deseo.

Si sientes la curiosidad de aprender por ti mismo y convertirte en autodidacta de lo que deseas, te compartimos a continuación algunos puntos que pueden ser útiles en este proceso.

Descubres el potencial del placer como motivo de la voluntad
En la formación del ser humano ha sido históricamente frecuente que el temor, el castigo, la culpa y otros elementos afines sean utilizados para llevarlo a realizar ciertas acciones. Lamentablemente, el aprendizaje no está exento de ese mecanismo. Tácitamente, la escuela suele fomentar un ambiente en donde el temor a reprobar, a fracasar, a ser considerado poco inteligente o poco capaz, intoxica la curiosidad nata de niños y adolescentes.

¿Pero qué pasaría si en vez del temor fueran emociones como el gusto, el placer o incluso el amor las que nos llevaran a descubrir y explorar una materia? ¿No pasaría, quizá, que aprenderíamos con más entusiasmo? Quizá incluso, como ocurre con otras actividades que hacemos por el solo placer de realizarlas, no nos daríamos cuenta ni del paso del tiempo ni de los cambios en nuestro entorno, no sentiríamos hambre ni hastío, y seríamos capaces de concentrarnos en la acción que tanto nos complace.

Es muy probable que hayas experimentado ya esa forma de actuar. En la infancia es sumamente común que los niños se entreguen sin mayores complicaciones ni temores a la acción que desean hacer. ¿Por qué no pensar que es posible dirigir nuevamente la conciencia y la voluntad en ese sentido, para aprender algo que nos gusta?

Al aprender, también aprenderás sobre ti mismo
Una ventaja paralela de la autoenseñanza es el conocimiento de sí que se adquiere al abocarse por gusto y placer a una disciplina. Cuando podemos liberarnos de la presión social que implica cumplir plazos, obligaciones, deberes, etc., en cierta forma la conciencia está libre no sólo para aprender, sino también para mirarse a sí misma.

Descubrimos entonces qué tan fácil o difícil entendemos ciertas materias, qué tanto nuestro cuerpo está preparado para acometer determinadas acciones, qué caminos sigue nuestra mente para poder generar el conocimiento, qué emociones interfieren con nuestro proceso de aprendizaje (el ansia de destacar o de complacer a alguien, el miedo a fracasar, la vergüenza de no saber, etcétera).

De esa forma, podemos darnos cuenta de una cualidad del ser humano que en la educación moderna suele ignorarse deliberadamente: la singularidad. No todas las personas aprenden al mismo ritmo o del mismo modo, pero la escuela, en su necesidad de normalización, pasa por alto esas diferencias.

Amplía tus horizontes
Cuando se estudia bajo la guía de una autoridad, aprendemos sólo aquello que la autoridad nos muestra. Los planes de estudio, la posición ideológica de una escuela, el tipo de educación que fomenta un gobierno nacional, la formación misma del profesor: todo ello también forma parte de la educación institucionalizada y, por ende, del medio en el cual es formada una persona. En ese sentido, la educación recibida es limitada por definición.

Al aprender por tu cuenta, los límites siguen existiendo, pero en cierto modo es el propio proceso el que los señala, y también tu curiosidad y el esfuerzo que pongas en aprender.

Pensemos en personas admiradas generalmente por su talento, su creatividad e incluso su genio. No importa el ámbito al que pertenezcan, descubriremos que en todos los casos tienen una característica en común: tuvieron la iniciativa de estudiar algo únicamente por ganas y por interés, sin esperar que fuera útil o que alguien más les permitiera aprenderlo. Así fue como Steve Jobs llegó a un curso de caligrafía en Stanford, por ejemplo, o como Chuck Jones adquirió el sentido del humor tan particular que lo llevó a mezclar dibujos animados con música clásica.

El conocimiento no tiene fronteras por sí mismo. Hasta cierto punto, es un terreno abierto a la exploración y el descubrimiento.

Ser autodidacta puede hacer de ti una persona compasiva
Con su sistema de competición, rivalidad y especialización, es relativamente común que el sistema educativo moderno genere personas que creen que su valor humano reside únicamente en sus logros académicos y, por eso mismo, viven con el temor de perderlos o de que el resto del mundo no los reconozca, pues creen, erróneamente, que sin ello no son nada.

En ese sentido, el autodidactismo puede conducir inesperadamente hacia una forma más compasiva de adquirir conocimiento. Cuando se aprende por gusto y por curiosidad, y no por la demanda inconsciente de complacer a otros, es posible diluir esa necesidad de pasar sobre los demás, el afán de mostrarse superiores o la falsa idea de que se sabe más que cualquiera en determinada materia.

Aprender por uno mismo también hace ver que el saber es en esencia inabarcable y que por más esfuerzo que pongamos en estudiar, investigar, observar, etc., habrá siempre algo (o mucho) que ignoremos.

Puede hacer de ti una persona autónoma
Para nadie es un secreto que la escuela es una institución social que uniforma. Desde los horarios hasta la forma de vestir y, claro, el conocimiento impartido, todo está ya previamente definido y en muchos casos se trata de prácticas que ni siquiera son recientes, sino que su aplicación data de varias décadas atrás, cuando no incluso siglos.

En contraste, volverse autodidacta permite experimentar subjetivamente la libertad. Quizá de inicio pueda parecer difícil, pues el ser humano está habituado por la formación que recibe a ser guiado y, en ese sentido, asumir el lugar de quien conduce puede desorientar o ser confuso. Pero eso también es parte de la libertad de aprender y, en general, de la libertad en sí.

Kant escribió que el ser humano alcanza la mayoría de edad auténtica cuando se atreve a usar su propio entendimiento, sin profesores ni curas ni gobernantes que le dicten qué pensar o qué hacer, sino únicamente por sí mismo, consciente de las decisiones que toma y los caminos que elige seguir.

Hasta aquí las razones que podemos ofrecer para volverse autodidacta. A continuación compartimos tres consejos que se dirigen más bien hacia la raíz de los obstáculos que pueden encontrarse en este proceso. Más allá de recomendar que te compres una agenda o conviertas un rincón de tu casa en tu “espacio personal”, consideramos que la verdadera

esencia del esfuerzo autodidacta reside en otros aspectos, más profundos y más importantes. Puedes tener la habitación más iluminada, beber té verde todas las mañanas e inspirarte con música de Bach y aun así distraerte, procrastinar, frustrarte, etc. De ahí que nos permitamos hacer sugerencias de otro orden.

Resignifica la noción de la disciplina…
La idea de “disciplina” tiene connotaciones negativas que, de hecho, hemos señalado tangencialmente en este texto. Normalizar, castigar, uniformar: todo ello, que está presente en la escuela, es parte de la disciplina que ésta necesita para funcionar.

Ser autodidacta requiere de una suerte de “resignificación” de dicho concepto. Es decir, entenderlo de otra manera, pues como han señalado numerosos pensadores, artistas, escritores y demás personajes célebres de todos los tiempos, el estudio, la investigación, la práctica y, en suma, el dominio de una materia, descansan invariablemente en la capacidad de entregarse de lleno y metódicamente a la actividad elegida.

Si te sirve, puedes explorar otras nociones como la perseverancia, la constancia o la persistencia.

Y también, la idea de frustración
En un sentido similar al punto anterior, el autodidactismo requiere también cierto trabajo sobre la idea habitual que tenemos de frustración, la cual casi siempre acompaña los esfuerzos con los que emprendemos un nuevo proyecto.

Comúnmente, cuando iniciamos algo solemos mirar lejos, nos planteamos objetivos y acaso, como la lechera de la fábula, acariciamos desde ahora los triunfos y reconocimientos todavía inexistentes.

No obstante, en la actividad cotidiana de aquello que nos propusimos hacer nos damos cuenta de que quizá las cosas no son tan sencillas como creíamos: el aprendizaje se nos dificulta, hay cosas que no entendemos, el tiempo parece no alcanzarnos, nuestra disposición de ánimo no es la mejor todos los días, etc. Y entonces nos desanimamos, perdemos interés y abandonamos nuestro proyecto.

¿Por qué sucede esto? En parte porque, como señaló Simone Weil, al hacer las cosas porque pretendemos un objetivo ulterior, provocamos que nuestro esfuerzo se vuelva dependiente de dicho objetivo: en consecuencia, al faltar éste (es decir, al sentir que no lo alcanzamos, que no se realiza, etc.), consideramos que nuestro esfuerzo es inútil.

