Seguidores

miércoles, 24 de abril de 2013

EL PRISMA DE WELD



El Prisma de Weld fue escrito en cuneiforme hacia el 2170 a.C. por un escriba que firma como Nur-Ninsubur, a finales de la dinastía Isin. El documento ofrece una lista completa de los Reyes de Sumer desde el comienzo, antes del Diluvio, hasta sus propios días, cuando reinaba Sin-Magir, Rey de Isin (1827 a.C – 1817 a.C) incluyendo además y expresamente a los 10 Reyes Longevos que vivieron antes del Diluvio Universal. Se trata de un prisma excelente, de barro cocido, que fue hallado por la expedición Well-Blundell en el año 1922, en Larsa, hogar del cuarto rey antediluviano, Kichunna, unos pocos kilómetros al norte de Ur, y que posteriormente ha sido depositado en el Museo Ashmolean de Oxford. Se cree que el objeto es anterior en más de un siglo a Abraham, y fue encontrado a poca distancia del hogar del patriarca Hebreo.

La lista comienza así: “Tras descender el Reinado del Cielo, Eridú (lugar donde según la Biblia estuvo el Jardín del Edén) se convirtió en la sede del Reino”. La Lista de los Reyes Sumerios, al igual que la Biblia, habla acerca del Diluvio: “Después de que las aguas cubrieran la tierra y que la Realeza volviera a bajar del Cielo, la Realeza se asentó en Kis”. El objeto de la Lista Real era demostrar precisamente que la monarquía bajó del Cielo, y que había sido elegida una determinada ciudad para que dominara sobre todas las demás.

Beroso (Berossus), el historiador y escriba babilonio del año 300 a.C., basando su historia en archivos del Templo de Marduk, copiados a su vez de inscripciones primitivas, muchas de las cuales han sido descubiertas, nombró a los 10 Reyes Longevos de Sumeria, que reinaron entre 10.000 a 60.000 años cada uno de ellos. “En los días de Xisuthro (Zinsuddu) –dice Beroso– ocurrió el Gran Diluvio”.

Tanto las Tablillas de Nippur como el Prisma de Weld dan los nombres y reinados como siguen:

REY REINÓ EN DURACIÓN
Alulim Eridú 28,000 años
Alalmar Eridú 36,000 años
Emenluanna Badgurgurru 43,000 años
Kichunna Larsa 43,000 años
Enmengalanna Badgurgurru 28,000 años
Dumuzi Badgurgurru 36,000 años
Sibzianna Larak 28,000 años
Emenduranna Sippar 21,000 años
Uburrato Shuruppak 18,000 años
Zinsuddu
Utnapishtim

“Entonces, el Diluvio destruyó la Tierra”. Estos son exactamente los mismos reyes que cita el historiador Babilónico Beroso.

FUENTE: VERITAS-BOSS

LAS CABEZAS OLMECAS




Las cabezas colosales son rasgos distintivos de la civilización olmeca de la antigua Mesoamérica. Las primeras investigaciones arqueológicas de la cultura olmeca fueron llevadas a cabo por Matthew Stirling en Tres Zapotes en 1938, estimuladas por el hallazgo de una cabeza colosal en el siglo XIX. Hasta la actualidad, se ha confirmado la existencia de diecisiete cabezas de piedra, todas dentro del corazón olmeca en la Costa Golfo de México, en los estados de Veracruz y Tabasco. La mayoría de las cabezas colosales fueron esculpidas en rocas esféricas, a excepción de dos, halladas en San Lorenzo Tenochtitlán, que fueron talladas desde tronos de piedra maciza. Un monumento adicional, en Takalik Abaj, en Guatemala, es un trono que pudo haber sido esculpido a partir de una cabeza colosal. Este es el único ejemplar fuera del corazón olmeca.

La datación de los monumentos ha sido difícil debido a los cambios que muchos han presentado respecto a su contexto original. La mayoría de las cabezas datan de principios del Preclásico (1500–1000 a. C.) y algunas del Preclásico Medio (1000–400 a. C.). Los ejemplares más pequeños pesan alrededor de 6 toneladas, mientras que el mayor se estima posee un peso de 40 a 50 toneladas, aunque este fue abandonado sin terminar cerca de la fuente de su piedra.Estas cabezas masculinas eran hechas en basalto y medían de 2.7 metros de altura y 25 toneladas de peso.

Las colosales cabezas olmecas fueron esculpidas de grandes piedras de basalto extraídas de la Sierra de los Tuxtlas de Veracruz. Estas fueron transportadas a grandes distancias, aunque el método utilizado para el transporte no es claro. Los monumentos terminados representaban realísticamente los retratos de los diferentes gobernantes olmecas, cada uno con un tocado distintivo, y las cabezas se organizaron de diversas formas en línea o grupos en los principales centros olmecas. Asimismo, todas las cabezas colosales muestran a hombres maduros con mejillas carnosas, narices chatas, parte traseras planas y ojos que tienden a ser ligeramente entrecerrados.


Las características físicas generales de las cabezas son de una raza o población que sigue siendo común en los estados de Tabasco y Veracruz en la actualidad. Las cabezas colosales no pueden ser datadas de un modo preciso pero las cabezas de San Lorenzo fueron enterradas alrededor del 900 a. C., indicando que su período de uso y manufacturación fue incluso antes. Las cabezas de Tres Zapotes habían sido movidas de su contexto original antes de ser investigadas por los arqueólogos y los cabezas de La Venta se encuentran parcialmente expuestas en la superficie del suelo actual.

Debido a estos factores, el período de producción de las cabezas colosales no es conocido, por lo que puede variar desde un siglo hasta un milenio. Estimaciones del lapso de tiempo durante el cual las cabezas colosales fueron producidas varían desde 50 hasta 200 años. Las cabezas de San Lorenzo, se creen, pueden ser los más antiguos ejemplos del tipo y, a la vez, las más hábilmente ejecutadas. Gracias a ello, las cabezas de piedra han sido asignadas al período preclásico de la cronología Mesoamericana, generalmente al Preclásico Temprano (1500-1000 a. C.), aunque las de Tres Zapotes y la cabeza de La Cobata han sido atribuidas al Preclásico Medio (1000-400 a. C.).

SCONE “LA PIEDRA DEL DESTINO”



La Piedra del Destino, también conocida como Piedra de Scone o Piedra de la Coronación (en Gaélico escocés clach-na-cinneamhain, clach Sgàin o también Lia(th) Fàil), es un bloque de piedra arenisca, históricamente conservada en la Abadía de Scone (hoy derruida y sustituida por el Palacio de Scone), que se empleaba en las ceremonias de coronación de los reyes escoceses durante la Edad Media. En el siglo XIII la Piedra fue capturada por el rey Eduardo I de Inglaterra y llevada a la Abadía de Westminster en Londres, para emplearla en la coronación de los reyes ingleses. En 1996, el Gobierno Británico decidió devolver la Piedra a Escocia, con la condición de que volviera a Londres para su uso en futuras coronaciones, por lo que ahora puede ser vista en el Castillo de Edimburgo, junto con las joyas de la corona escocesa.

La leyenda oficial de los reinos de Escocia e Inglaterra afirma que la Piedra del Destino es la utilizada por Jacob para apoyar la cabeza en el pasaje del Génesis en el que sueña con la llamada Escalera de Jacob (Génesis 28:10-18). Luego la leyenda sostiene que esta roca fue robada al heredero de la Piedra de Jacob, Moisés, luego que este la dejara a orillas del mar rojo en la guerra contra Egipto y fue llevada a Escocia por la hija de un Faraón egipcio, llamada Scota o Scot, apóstol de los pictos, durante su tarea de evangelización.

Scota era la hija de un faraón egipcio, un contemporáneo de Moisés, que se casó con Geytholos (Goidel Glas) y se convirtió en la fundadora epónima de los escoceses y los galos después de ser exiliados de Egypto. Las primeras fuentes de Escocia afirman que Geytholos era “un rey de los países de Grecia, Neolus o Heolaus, por su nombre”, que fue exiliado a Egipto y entró al servicio del Faraón, casándose con la hija del Faraón llamada Scota.

Varias versiones hay de cómo llegó a ser Gaythelos y su esposa expulsados ​​de Egipto, por una revuelta tras la muerte de Faraón y su ejército en el Mar Rojo, tras ser derrotados por Moisés, o en el terror de las plagas de Egipto, o después de la invasión de los etíopes, se les da, pero el resultado es que Gaythelos y Scota se exiliaron juntos con los nobles griegos y egipcios, y asombrado los príncipes por el poder creciente del Jefe de los hebreos y por las plagas que cayeron sobre Egipto, huyeron de aquel país y se vinieron a España, trayéndose la Piedra de Jacob que ya tenía fama de operar grandes prodigios y de dar suerte y protección a quien la poseía, y se instalan en Hispania después de vagar durante muchos años.