Siguiendo a Weil, lo mejor sería esforzarse por el esfuerzo mismo; leer por el gusto de leer, por ejemplo, realizar la práctica de un instrumento musical sólo por el placer que se encuentra en ello, y lo mismo con un deporte o alguna otra actividad. No queremos decir que no tengas ambiciones sino que no permitas que esas ambiciones te cieguen ni, mucho menos, te roben el placer de aprender.

A continuación citamos el pasaje de Weil in extenso, pues consideramos que puede ser de interés sobre este punto:

Una mala manera de buscar. Con la atención fija en un problema. Un fenómeno más de horror al vacío. No se quiere ver perdido el trabajo. Obstinación en proseguir la caza. No es preciso querer encontrar: porque, como en el caso de la dedicación excesiva, se vuelve uno dependiente del objeto del esfuerzo. Se hace necesaria una recompensa externa, algo que el azar proporciona a veces, y que uno está dispuesto a recibir al precio de una deformación de la verdad. El esfuerzo sin deseo (no vinculado a un objeto) es el único que encierra de manera inequívoca una recompensa. Retroceder ante el objeto que se persigue. Solamente lo indirecto resulta eficaz. No se consigue nada si antes no se ha retrocedido. Al tirar del racimo caen las uvas al suelo.

Comparte lo que aprendes
Históricamente el aprendizaje ha conocido dos grandes vertientes: la de aquellos que aprenden y acumulan lo aprendido y, por otro lado, la de quienes aprenden y buscan la manera de llevar a la realidad el conocimiento que adquieren. El primer caso suele ser el de los eruditos que, como el Doctor Fausto, viven encerrados entre folios y astrolabios pero poco saben de la vida en el mundo; el conocimiento se vuelve, así, una materia inerte y aburrida.

Sin embargo, la vía natural del conocimiento es la socialización. Ese fue un paso decisivo en nuestra supervivencia y evolución como especie: cuando nuestros antepasados descubrieron cómo heredar a las siguientes generaciones lo que habían aprendido sobre el mundo, dimos un salto cualitativo con respecto a otros animales.

Enseña a otros lo que has aprendido; escribe al respecto; platica con alguien más sobre tus hallazgos o tus avances, y también sobre tus frustraciones y tus tropiezos. Reflexiona sobre tu proceso: quizá algún día seas tú quien aconseje a alguien más sobre cómo volverse autodidacta.

¿Qué te parece? Si tienes alguna otra sugerencia no dudes en compartirla con nosotros y con los lectores de este sitio, a través de la sección de comentarios de esta nota o en nuestras redes sociales.

Imagen de portada: Mar Hernández

FUENTE: PIJAMASURF

sábado, 9 de junio de 2018

15 FORMAS DE AUTOSABOTAJE QUE TE IMPIDEN DESARROLLAR TU POTENCIAL DE VIDA

NO SEAS EL ARTÍFICE DE TU PROPIA FRUSTRACIÓN



De todo lo que experimentamos en la vida y sucede en el mundo, la mente y el cuerpo son los únicos territorios verdaderamente nuestros, aquellos sobre los cuales es posible ejercer nuestra intención, nuestra voluntad y nuestro deseo en plenitud, sin obstáculos de ningún tipo… A no ser, nosotros mismos.

Por las condiciones en que el ser humano se desarrolla, es relativamente común que no seamos del todo conscientes tanto de dicha autonomía como de esa fuerza vital que nos recorre. Crecemos y experimentamos la vida con limitaciones que otros nos impusieron en algún momento de nuestra vida y que nosotros mismos aprendimos no sólo a obedecer sino además a preservar, de modo tal que aun cuando objetivamente somos ya “mayores de edad”, en el pensamiento y en las acciones seguimos viviendo más bien como menores, obedientes y temerosos quizá, esperando la sanción o la recompensa por seguir adaptados a ese cerco en donde nos enseñaron a quedarnos.

Ese, sin embargo, no es el propósito de la vida. Si ésta tiene uno, no puede ser otro más que manifestarse con plenitud, hacerse presente en todas nuestras acciones y todas nuestras decisiones, salir de su propio cauce para inundar nuestra existencia con su ímpetu. Nada de lo cual se logra si nosotros mismos le cerramos el paso e impedimos que fluya.

Compartimos a continuación 15 formas en que dicho autosabotaje ocurre. Quizá, al darnos cuenta de estos trucos que aprendió a realizar nuestra mente, seamos capaces de dejar de ejecutarlos.


Filtrar únicamente cierto tipo de pensamientos

Frente a una situación determinada, ¿en qué te fijas primero? ¿En las dificultades o en las oportunidades? ¿En las críticas o en los elogios? ¿En aquello que has logrado o en todo lo demás que no has podido hacer aún? Esta inclinación de la mente dual es también una operación de “filtrado” por la cual ponemos atención únicamente en una cara de la moneda, por decirlo así, lo cual puede tener a su vez efectos en nuestro ánimo y después en nuestra existencia. No es lo mismo comenzar un proyecto con entusiasmo porque el desafío nos emociona que, por el contrario, con dudas porque este mismo nos atemoriza.



Pensar todo en absolutos
Bueno o malo, blanco o negro, todo o nada… la mente que piensa sólo en absolutos suele ser rígida y, por ello mismo, no fluye con facilidad por los cambios propios de la vida. Pensar de esa manera puede hacer que una persona pierda la riqueza que se encuentra en los matices, los aprendizajes que se obtienen de éstos, y quizá incluso provoque cierto aislamiento, pues es difícil tratar con una manera de pensar tan cerrada.

Generalizar
Generalizar nos hace perder de vista los detalles propios de una situación específica. Todas las mujeres son iguales, todos los hombres son iguales, todas las personas que provienen de tal o cual país son iguales, esto siempre me pasa a mí, etc. Como vemos, la generalización es un mal hábito de percepción por el cual dejamos de lidiar con la realidad misma y, más bien, lo hacemos con la imagen de ésta que nos hemos hecho en nuestra mente.

Querer “leer la mente” de otra persona
Nadie es capaz de leer la mente, claro, pero en ocasiones lo intentamos inconscientemente, casi siempre porque otorgamos una importancia excesiva a aquello que otras personas puedan pensar de nosotros. Sin embargo, vivir buscando la aprobación o el contento de otros casi siempre debilita los intereses y deseos personales.

La mente catastrófica
¿Algo sucede y de inmediato piensas lo peor? Una llamada trivial, un equívoco menor, un incidente sin importancia: tu mente lo magnifica pero, además, con el sentido bien definido de la catástrofe y el desastre inminente. Si bien este hábito puede no ser sencillo de “desactivar”, comienza a reflexionar: ¿Por qué piensas así? ¿Te das cuenta de que podrías no hacerlo? ¿Que puedes frenar el momento en que la máquina comienza a funcionar, para no terminar en el peor escenario posible?

Personalizar
Tomarse personal todo es otro de los hábitos más nocivos que podemos tener en nuestra vida emocional y mental. Por ejemplo: alguien hace un comentario negativo y de inmediato lo sentimos como un juicio personal, lo cual a su vez afecta nuestro ánimo y quién sabe, quizá hasta arruina nuestro día. ¿Por qué no pensar, en cambio, que dicho comentario es más bien un resultado de la persona que lo emite, de su manera de vivir y experimentar la realidad e incluso de su historia de vida?

Sentirte “al cuidado” de alguien más
Esta sensación puede tener raíces profundas, pues de algún modo es efecto de la manera en que transcurre comúnmente la infancia humana. El cuidado, sin embargo, necesario como es, también genera otras sensaciones, como la idea de sentirse desprotegido, vulnerable y también dependiente de alguien más. En pocas palabras, te impide darte cuenta de que eres una persona autosuficiente, responsable y capaz de dar dirección a tu propia vida.

La idea personal de que algo “no es justo”
Cuando nos quejamos de que algo “no es justo” pero desde un punto de vista un tanto infantil, caprichoso, en el fondo queremos decir que algo no es como quisiéramos o esperábamos que fuera, pero en vez de plantar cara a la nueva situación, el revés nos decepciona o nos frustra; es decir: en vez de adaptarnos y seguir adelante, nos frenamos y quizá incluso corremos el riesgo de quedarnos en ese mismo lugar hasta que las circunstancias sean como las esperamos.

“Culpar” a otros de algo que es tu responsabilidad
Aunque llega el momento de la vida en que es necesario hacerte responsable de tu vida, hay quienes mantienen cierta tendencia inconsciente a declinar dicha responsabilidad y más bien “culpan” a otros de su situación. Los maestros en la escuela, los compañeros en el trabajo, la gente en la calle… todos los demás son los artífices de su infortunio, pero nunca ellos mismos ni sus decisiones (u omisiones). Mientras no asumas tu propia responsabilidad sobre tu vida, ésta no marchará en el sentido de tu deseo y tu satisfacción.

Las obligaciones
Vivir la vida limitada por reglas estrictas suele marchitar su frescura y su ímpetu. Por un lado, impide que la vida fluya, y por el otro, mantiene a las personas en un estado de tensión constante en donde no pueden moverse más allá de ciertos límites y, si lo hacen, suelen experimentar esa “transgresión” con sufrimiento y culpa. ¿Pero quién dijo que tienes que obedecer todas esas reglas que alguien más impuso en tu vida?

Razonar las emociones
La cultura en la que vivimos privilegia el pensamiento lógico, la planeación, el cálculo y demás expresiones del pensamiento racional, a tal grado que esta forma de pensar ha conseguido opacar otras no menos válidas y necesarias. Una de éstas se encuentra en las emociones, que en cierto modo constituyen otra forma de entender y experimentar la realidad, tanto interior como exteriormente. Aunque las emociones pasan por nuestra percepción, no son propiamente racionales, e intentar llevarlas a ese modelo de entendimiento puede llevarnos a equívocos sobre lo que somos y lo que sentimos. Más aún: en no pocas ocasiones, el razonamiento es una forma de “matar” la espontaneidad de una emoción, de ponerle un freno porque aprendimos no a entregarnos a lo que sentimos, sino a adaptarnos a ciertas formas de sentir.

Esperar que los otros cambien
En las relaciones personales es relativamente común encontrarse con la expectativa de que la persona con quien nos relacionamos sea distinta. Con gestos a veces inconscientes, intentamos “reconfigurarla” para que se adapte mejor a nuestras necesidades. Sobra decir que estos esfuerzos no sólo son vanos, sino que además casi siempre son también nocivos y, en no pocas ocasiones, desgastan una relación hasta terminar con ella.

“Etiquetar” a las personas
Como la generalización, el mal hábito de “etiquetar” a las personas nos impide tratar con ellas directamente, pues en realidad estamos partiendo de una premisa (casi siempre falsa): que por tratarse de cierto “tipo” de individuo tendrá ciertos rasgos que creemos bien determinados. Por otro lado, es muy posible que si así procedes con los demás, lo mismo hagas contigo; es decir, que tú mismo te pienses bajo ciertas etiquetas y no te permitas salir de esa definición que consideras propia. ¿Has pensando en todo lo que pierdes, de los demás y de ti mismo, por creer que el mundo está organizado en categorías inamovibles?

Creer que estás siempre en lo correcto
La verdad, lo correcto, lo cierto, son nociones que aunque se pretenden absolutas, en realidad son más cuestionables de lo que parece. En los tres casos se trata de conceptos cuya validez es en todo caso circunstancial, pero nunca absoluta; es decir, puede ser que algo sea cierto, correcto o verdadero en determinada situación, pero fuera de ello su validez puede cambiar radicalmente. Sentir que poseemos la verdad, que estamos incuestionablemente en lo correcto o que sólo nuestras palabras o nuestros actos son ciertos y válidos: esto puede darnos fuerza, sí, pero también puede impedirnos aprender de otros elementos que van cruzando por nuestra vida y que por esa rigidez con que experimentamos la realidad dejamos de apreciar.

La falsa expectativa de una recompensa
No hay otro mundo más que este. No hay otra vida más que esta que ya tienes. Si esperas que tu dolor o tu sufrimiento tengan una especie de “recompensa”, harías bien en comenzar a pensar y experimentar la vida de otra manera, pues de algún modo estás invirtiendo parte de tu energía vital en sostener ese patrón de pensamiento y de conducta. Hay una dimensión del malestar que nadie más que tú eres responsable de entender y, eventualmente, transformar.
¿Qué te parece? No olvides compartirnos tu opinión en la sección de comentarios de esta nota.
Ilustración de portada: Ricard Lopez Iglesias

FUENTE: PIJAMASURF

domingo, 13 de mayo de 2018

ESTE ES EL ESPÍRITU DE LA ALQUIMIA CON EL CUAL SE CELEBRA EL MATRIMONIO SAGRADO Y SE REHACE EL TODO

UN ANTIGUO PAPIRO MÁGICO EGIPCIO REVELA EL SECRETO DEL ESPÍRITU CON EL CUAL OPERA LA ALQUIMIA


En la Inscripción secreta del gran papiro mágico de París se hace la siguiente invocación:

Doy la bienvenida al edificio entero del Espíritu del aire, bienvenido Espíritu que penetras desde el cielo y la tierra, y desde la tierra, que reside en las inmediaciones del universo, hasta el fondo del abismo, bienvenido seas Espíritu que penetra en mí, y me estremeces... Bienvenido principio y fin de la naturaleza indestructible, bienvenido tú que haces girar a los elementos que incansablemente rinden servicio, bienvenido sol que brilla resplandeciente, cuya luminosidad gobierna el mundo, bienvenida luna brillando en la noche con el disco de luminosidad cambiante, bienvenidos espíritus demoníacos del aire... ¡Oh gran insuperable tejido incomprensible del mundo, formado en un círculo!.. ¡Residente del éter, con la forma del agua, de la tierra, del fuego, del viento, de la luz, de la oscuridad, de estrellas refulgentes, Espíritu, húmedo, frío y caliente!

Lo notable de este antiguo y poético pasaje es que postula un espíritu que anima el universo que incluye todos los aspectos de la manifestación, los pares de opuestos, el bien y el mal, el calor y el frío. Jung en su última obra, el culmen de su pensamiento, Mystetrium Coniunctionis, escribe: "este espíritu es el opuesto exacto del pneuma cristiano... este antiguo espíritu es el espíritu de la alquimia". La razón por la cual es el espíritu de la alquimia es porque acrisola los opuestos. La lectura que hace Jung del pensamiento alquímico occidental supone que es necesario no sólo conjuntar los aspectos masculinos y femeninos en la psique sino también el mal y el bien (y en realidad, todas sus equivalencias). La moral cristiana presenta generalmente una imagen en la que el bien y el mal vienen de afuera, pero Jung entiende que existen en el interior del ser humano. El individuo no sólo contiene la semilla de Cristo; también está constituido por el diablo, por Lucifer, quien es una figura ineludible dentro del ego. 

Este espíritu, dice Jung, que ha sido declarado como maligno por el cristianismo, tiene la cualidad incómoda de estar "más allá del bien y el mal y brinda una cierta peligrosidad a quien se identifica con él, como podemos ver en el caso de Nietzsche y la epidemia psíquica que vino después de él". Nietzsche por supuesto se identificó con el espíritu caótico, con la danza de las profundidades, con la intoxicante energía cósmicotelúrica que era capaz de destruir las estructuras anquilosadas del pensamiento. Sin embargo, en cierta forma fue destruido porque no fue capaz de crear una síntesis. El superhombre no sólo es quien es capaz de liberarse de los viejos dogmas, sino quien es capaz de integrar todas las fuerzas, el caos y el cosmos en un matrimonio armónico. 