 


Es en la Península Ibérica donde se asientan en la esquina noroeste de la tierra, en un lugar llamado Brigantia (en la ciudad de La Coruña , que los romanos conocían como Brigantium ). A pesar de que estas leyendas varían, todos coinciden en que Scota fue la fundadora epónima de los escoceses y que también dio su nombre a Escocia. Otra variación de la historia de esta piedra tan curiosa y llena de misterios es la del escritor Joaquín Trincado Mateo en el libro Conócete A Ti Mismo, la cual coincide en la mayor parte con la leyenda escocesa pero este introduce la interpretación del sueño de Jacob al pie de esta piedra, la Escalera de Jacob, por la que, incesantemente, subían y bajaban seres que él veía y conservó esa piedra para recordarse de la visión que considero un peligro por quedarse dormido y peligro en lengua hebrea antigua se pronunciaba ”cristo” según este autor por lo que esta versión de la historia dice que esa piedra es el cristo original y de ella proviene el origen filológico de esa famosa palabra ya que asi le llamaban los israelitas desde la época de Jacob.

Luego varia con respecto a la leyenda escocesa en su traslado, pues esta versión dice que esa piedra, llamada cristo por los egipcios bajo el mando de Aitekes (Goidel Glas) jefe del ejercito de Faraón convencidos de que era esa piedra el dios que hacia poderoso a Moisés, en posesión de esa piedra-fetiche, la hace dios-cristo y roba a Israel sus doctrinas, llamándolas evangelio y se las da a la famosa piedra, Cristo-dios y luego aitekes, en posesión de ese dios, forma una brigada y se hace peregrino para encontrarle un reino al nuevo Dios y llega cerca de Finisterre y le hacen trono, fundando así la religión cristiana en la ciudad de Brigantium, conocida hasta hoy en Galicia, España desde hacía 17 siglos hasta que el apóstol Santiago de España llega ahí para predicar la palabra de Jesús y la piedra es llevada a Irlanda por los cristianos originales. Los orígenes históricos de la Piedra como elemento de los rituales de coronación tampoco están muy claros.

Lo más probable es que se trate del antiguo sitial de coronación de los Dalriadas, originalmente instalado en Dunadd, traído a Antrim primero, luego a Argyll y finalmente a Scone (en el norte de Perth, su ubicación definitiva durante al menos cuatro siglos. Todos los reyes escoceses fueron coronados sobre esta piedra, al menos desde Kenneth I de Escocia (847) hasta John Balliol (1296). Durante la Edad Media, la Piedra del Destino apenas sufrió traslados ni modificaciones. Una leyenda tradicional afirma que Roberto I de Escocia (Robert the Bruce) regaló un pedazo a los irlandeses en agradecimiento por su colaboración en la batalla de Bannockburn. El fragmento de piedra, otorgado a Cormac McCarthy, rey de Munster, fue instalado en su fortaleza del Castillo de Blarney, por lo que pasó a ser denominada Piedra de Blarney.

En 1296, en un intento por despojar a Escocia de sus símbolos básicos de identidad, el rey Eduardo I de Inglaterra saqueó la Abadía de Scone y se apropió de la Piedra del Destino como botín de guerra, instalándola en la Abadía de Westminster para su uso en las ceremonias de coronación. Para ello, hizo construir una silla especialmente diseñada (conocida por ello como la Silla de San Eduardo), sobre la que desde entonces han sido coronados todos los reyes británicos excepto María II de Inglaterra. Hay leyendas sin embargo que afirman que Eduardo I no logró llevarse la auténtica piedra, ya que los monjes de la Abadía de Scone la ocultaron y entregaron al rey inglés una copia o falsificación. En 1328, durante las conversaciones de paz entre los reinos de Escocia e Inglaterra, parece ser que el rey Eduardo III de Inglaterra se comprometió a devolver la Piedra a Escocia. Sin embargo, dicha condición no formó parte del definitivo Tratado de Northampton, por lo que la piedra se conservó en la Abadía de Westminster sin interrupción durante más de seis siglos.


 


Con la unificación de las coronas de Escocia e Inglaterra bajo la dinastía de los Estuardo, los reyes de Escocia volvieron a ser coronados sobre la Piedra del Destino, aunque sin que ésta se desplazase de su ubicación en ningún momento. Durante el siglo XX la Piedra del Destino realizó dos viajes muy distintos a Escocia: uno furtivo y temporal, y otro oficial y definitivo. El primero de ellos tuvo lugar en 1950, cuando, el día de Navidad, cuatro estudiantes escoceses robaron la piedra de su ubicación en la Abadía de Westminster y emprendieron un viaje con ella hacia Escocia. Durante el proceso de extracción de la Piedra de su lugar en la Silla de San Eduardo, la piedra se partió en dos. Después de esconder la mayor de las partes en Kent durante semanas, los estudiantes ocultaron la piedra en la parte trasera de un coche y se arriesgaron a cruzar la frontera, plagada de controles policiales.