Jung dice que este espíritu es el "espíritu de las aguas caóticas del principio, antes del segundo día de la Creación, antes de la separación de los opuestos y por lo tanto del advenimiento de la conciencia". Este es el espíritu de la materia prima, la sustancia universal que contiene el todo en estado potencial. Jung señala que los alquimistas entendieron que había que regresar al caos -el estado de nigredo y mortificatio. Había que dejarse morir, había que liberar al dragón de las profundidades, había que someterse al fuego. Para la lectura, a veces excesivamente psicológica, que hace Jung de la alquimia esto significa dejar que irrumpa el inconsciente, aquello que es "tanto bueno como malo y más allá de las dos, la matriz de toda potencialidad". Hay que entender que el inconsciente no sólo es un aspecto, el más grande, de la mente humana, sino que abarca la totalidad del universo, es algo así como la materia oscura que predomina en el cosmos. De la misma manera que el alquimista busca la materia prima de la piedra filosofal en la tierra más oscura, Jung cree que la materia de la individuación, de la integración de la totalidad del ser en uno mismo, se encuentra en la oscuridad del inconsciente. De la misma manera que el caos primordial se ilumina y se convierte en un cosmos en el que se expresa la inteligencia divina que gobierna a la naturaleza, el ser humano vuelve a enactuar la creación cósmica en su propia psique haciendo consciente el caos del inconsciente, salvándose a sí mismo en imagen y semejanza de un proceso universal, porque este espíritu al final es siempre una fuerza redentora: el primero en nacer en la cosmogonía órfica es Fanes, quien no sólo es la luz, sino que es también Eros. Para lograr esto en la psique se necesita integrar este espíritu que incluye, abarca y a la vez trasciende el bien y el mal y todos los pares de opuestos. Es necesario bailar con el Diablo, con el caos, con la muerte, y no darles la espalda. No se trata solamente de separar los opuestos en conflicto, sino de rehacer el Todo en uno. 

FUENTE: PIJAMASURF

INVESTIGADORES UTILIZAN DRONES PARA DESCUBRIR MÁS DE 50 NUEVAS E INCREÍBLES LÍNEAS DE NAZCA (VIDEO)

IMPRESIONANTES NUEVOS GEOGLIFOS ENCONTRADOS EN PERÚ



Una de las maravillas antiguas más misteriosas, las líneas de Nazca, deberá ser revalorada luego de que investigadores detectaran más de 50 nuevos geoglifos en Perú.

Si bien los nuevos glifos fueron observados en la provincia de Palpa -y no en Nazca- el fenómeno es el mismo y es globalmente conocido ya como "líneas de Nazca". Se trata de grandes dibujos cincelados en el desierto a través del movimiento de rocas para exponer el subsuelo, muchos de los cuales sólo pueden observarse bien a vuelo de pájaro -o actualmente, de dron-.



Existe mucha especulación esotérica sobre estas líneas, particularmente entre los aficionados de las teorías de conspiración y los ufólogos. Sin embargo, lo que se sabe indica que las líneas fueron realizadas por la cultura nazca que floreció entre los años 200 y 700 de nuestra era, aunque los nuevos descubrimientos podrían pertenecer a una cultura anterior, los paracas, y las líneas podrían ser más viejas aún, ya que esta cultura tuvo sus primeros brotes cerca del año 500 a. C. La cultura paracas transitó a la cultura topará y ésta, a su vez, devino en la Nazca. Así que existe una tradición que duró unos mil años labrando polígonos y figuras de animales en el desierto, como una posible ofrenda a sus dioses o un extraño medio de comunicación. No se sabe bien; sólo queda admirar el misterio de estas formas.

En el video se pueden apreciar los nuevos descubrimientos:

FUENTE: PIJAMASURF

domingo, 1 de abril de 2018

miércoles, 28 de febrero de 2018

ESTOS SON LOS 7 PRINCIPIOS DEL BUSHIDO: EL CÓDIGO QUE LLEVÓ A LOS SAMURÁIS A UNA VIDA DE HONOR, LEALTAD Y JUSTICIA

EL CÓDIGO DE BUSHIDO, O UNA GUÍA MORAL QUE INSISTÍA EN SER FIELES A ÉL PARA PERMITIR QUE EL HONOR CRECIERA


El Bushido, también conocido como El camino del guerrero, era un código para el samurai que se desarrolló entre el Heian y Tokugawa –entre los siglos IX y XII– y fungió como una guía respecto al estilo de vida basándose en el zen, el confucionismo, el budismo y el sintoísmo. En consecuencia, sus bases eran las siguientes: “lealtad, autosacrificio, justicia, sentido de la vergüenza, modales refinados, pureza, modestia, frugalidad, espíritu marcial, honor y afecto”, desde donde no puede existir el miedo a la muerte –pues habrá reencarnación y se volverá a vivir otra vida en la Tierra– ni al peligro o al riesgo.

Por un lado, el zen brindó la premisa de que un samurái podía alcanzar el definitivo “absoluto”; es decir, concentrarse, alcanzar un nivel de pensamiento complicado de expresar en palabras y conocerse a sí mismo para evitar limitarse por el miedo, la inseguridad o los errores. Por otro lado, el sintoísmo proporcionó lo que algunos llaman “la columna vertebral del patriotismo hacia Japón”, pues según su paradigma la Tierra no está para satisfacer las necesidades personales, sino para rendir lealtad a la “residencia sagrada de los dioses, los espíritus de sus antecesores”. Entre los dioses se encuentra la familia imperial, quien era vista como la fuente de la nación, y el emperador, como la representación del cielo en la tierra. Con ello, el samurái se comprometía no sólo con el emperador y a su daimyo –o señor feudal–; también con la Tierra, para que ésta fuera protegida y alimentada por su patriotismo. Mientras tanto, el confucionismo no sólo estructuró un sentido social (en el cual se le da importancia a las cinco relaciones morales entre Maestro y Siervo, Padre e Hijo, Marido y Esposa, Hermanos mayor y menor, y Amigo y Amigo) sino que también le dio un sentido tanto al hombre como al universo, en donde ambos “fueron hechos para ser semejantes tanto en espíritu como en ética” basándose en la justicia, la benevolencia, el amor, la sinceridad, la honestidad y el autocontrol.

De hecho, con el fin de asegurarse de alcanzar estos ideales y mantener a una nación unida a lo largo de tiempos problemáticos –guerras civiles, incertidumbre, desesperación…–, se formó El código de Bushido o una guía moral que insistía en ser fieles a él para permitir que el honor creciera:

  • Gi (honradez y justicia). ​“Sé honrado en tus tratos con todo el mundo. Cree en la Justicia pero no en la que emana de los demás, sino en la tuya propia. Para un auténtico samurái no existen las tonalidades de gris en lo que se refiere la honradez y justicia. Sólo existe lo correcto y lo incorrecto”.
  • Yu (valor heróico). “Álzate sobre las masas de gente que teme actuar. Ocultarse como una tortuga en su caparazón no es vivir. Un samurái debe tener valor heroico. Es absolutamente arriesgado. Es peligroso. Es vivir la vida de forma plena, completa, maravillosa. El coraje heroico no es ciego. Es inteligente y fuerte. Reemplaza el miedo por el respeto y la precaución”.
  • Jin (compasión). “Mediante el entrenamiento intenso, el samurái se convierte en rápido y fuerte. No es como el resto de los hombres. Desarrolla un poder que debe ser usado en bien de todos. Tiene compasión. Ayuda a sus compañeros en cualquier oportunidad. Si la oportunidad no surge, se sale de su camino para encontrarla”.
  • Rei (cortesía). “Los samurái no tienen motivos para ser crueles. No necesitan demostrar su fuerza. Un samurái es cortés incluso con sus enemigos. Sin esta muestra directa de respeto no somos mejores que los animales. Un samurái recibe respeto no sólo por su fiereza en la batalla, sino también por su manera de tratar a los demás. La auténtica fuerza interior del samurái se vuelve evidente en tiempos de apuros”.
  • Meyo (honor). “El auténtico samurái sólo tiene un juez de su propio honor, y es él mismo. Las decisiones que tomas y cómo las llevas a cabo son un reflejo de quién eres en realidad. No puedes ocultarte de ti mismo”.
  • Makoto (sinceridad absoluta). “Cuando un samurái dice que hará algo, es como si ya estuviera hecho. Nada en esta tierra lo detendrá en la realización de lo que ha dicho que hará. No ha de ‘dar su palabra’. No ha de ‘prometer’. El simple hecho de hablar ha puesto en movimiento el acto de hacer. Hablar y hacer son la misma acción”.
  • Chugo (deber y lealtad). “Para el samurái, haber hecho o dicho ‘algo’, significa que ese ‘algo’ le pertenece. Es responsable de ello y de todas las consecuencias que le sigan. Un samurái es intensamente leal a aquellos bajo su cuidado. Para aquellos de los que es responsable, permanece fieramente fiel. Las palabras de un hombre son como sus huellas; pueden seguirlas donde quiera que él vaya. Cuidado con el camino que sigues”.
Mientras que su credo recitaba de esta manera:

El credo del samurái
No tengo parientes, yo hago que la Tierra y el Cielo lo sean.

No tengo hogar, yo hago que el Tan T’ien lo sea.

No tengo poder divino, yo hago de la honestidad mi poder divino.

No tengo miedos, yo hago mis medios de la docilidad.

No tengo poder mágico, yo hago de mi personalidad mi poder mágico.

No tengo cuerpo, yo hago del estoicismo mi cuerpo.

No tengo ojos, yo hago del relámpago mis ojos.

No tengo oídos, yo hago de mi sensibilidad mis oídos.

No tengo extremidades, yo hago de la rapidez mis extremidades.

No tengo leyes, yo hago de mi autodefensa mis leyes.

No tengo estrategia, yo hago de lo correcto para matar y de lo correcto para restituir la vida mi estrategia.

No tengo ideas, yo hago de tomar la oportunidad de antemano mis ideas.

No tengo milagros, yo hago de las leyes correctas mis milagros.

No tengo principios, yo hago de la adaptabilidad a todas las circunstancias mis principios.

No tengo tácticas, yo hago del vacío y la plenitud mis tácticas.

No tengo talento, yo hago que mi astucia sea mi talento.

No tengo amigos, yo hago de mi mente mi amiga.

No tengo enemigos, yo hago del descuido mi enemigo.

No tengo armadura, yo hago de la benevolencia mi armadura.

No tengo castillo, yo hago de mi mente inamovible mi castillo.

No tengo espada, yo hago de mi no-mente mi espada.

Ilustración: Raj

FUENTE: PIJAMASURF

miércoles, 24 de enero de 2018

FRASE DE TOLKIEN

"La fantasía es, como muchas otras cosas, un derecho legítimo de todo ser humano, pues a través de ella se halla una completa libertad y satisfacción”  JRR Tolkien

domingo, 21 de enero de 2018

¿LOS DRONES ESTÁN ABRIENDO NUEVOS CAMINOS A LA FOTOGRAFÍA? ESTAS IMÁGENES ASÍ LO PRUEBAN



LA TECNOLOGÍA COMO VEHÍCULO DE LA CREATIVIDAD: ESTAS IMÁGENES SUGIEREN QUE LOS DRONES PODRÍAN TRANSFORMAR CIERTOS ÁMBITOS DEL EJERCICIO FOTOGRÁFICO

En años recientes los drones se han popularizado como artefacto de recreación pero también de creatividad. En la medida en que permiten tomar fotografías y grabar videos, se trata de instrumentos que de algún modo han abierto nuevos caminos de exploración en el dominio de la expresión visual.

Como prueba de ello, presentamos ahora estas fotografías seleccionadas en el marco de Dronestagram, una iniciativa que sirve al mismo tiempo como concurso, escaparate y estímulo para el ejercicio de la habilidad fotográfica con drones.

Bajo la consigna de que “un nuevo lenguaje fotográfico ha nacido”, Dronestagram invita permanentemente a cualquier persona a compartir en su sitio sus imágenes personales, mismas que son votadas, seleccionadas y, si es el caso, premiadas en alguna de las competencias promovidas.


Mujer y nenúfares en Mekong Delta, Vietnam

De cualquier modo, más allá del proyecto, las imágenes demuestran que, en efecto, cierto ámbito de la fotografía podría renovarse por completo por el uso del dron, lo mismo en la fotografía de paisaje que la de la naturaleza o la social y cultural, demostrándose así, una vez más, que la tecnología puede ser vehículo de la creatividad.
Trabajadores en la Torre Mercurio de Moscú, Rusia

La escalera que conduce a una de las playas de Algarve, Portugal

Una playa en la Polinesia Francesa

Dos personas cruzan en motoneta el puente Chiang Mai, en Tailandia

Un oso polar fotografiado en Canadá, donde la religión inuktitut lo adora bajo el nombre de "Nanook"

Un hombre nada junto a una ballena en Argentina

Las cascadas de Gullfoss, en Islandia

Mujeres recolectan caléndula en Sukhothai, Tailandia

Para más detalles sobre las fotografías puedes consultar el sitio de Dronestagram en este enlace

FUENTE: PIJAMASURF

martes, 9 de enero de 2018

AVES FORMAN ESTE PATRÓN INCREÍBLE AL VOLAR JUNTAS (FOTOS)

¿UN EJEMPLO DE PAREIDOLIA O UN CASO DE CONCIENCIA COLECTIVA? EL VUELO DE LOS ESTORNINOS SIEMPRE NOS SORPRENDE


Durante el otoño y el invierno de Europa, uno de los espectáculos más cotidianos y más hermosos que pueden verse en los cielos de varias ciudades es el vuelo de los estorninos (Sturnus vulgaris), pequeñas aves que han sorprendido a los habitantes del Viejo Continente al menos desde los tiempos de Plinio el Viejo.

Su comportamiento en dichas estaciones llama la atención porque se vuelve especialmente colectivo. Si bien en el resto del año vuelan también en parvadas, es durante dichas épocas adversas cuando forman grandes y ruidosas nubes que en las horas del ocaso vuelan de un lado a otro, en una especie de ritual secreto e incomprensible del que nosotros sólo atinamos a intentar descifrar las complejas formas que dibujan en el cielo.

En efecto: en ese vuelo que precede a su descanso, los estorninos realizan complejas maniobras que hasta la fecha no han sido completamente explicadas. Aunque se trata de cientos y aun miles de especímenes en una misma parvada, la coordinación de sus movimientos es perfecta, sin accidentes ni conflictos, y esto además en patrones que no son regulares, sino que cambian a cada instante.

Recientemente, el fotógrafo de origen alemán Daniel Biber tuvo ocasión de tomar algunas fotografías a nubes de estorninos en la Costa Brava de España y, para su sorpresa, al ver los resultados se asombró por la forma que el grupo de aves había adoptado en el cielo: nada menos que una especie de ave gigante, que parece evidente en sus elementos más simples: las alas, el pico, el cuerpo.





El fenómeno, por supuesto, puede ser un caso de “pareidolia”, esa inclinación del cerebro humano a ver patrones donde no los hay, e incluso puede argüirse que todo se explica por el punto de vista del observador, que acaso si cambiara, cambiaría también la forma observada.

Sea como fuere, estas imágenes no dejan de evocar la idea de una especie de conciencia colectiva: separada en cada uno de los individuos pero, en última instancia, actuando como una sola.

FUENTE: PIJAMASURF

PARA LA VIDA AUTÉNTICA, EL TIEMPO NO EXISTE (VIDEO)

¿QUÉ ES EL TIEMPO HUMANO ANTE EL DEVENIR INCESANTE DE LA VIDA?



Imparable e indivisible. La vida sigue a pesar de todos los calendarios con que intentemos seccionarla y todos los relojes que usemos para querer medirla.

El video que compartimos a continuación es una preciosa muestra de ello. Se trata de un timelapse que condensa meses de vida tal y como ocurre en un bosque, de los gélidos días de invierno a la primavera floreciente, tan llena de color y alegría.

¿Qué es el tiempo humano ante el devenir incesante de la vida?




El registro es parte de documental Au royaume de la forêt (En el reino del bosque), filmado por Jan Haft en 2014 y difundido originalmente por la cadena francesa TV5. Para los interesados, puede encontrarse completo en YouTube (en este enlace).

FUENTE: PIJAMAURF

INFORME PETRAS: EL DIAGNÓSTICO QUE HACE 20 AÑOS PREDIJO LA RUINA DE LA JUVENTUD CONTEMPORÁNEA

LA REALIDAD DETRÁS DE LA FANTASÍA: HACE 20 AÑOS, EL SOCIÓLOGO JAMES PETRAS OBSERVÓ CON AGUDEZA Y PRECISIÓN EL EFECTO QUE PROVOCARÍAN LAS POLÍTICAS NEOLIBERALES EN EL TEJIDO SOCIAL


Desde hace un tiempo circulan en Internet alusiones a el “Informe Petras”, un estudio elaborado por el sociólogo estadounidense James Petras en 1995, luego de pasar medio año en Barcelona. Petras era entonces ya un científico social reconocido por su especialización en el dominio hispánico (especialmente América Latina) y sus estudios sobre la relación entre economía, política y bienestar social. Ahora es profesor emérito de la Universidad de Binghamton, en Nueva York.

De acuerdo con la información que circula en torno a dicho informe, el Centro Superior de Investigaciones Científicas del gobierno de España llamó a Petras para que elaborara una investigación general y sustentada sobre el efecto del proceso de modernización política y económica que se había iniciado en el país algunos años antes, para conocer asimismo las tendencias.