El fragmento más pequeño de la Piedra hizo un camino similar: tras pasar unos días en Leeds, llegó a manos de un veterano político de Glasgow, quien hizo que fuera reparada por el cantero profesional Robert Gray. Dado que el Gobierno Británico había organizado una extensiva búsqueda, y que la opinión pública no se mostraba tan favorable al robo como sus autores esperaban, la Piedra fue abandonada en la Abadía de Arbroath, el 11 de abril de 1951. Es imposible saber si la intención de los secuestradores era devolver la piedra o si esperaban que la Iglesia de Escocia la protegiese de los ingleses. Lo cierto es que cuando la policía supo de su localización, la reclamó y la devolvió a su lugar en la Abadía de Westminster, a tiempo para la coronación de la reina Isabel II de Inglaterra en 1953.

Nuevamente, circularon leyendas que decían que la piedra devuelta no era la original sino una copia, repitiendo así los rumores respecto a su entrega original en el siglo XIII. La devolución real y definitiva de la Piedra a Escocia se produjo en 1996, a iniciativa del gobierno conservador del Primer Ministro John Major. La Piedra hizo el camino desde Londres custodiada por el ejército, hasta ubicarse en el Castillo de Edimburgo, donde hoy puede contemplarse junto al resto de las Joyas de la Corona escocesa.

FUENTE: PLANETAENIGMATICO

LA ÉLITE SOCIAL EN EL CAPITALISMO

Una gran empresa está formada por tres tipos generales de individuos A saber, los trabajadores, los directivos y los propietarios. Los trabajadores son los que están en la base de la empresa, y reciben un sueldo establecido de antemano o, a lo sumo, dependiente del ciclo de operaciones productivas (como en el caso de las comisiones); los directivos son los que toman las decisiones y los que forman, en gran medida, los consejos de administración, y su cometido actual es hacer de puente entre las decisiones básicas que toman las empresas y los intereses de los propietarios; y los últimos, los propietarios, son en las empresas cotizadas los accionistas, y pueden ser individuos o entidades impersonales como los fondos de inversión colectiva.


El papel crucial reside, a efectos de lo que aquí quiero ilustrar, en los directivos. Son, en sentido estricto, los verdaderos mandamás de las empresas. Toman todas las decisiones importantes y son los responsables de moverse políticamente para influir, en beneficio de la empresa, en el entorno institucional. Decisiones tan básicas sobre cuánto se ha de invertir, dónde se ha de hacer, cuánto beneficio se distribuirá entre los accionistas, cuánto beneficio se quedará en el seno de la empresa y hasta cómo y cuándo se ha de reestructurar laboralmente una empresa son parte de sus funciones.

En el incipiente capitalismo del siglo XIX estas funciones estaban adosadas a la figura del propietario, quien adelantaba el capital necesario para invertir y se mantenía en el timón de la empresa por largo tiempo. A lo largo del desarrollo del capitalismo todo esto fue cambiando y hoy esa figura del capitalista activo ya es completamente residual, primando la división de poder descrita más arriba.

Uno podría pensar, si se mantiene en el marco de la teoría, que los individuos que forman esos consejos de administración son los mejores trabajadores de la empresa, aquellos que tienen mejores aptitudes y una excelente visión estratégica. La realidad, sin embargo, dista mucho de ser esa. Los consejos de administración son hoy formados por individuos con recursos, pero no de tipo cultural sino de algo que en teoría de la empresa llaman, en sentido amplio, capital relacional. Ese palabro hace referencia al “valor” que una persona cualquiera tiene por su capacidad para aportar a cualquier proyecto -empresarial- una determina cantidad y calidad de contactos políticos y empresariales.

Así, existe un mercado para la compra de este tipo de “directivos”. Y como son sujetos muy codiciados, el precio es alto. La procedencia de la mayoría de estas grandes estrellas es el mundo político. Ahí tenemos al ex presidente español Jose María Aznar siendo consejero de News Corporation, el entramado financiero de Murdoch y propietario de una lista casi sin fin de medios de comunicación, los ex ministros populares Rodrigo Rato, Abel Matutes o Isabel Tocino que lo son en el Banco Santander, el ex primer ministro británico Tony Blair que recaló en el gran banco JPMorgan, el ex presidente del PP catalán Joseph Piqué que está en Vueling, el también ex ministro popular Eduardo Zaplana que está en Telefónica, el ex presidente alemán Gerhard Schröder que está en la multinacional rusa GazProm, etc.