Recordemos brevemente que tras la muerte de Francisco Franco en 1975, la vuelta de la monarquía pero también la transición a un sistema democrático-liberal, España vivió un par de décadas convulsas, pues estos movimientos políticos estuvieron acompañados de una apertura casi total a las directrices económicas del neoliberalismo, con las salvedades del caso español. El “éxito” de esta modernización quedó simbolizado en la celebración de los Juegos Olímpicos de 1992 en Barcelona.

El panorama que encontró Petras fue, sin embargo, un tanto distante a esos relatos de abundancia y bienestar. Si bien al principio parecía que la realidad concordaba con las estadísticas del entonces promisorio gobierno socialista de Felipe González, conforme transcurrieron los días el sociólogo comenzó a ver que fuera del ámbito de la universidad, las bibliotecas y los intercambios con colegas, en la otra vida, las cosas parecían ser diferentes. En prácticamente todos los lugares que frecuentaba en sus actividades ajenas a la investigación –el gimnasio, el bar, el videoclub (era una época sin Netflix)– encontraba una constante: jóvenes en empleos de tiempo completo, sueldos apenas suficientes para cubrir las necesidades básicas de la vida cotidiana y, lo más notable, contratos temporales y carentes casi por completo de prestaciones sociales (dos de los elementos, estos últimos, que habían detonado la huelga general en 1988, el célebre 14-D).

Petras se dedicó entonces a observar más de cerca la realidad de a pie y encontró indicios del efecto de las políticas neoliberales –que, entonces, se estaban aplicando como dogmas en todos los países occidentales– en la sociedad española .

Entre los varios descubrimientos, Petras vio pronto uno de los fenómenos más preocupantes: el futuro parecía haber sido cancelado para los más jóvenes. Mientras que apenas en la generación anterior casi cualquiera podía tener un trabajo y a partir de éste tener una vida digna, en cierto sentido despreocupada incluso (pues la pensión aseguraba la tranquilidad en su vejez), las reformas del neoliberalismo habían despojado de esa perspectiva a los hijos de esas personas.

Los más jóvenes estaban ahora orillados a trabajar más y ganar menos, a la incertidumbre del despido, a la casi imposibilidad para ahorrar y a enfrentar por cuenta propia, privada, gastos que antes cubría la seguridad social.



La importancia de esta situación no se debía sólo a que tocaba a una buena parte de la población española, sino también a que tenía consecuencias en otros ámbitos, tanto en lo individual como en lo social (que no pueden entenderse por separado nunca). Personas deprimidas o angustiadas, atrapadas en cierta parálisis emocional, y también eso que Petras identificó como una “movilidad intergeneracional descendente”, es decir, que la vida de los jóvenes tenía ahora un menor grado de bienestar en comparación a la de sus padres: podía ser que fueran más pobres, menos escolarizados, con menos bienes de los cuales disponer o que nunca tuvieran un trabajo estable, etc. Dice Petras, en uno de los pasajes mas inquietantes de su informe:

La ironía es que los padres esperaban que, con ingresos añadidos, más educación y un ambiente de familia estable, los hijos conseguirían más, alcanzarían un estatus más alto y empleos mejor pagados. En lugar de eso, los hijos de los trabajadores no pueden lograr siquiera el nivel de seguridad e ingresos de sus padres.

Y no sólo eso. Al mirar aún con más detalle, Petras se dio cuenta de que, a la par de una incertidumbre social y ante el futuro, los contratos temporales también estaban provocando un efecto devastador en la solidaridad laboral: los trabajadores con contrato definitivo miraban de soslayo a los de contrato temporal; los de contrato temporal sostenían una actitud de rivalidad permanente con sus compañeros de condición y, además, evitaban unirse a un sindicato, tanto por temor a que el patrón después no los quisiera contratar como por la percepción misma de que su paso por ese empleo era transitorio. Dice Petras:

Los jóvenes trabajadores temporales de hoy no tienen seguridad en el empleo y apenas organizaciones colectivas o apoyo: están atomizados y son vulnerables a los dictados del empresario, que tiene el sostén legal del Estado, el cual apoya sus acciones arbitrarias. Hoy la dictadura del mercado es un enemigo más formidable de los trabajadores temporales que el régimen represivo de Franco […]

Un “sentido de aislamiento” reforzado tanto en lo positivo como en lo negativo por la cultura circundante, cada vez más individualista: con aparatos electrónicos, “rock mercantilizado” y vacaciones por un lado, adquiridos con el poco dinero que sobra a final mes, y por el otro con vergüenza por confesar que se gana un sueldo miserable.

El sociólogo, en este sentido, ofreció un diagnóstico preciso sobre una situación desastrosa para las personas y las sociedades contra la cual, casi 20 años después, se alzan cada vez más voces. Entre otros, pensadores como Slavoj Zizek y Byung-Chul Han han señalado en varios lugares de su obra la maniobra efectiva con que el capitalismo contemporáneo ha dividido a la sociedad, ha roto los lazos afectivos, cooperativos y comunitarios que hace no mucho todavía podían percibirse, palpables en la superficie del tejido, dejando como resultado subjetividades altamente individualizadas, flotando a solas en este mar neoliberal de goces y despojos en el que vivimos.

En ese aspecto, Petras también fue lúcido en sus recomendaciones finales: esperaba que su investigación contribuyera a mostrar la importancia de esos lazos, la vitalidad que podía surgir de que las viejas generaciones enseñaran a las nuevas no a disfrutar, sino a luchar; no sólo a preocuparse por su propio bienestar, sino a darse cuenta de que el bienestar personal es resultado del bienestar colectivo.

Petras vio hace 20 años esta situación, y ahora mismo hay no sólo intelectuales sino organizaciones y expresiones sociales que demuestran la necesidad de hacer algo al respecto. La pregunta que hizo Zizek hace algunos años parece que sigue sin respuesta, aunque la debacle no se detiene: ¿por qué es más fácil imaginar una catástrofe planetaria, un apocalipsis general, etc., que un cambio, así sea modesto, en el orden económico en que vivimos?

El “Informe Petras” puede consultarse y descargarse en este enlace.

FUENTE: PIJAMASURF


domingo, 24 de diciembre de 2017

VE A UNO DE LOS ÚLTIMOS FORJADORES DE ESPADAS TRADICIONALES JAPONESAS REALIZANDO SU PRECIOSO OFICIO (VIDEO)

ACTUALMENTE EXISTEN TAN SÓLO 30 FORJADORES DE ESPADAS EN ESTE PAÍS QUE SIGUEN NO SÓLO LOS RITUALES TRADICIONALES, TAMBIÉN QUE LO HAN CONVERTIDO EN SU MANERA DE VIVIR EN UN MUNDO CADA VEZ MÁS OCCIDENTALIZADO.


Más allá del vicio tarantinesco de utilizar katanas y otras espadas tradicionales japonesas para asesinar por venganza, el milenario ritual de forjar esta artesanía se remonta a una época anterior al siglo X. Entre las chokuto, tsurugi/ken, tachi, kodachi, odachi, uchigatana, katate-uchi, katana y las wakizashi, todas estas espadas tratan de reverenciar una tradición de la perfección y la masterización del coraje desde la seny.

Desgraciadamente con la globalización en distintas regiones del planeta y los jóvenes mudándose hacia las ciudades para conseguir trabajos que puedan mantener a sus familias en los pueblos, tanto la tradición de hacer manualmente una espada tradicional en Japón ha ido desapareciendo. De hecho, actualmente existen tan sólo 30 forjadores de espadas en este país que siguen no sólo los rituales tradicionales, también que lo han convertido en su manera de vivir en un mundo cada vez más occidentalizado. Entre ellos se encuentra Watanabe, en Hokkaido, quien tuvo que vivir con el rechazo de su familia frente a su elección de profesión.

En palabras de Watanabe, a lo largo de un cortometraje de Etsy’s Handmade Portraits,


Cuando era joven estaba haciendo espadas sólo porque lo amaba, pero conforme fui envejeciendo empecé a pensar que necesitaba pasar el alma y la estética de los japoneses a través de las espadas.

[…] Si bien no hay instrucciones para hacer una Koto, una espada del periodo Heia y Kamakura –entre 794 y 1333–, y es imposible recrear la espada, es lo que me atraer por completo y he intentado recrearla durante 40 años. Finalmente he tenido éxito en hacer unos ejemplares similares a la Koto en los últimos cinco años. Pero quiero que mi discípulo me sobrepase como un forjador de espadas.

No se trata tan sólo de darle vida a una espada típica de Japón, sino de mantener vivos tanto la tradición como el folclor de toda una cultura que ha sobrevivido a lo largo de los milenios. Por ello que existan personajes como Watanabe, permite transmitir la historia y la belleza de Japón.

FUENTE: PIJAMASURF

miércoles, 20 de diciembre de 2017

EL SIGNIFICADO ALQUÍMICO Y ASTROLÓGICO DE SATURNO: EL PLANETA DE LA MELANCOLÍA

SATURNO INGRESA A CAPRICORNIO, EL SIGNO DE SU DOMICILIO, ESTE 19 DE DICIEMBRE. CON ESTE PRETEXTO EXPLORAMOS LAS CUALIDADES DE ESTE PLANETA.


Los planetas que conforman nuestro sistema solar no son -o al menos no eran para los filósofos antiguos- solamente piedras celestes inertes con las que compartimos un vecindario solar, y con las que estamos conectados solamente por la gravedad u otras fuerzas físicas. Los planetas son sobre todo nodos de significado, grandes concentraciones de sentido y orden; potencias y arquetipos que constituyen tanto el cielo arriba de nosotros como el cielo interno de nuestra psique o alma. Esta interpretación de un cosmos de interpenetración e interconexión significativa requiere que tratemos a los planetas como inteligencias o al menos como energías vivas con las cuales interactuamos constantemente, de manera consciente o inconsciente. Para los astrólogos antiguos el cosmos se había forjado a través del número, de un orden matemático con el cual la divinidad se dividía a sí misma. Una de las principales divisiones de esta divinidad dinámica -animal divino llamó Platón al cosmos- era el septenario. Así los sietes planetas eran cada uno un aspecto de siete principios básicos con los que el universo se había creado, como una unidad diversificada.

El sistema astrológico tradicional asoció a los planetas con un cierto elemento, con ciertos signos astrológicos y con ciertas cualidades materiales, emocionales y psicológicas. Elegimos hablar sobre Saturno en este caso, porque este planeta tiene su domicilio en Capricornio, el signo del zodiaco que rige el solsticio de invierno -el cual ocurre el 21 de diciembre este año-, fecha en la que antiguamente se celebraban las Saturnalias en Roma y las fiesta del Sol Invicto. El filósofo neoplatónico Porfirio escribió que estas fiestas se celebraban justamente porque Capricornio "es la puerta de los dioses (o inmortales)". Esto se debe a que en el esquema de Ptolomeo, en el cual está basada la astrología (y también el esquema hermético), el cosmos está formado por siete esferas planetarias, siendo la más baja la Luna (la cual rige Cáncer "la puerta de los hombres"), la cual marca el ingreso de un alma al mundo material, y la más alta la de Saturno, la cual marca el regreso de un alma al mundo espiritual o a la octava esfera, la de las estrellas fijas (en el descenso del alma el orden se invierte y Saturno es la primera esfera). Notablemente, además, este 19 de diciembre del 2017 Saturno ingresa, en su movimiento aparente zodiacal, a la constelación de Capricornio, signo donde residirá por tres años y donde se encuentra en plenas facultades. De alguna manera el espíritu del tiempo saturnino enfatizará el tema de la moderación, el orden, la disciplina y la importancia de construir una estructura sólida.

Saturno es un planeta de una belleza enigmática, fría y distante. Para los astrónomos y astrólogos antiguos era el séptimo y último planeta de nuestro sistema solar, aquel que yacía en el límite, en la fronteras de lo desconocido. Y de aquí tomó en parte seguramente su simbolismo de ser justamente el planeta, la deidad o el arquetipo de los "límites", aquello que limita al alma humana pero también el guardián mismo de la puerta al límite de la existencia con la cual se obtiene la trascendencia. Paradójicamente Saturno es el planeta del orden y la razón y de aquello que trasciende la razón y la mente en sí misma. De aquello en lo que todo orden y razón se aniquila y se aventura al caos, al mar indiferenciado de la unidad, origen de todo lo manifiesto.

Saturno además de Capricornio en la astrología tradicional rige el signo de Acuario y está ligado al plomo, el metal base que debe de ser transformado en oro. Marca también la etapa inicial de la gran obra alquímica, conocida como nigredo, en la cual se obtiene la materia prima para el trabajo de transmutación a través de la putrefacción. Encontramos una asociación con el elemento tierra ligado a Saturno y el humor melancólico (bilis negra) y el mismo origen de la palabra alquimia, que algunos autores toman como una referencia a kheme, Egipto, la tierra negra. Los melancólicos, enseñó la antigüedad vía un texto seudoaristotélico, son las personas más propensas al estudio de las artes herméticas. Marsilio Ficino, quien tenía a Saturno como gobernador de su ascendente, y quien sufrió de episodios depresivos que lo llevaron a consagrarse al estudio de la filosofía y la religión bajo el auspicio de la familia Medici, dice de este planeta que "no puede significar la cualidad y el lote común de la raza humana, sino que marca al individuo que ha sido separado de los demás, divino o bruto, bendecido o azotado por los extremos de la miseria". Ficino, a quien le debemos en buena medida la noción popular que liga la genialidad con la melancolía, nos dice que estamos sujetos a Saturno a través del ocio, la solicitud, la enfermedad; la teología, el ocultismo, la superstición, la agricultura, la magia y el luto". En cierta manera, Saturno nos quita la energía que podríamos utilizar para participar en el mundo común y en las vanidades bajo el Sol, para obligarnos a las profundidades del alma.

En la astrología antigua se habla de Saturno como uno de los dos grandes maléficos junto a Marte y generalmente es temido como se teme el castigo de un padre inexorable. El astrólogo John Frawley asocia a Saturno con la energía de la contracción, algo que también lo liga con la tierra y por supuesto a la etapa de recogimiento invernal, el frío, la reflexión, el aislamiento. El astrólogo Austin Coppock considera que la palabra clave de Saturno es la "estructura", el viejo Padre Tiempo es quien provee el esqueleto para poder construir nuestras vidas de manera íntegra y conforme a la ley (Saturno está asociado a los huesos en la anatomía según la astrología y según la medicina china al bazo y al estómago). La astrología moderna le ha dado el apelativo del "Señor del Karma", en tanto parece ser la autoridad máxima que distribuye los castigos por los actos que desobedecen las leyes de la naturaleza. Se dice también que Saturno es el destructor de la ilusiones, y donde aparece hace que se muestre la realidad; es por nuestra fantasía y nuestra falta de aceptación que nos parece tan negativo, cuando también podríamos pensar que mostrarnos nuestros defectos y obligarnos a enfrentar nuestros problemas es una bendición. Saturno, nos dice John Frawley, es el planeta de la justicia, una justicia no sólo mundana sino en su aspecto cósmico superior.

El día de Saturno es por supuesto el sábado y no ha de extrañar que fuera ligado en la religión judía con la divinidad suprema. Saturno tiene su exaltación en el signo de Libra y su detrimento en Cáncer y Leo (los signos opuestos de Capricornio y Acuario). Esto quiere decir que después de Capricornio y Acuario, Libra es donde Saturno se siente más cómodo; Cáncer y Leo es donde se encuentra afligido. Ficino recomienda templar un exceso saturnino o una aflicción utilizando la gracia de Júpiter para mitigar la influencia funesta de Saturno. Esto se puede conseguir utilizando hierbas, talismanes, música u horas del día consagradas a Júpiter.

Entre las grades mentes que han nacido con un Saturno prominente podemos incluir, además de Ficino, a Platón, a Kepler y a Newton, entre otros.

El hombre saturnino, como muestra la famosa pintura de Alberto Durero, es solitario, meditabundo, seco, arisco, pero dedicado pacientemente a un trabajo que lo hace ir más allá del mundo material hacia el mundo espiritual infinito. La melancolía que lo asola es un veneno pero también es una medicina, le hace desencantarse de los placeres mundanos y dirigir su particular genio a las escalas más alta de la armonía celestial. Su dominio es la matemática, la astronomía, la alquimia y la filosofía en su más abstracta y absoluta realidad.