Además, estas grandes empresas son ya enormes conglomerados financieros u holdings, es decir, instituciones financieras creadas para detentar la propiedad de múltiples empresas distintas que operan en sectores muy distintos también. Es el caso paradigmático del grupo Carlyle, que es propietario de más de 900 empresas en sectores como la seguridad privada, la aviación, los medios de comunicación, la informática, la biotecnología, las empresas farmacéuticas, y un largo etcetera que puede consultarse libremente en su web. En este caso entre sus directivos y consejeros se encuentran ex presidentes de bancos centrales, de la SEC estadounidense, de instituciones de regulación financiera de todo el mundo, de instituciones como el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, etc.

Pero no se podrían enumerar todas las pruebas empíricas aquí. En todo caso, baste saber que la última noticia de este tipo ha sido el fichaje de la esposa del recién nombrado viceprimer ministro británico Nick Clegg, por parte de Acciona. Un gran capital relacional adquirido para la empresa española, sobre todo si sus estrategias de inversión apuntan al Reino Unido.

El profesor Santos Castroviejo hizo un extraordinario trabajo de recopilación de información sobre los consejeros de administración de las empresa cotizadas en la bolsa española. Utilizando grafos pudo establecer gráficamente las redes sociales de las empresas españolas y es que, como es lógico en un mercado de este tipo, cualquier persona puede ser consejera de dos o más empresas al mismo tiempo. El gráfico siguiente es el ejemplo de Unión Fenosa.

Los puntos amarillos en el gráfico son los consejeros de Unión Fenosa en 2008, y los puntos verdes son otras empresas ajenas a Unión Fenosa pero de las cuales cada punto amarillo es también consejero. Es evidente que las relaciones son estrechas.

La conclusión del estudio fue aplastante. Había en 2008 “1400 personas –un 0.035% de la población- que controla decisivamente el recurso económico fundamental a nuestro juicio, las organizaciones esenciales de la economía, y una capitalización de 789.759 millones de euros, equivalente al 80.5% del PIB” de España.

Por eso es perfectamente conveniente hablar de élite social en el capitalismo. Son estas personas las que utilizan sus contactos en la administración pública, en otras empresas privadas, en empresas públicas, en las instituciones reguladoras, conformando un amplísimo lobby que, por otra parte, está muy bien pagado. El gráfico que acompaña está obtenido de un muy reciente estudio sobre las remuneraciones a los CEO (los altos ejecutivos), y no deja lugar a dudas.

Suelo decir que todo esto a mí me parece una versión sutil de la estructura social feudal, ya ni siquiera capitalista. Y es que toda esta historia tiene, cómo no, su otra cara de la moneda. Esta otra cara son los millones de trabajadores que se desloman trabajando a cambio de sueldos miserables, protegidos por la quimera del endeudamiento ad nauseam que opera únicamente en contextos de explosión financiera, y a cuyos hijos se les tranquiliza mediante largas promesas de buena remuneración en caso de obtener una excelente cualificación personal. Así tenemos un país lleno de estudiantes con incluso varias carreras y varios másteres, hablando idiomas y ganando, cuando tienen suerte de poder trabajar, menos de mil euros y bajo la amenaza permanente de despido a modo de espada de damocles. Un engaño que no puede durar indefinidamente.

Articulo de Alberto Garzón publicado en su blog
Pijus Economicus

RICHARD WILKINSON: CÓMO LA DESIGUALDAD ECONÓMICA AFECTA A LAS SOCIEDADES


Exposición-Richard-Wilkimson  

Richard Wilkinson es coautor (con Kate Pickett) del libro The Spirit Level. El video contiene una exposición realizada por Richard Wilkimson donde argumenta que las sociedades que experimental niveles altos de desigualdad social suelen empeorar. El video presenta una serie de datos y gráficos sobre desigualdad económica. Cuando la desigualdad o distancia entre los/as ricos y los podres se incrementa se tiende a sufrir un empeoramiento de la salud, la esperanza de vida, y los valores (la confianza a los demás).

Es un video muy interesante y sociológico, espero que sea de su agrado. Tiene una duración de 17 minutos.


PACHAKUTEC - TIEMPO DE CAMBIO