A continuación presentamos algunas citas de importantes filósofos sobre Saturno:

Marsilio Ficino en De vita:
Existen tres causas que hacen que las personas de conocimiento se tornen melancólicos. La primera es celestial, la segunda natura, y la tercera humana.

La celestial es debido a que tanto Mercurio, que nos invita a investigar las doctrinas, y Saturno, que nos hace perseverar investigando las doctrinas y retenerlas una vez que las hemos descubierto. Esta, según los astrónomos, es fría y seca, justo como señalan los médicos es la naturaleza melancólica.

...Pero de aquellos hombres de conocimiento, especialmente los que están oprimidos por la bilis negra, siendo diligentemente devotos al estudio de la filosofía, retraen su mente del cuerpo y las cosas corporales y los aplican a lo incorpóreo. La causa de esto es que, entre más difícil el trabajo más concentración de la mente requiere; y segundo, que entre más aplican su mente a las verdades incorpóreas, más están llamados a separarla del cuerpo. Por esto su cuerpo parece como si estuviera semimuerto y frecuentemente melancólico.


Ficino, sobre encender el fuego melancólico:
Es apropiado entonces que temples la bilis negra a su justa manera. Cuando es moderada, como dijimos, y mezclada con bilis y sangre, debido a que es seca por naturaleza y en una condición tan rarificada como la naturaleza admite, es fácilmente encendida; y porque es sólida y tenaz una vez encendida, arde por más tiempo; ya que es muy poderosa en su concentración.


Manly P. Hall en su lectura sobre Astroteología:
Saturno representaba para los antiguos la sabiduría suprema, el poder antiguo que debía finalmente también devorar todas las cosas que eran menos que él. Así todas las cosas que nacen de la sabiduría deben de ser devoradas al final por la sabiduría. Esta es la extraña sabiduría abstracta de la meditación; la meditación de la cual las cosas nacen y a la cual todas las cosas regresan. Este era un tipo de conciencia que engendra, pero que sosteniendo y poseyendo siempre obliga a la cosa que ha engendrado a regresar a sí misma y ser disuelta... Saturno representaba el principio de la creación que representa a la vez el símbolo de la muerte, pues todo lo que ha sido creado debe de morir... Saturno era el devorador, el principio de los movimientos que en sí mismos deben de terminar, era el principio de la separación que es en sí misma la más grande ilusión y que la final debe de llegar a su fin. Saturno juega muchos papeles aparentemente en conflicto, pero siempre bajo un principio subyacente: Saturno es el principio y el fin; el principio de la esperanza y el fin de la esperanza; Saturno es la muerte y Saturno es la vida eterna, depende de la dirección del movimiento, puesto que los antiguos creían que de los anillos de Saturno las almas eran lanzadas al espacio empíreo.

Noel L. Brann en The Debate Over the Origin of Genius During the Italian Renaissance:
Interpretado místicamente dentro de un contexto cristiano, el estado de putrefacción "negritud" (nigredo), iniciando el proceso de transmutación regido por Saturno según los alquimistas e identificado con el estado melancólico en su proceso de sublimación interna, corresponde con la muerte temporal del cuerpo previa a la resurrección en el más alla.
Henry Cornelius Agrippa en sus Tres libros de filosofía oculta:
El humor melancólico cuando es batido, arde y se agita propiciando una locura que conduce al conocimiento y la adivinación, especialmente si es ayudada por el influjo celeste, particularmente de Saturno... Por la melancolía, dijo Aristóteles, algunos hombres se hacen divinos, y otros poetas.
* Macrobio escribe en su Comentario al Somnium Scipionis que el alma humana al descender de la intersección entre las estrellas fijas y la Vía Láctea (el lugar donde, según Platón, las almas elegían su lote antes de reencarnar):
"toma de la esfera de Saturno la razón y el entendimiento, llamadas logistikon y theoretikion".
En el texto hermético Poimandres se dice que el alma en su proceso inverso, al ascender hacia la octava esfera, abandona ante Saturno "la mentira que tiende trampas" y atraviesa la Puerta del Caos, ascendiendo por las órdenes angélicas hasta fundirse con la divinidad.

Servius, citado por Hans Jonas en La religión gnóstica:
Al descender, las almas toman la torpeza de Saturno, la ira de Marte, la concupiscencia de Venus, la ambición de ganancia de Mercurio, el deseo de poder de Júpiter.
John Frawley, en su libro Real Astrology, señala:
La última de las esferas planetarias yace inmediatamente dentro de las estrellas fijas. Esta es la esfera de Saturno y conlleva en parte el mismo significado que el de las estrellas fijas, como umbral hacia y desde lo divino. Mientras que las estrellas fijas están activas sólo ocasionalmente en cada uno de nuestros horóscopos, Saturno está en operación constantemente. Es el planeta de la justicia (por ello su exaltación en el signo de la balanza, Libra), y por lo tanto no es muy popular. Y es que nuestra idea moderna de justicia --una creencia en que al final todo se solucionará sin importar cómo vivamos-- no es la idea de justicia bajo la cual el cosmos está construido, esto es, la verdad inexorable de que si nos identificamos con la esencia habitaremos con la esencia, y si nos identificamos con lo material moriremos con lo material. Saturno es la puerta hacia lo divino, pero es una puerta difícil de abrir y angosto es el camino que lleva hacia ella.
Mark Fisher escribe en Ghosts of My Life: Writings on Depression, Hauntology and Lost Futures:
Existe un conocimiento implícito de que la esperanza creada por la electrónica posguerra y la eufórica música dance de los 90 se han evaporado –no sólo ese futuro no ha llegado, ya no parece posible. Y, sin embargo, la música constituye una negación a rescindir un deseo del futuro. Esta negativa da a la melancolía una dimensión política, porque significa que fracasa en acomodarse a los horizontes cerrados del realismo capitalista.
Bouschet y Hilbert:
La Tierra está localizada entre el Sol y Saturno que están en eterno conflicto; observamos su guerra en nuestra separación eterna de la luz y la oscuridad… En la Tierra hay una especie de astronomía invertida: localizado en el centro de la Tierra hay un sol negro. Debemos mirar hacia abajo.
Shams al-Din Lahiji:
El color negro, si me sigues, es luz de Ipseidad pura, dentro de esta oscuridad está el Agua de la Vida.
James Hillman sobre el arquetipo del senex:
Saturno retiene los atributos de Kronos; es un dios de la fertilidad. Saturno inventó la agricultura; este dios de la tierra y el campesino, la cosecha y la saturnalia, es regente de la fruta y la semilla. Incluso su castrante guadaña es una herramienta de siembra. Tendría que ser Saturno quien inventara la agricultura: sólo el senex tiene la paciencia que equipara a la de la tierra y puede entender la conservación de la tierra y la conservaduría de aquellos que la trabajan; sólo el senex tiene el tiempo necesario para las estaciones y su repetición crónica; la habilidad de abstraer para amaestrar la geometría del arado, la esencia de las semillas, de hacer las cuentas para rendir ganancias, el abono, la soledad…
James Hillman sobre el "vale of soul-making" de John Keats:
He tomado este pasaje de Keats como un motto psicológico: “Llama al mundo, si quieres, el valle de la elaboración del alma. Entonces descubrirás la razón de la existencia”.
Los alquimistas hablaban de la paciencia como la primera cualidad del alma y consideraban la elaboración del alma el camino más largo, una via longissima.

* La etimología de la palabra “alquimia” es, como este arte en general, un tanto misteriosa, pero uno de los significados más aceptados es “tierra negra” o “la tierra más negra”, chemia, que según Plutarco es una referencia también a Egipto, la “tierra negra” y a la parte negra de las pupilas, según podemos leer en el libro Alchemical Traditions, la parte del ojo que sirve como un espejo negro de la luz y está ligada a Isis y a Kore en la anatomía microcósmica. En el texto hermético grecoegipcio Koré Kósmou, la voz de la diosa Isis le habla a su hijo Horus de una doctrina secreta que tuvo el honor de recibir de Kamefis, quien la escuchó de Hermes, se trata “del negro perfecto” (teleio melani). Uno de los epítetos de Kamefis es “aquel que se mantiene oculto a sí mismo en sus ojos”. El gran teúrgo neoplatónico Jámblico liga a Kamefis con el “dios que voltea sus pensamientos hacia sí mismo”, un deus absconditus que contempla la eternidad.


FUENTE: PIJAMASURF

FRASE DE JOSÈ ORTEGA Y GASSET