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jueves, 13 de octubre de 2016

ASÍ SON LAS HABITACIONES DE LOS MILLENNIALS ALREDEDOR DEL MUNDO (FOTOS)

¿CÓMO HABITA UNA GENERACIÓN ACOSTUMBRADA A LA MOVILIDAD Y LO EFÍMERO?


Alguna vez se contó entre las cualidades de la generación millennial su inclinación por la “movilidad”, un término que quizá nos remite al ámbito de lo tecnológico pero que también se ha aplicado a comportamientos puntuales de los aún jóvenes que, para este momento, rondan los 30 años de edad.

Del trabajo a la situación amorosa, de las posibilidades de estudio al consumo de información, la aparente facilidad de movimiento en la que se formaron los millennials los lleva ahora a no pasar demasiado tiempo en un mismo lugar, con una misma persona, en una misma oficina. Las cosas tienen que cambiar pronto, rápido, del mismo modo que cambian los modelos de un teléfono celular, las mercancías en un anaquel, las opiniones de una persona.

Una posible evidencia para esta hipótesis –para pensar si se cumple o no, en qué grado, bajo qué circunstancias– se encuentra en esta serie fotográfica del sudafricano John Thackwray, quien pasó este año viajando por el mundo y tomando en cada país la fotografía de un joven en su habitación, en edades que van de los 17 a los 30.



Maja, 22 años. Berlín, Alemania. Estudiante de arquitectura




Sabrina, 27 años. Beirut, Líbano. Maestra de kíndergarden




Mohamed, 17 años. Santa Catarina, Egipto. Estudiante de medicina tradicional



Élahé, 29 años. Teherán, Irán. Pintora



Pema, 22 años. Katmandú, Nepal. Estudiante de budismo

El resultado no es sencillo de aprehender. Algunas habitaciones son pulcras, otras desordenadas, algunas abundantes y otras con apenas lo mínimo; aquellas en donde la cultura local se impone contrastan con otras que bien podrían tratarse de cualquier lugar dominado por la globalización de las mercancías.

¿Pero, después de todo, es posible encontrar una constante? Si acaso, cierto aire de esperanza, de vida que se encuentra en tránsito pero no necesariamente por esa supuesta movilidad con que algunos la califican, sino un tránsito de otro orden: aquel de quien se encuentra en un punto pero sabe bien que no es el definitivo, porque desea estar en otro distinto.


Ryoko, 25 años. Tokio, Japón. Ingeniera en tecnología de la información




Ezequiel, 22 años. Manyatta, Kenia. Guerrero



Ben, 22 años. Dallas, EEUU. Estudiante de cine




Marcello, 18 años. La Paz, Bolivia. Estudiante de preparatoria



Oleg, 24 años. Novosibirsk, Rusia. Ingeniero en telecomunicaciones



Joseph, 30 años. París, Francia. Artista



Andreea, 24 años. Bucarest, Rumania. Ingeniera civil



Asha, 17 años. Madyah Pradesh, India. Ama de casa


FUENTE: PIJAMASURF

FACEBOOK ARRUINÓ LA POLÍTICA, LA PRIVACIDAD Y SACA LO PEOR DE NOSOTROS MISMOS

DESDE AMENAZAS A LA PRIVACIDAD HASTA LA COMPULSIÓN POR COMPARTIR, LAS REDES SOCIALES HACEN DEL INTERNET UN JARDÍN CERCADO QUE LIMITA EL DISCURSO Y EL INTERCAMBIO

Alguna vez en el pasado no tan remoto, el Internet fue visto como una panacea del conocimiento, el lugar de mayor innovación y creación, con posibilidades inimaginables… hasta que llegaron las redes sociales a arruinarlo todo. Especialmente Facebook.

Este diagnóstico pesimista —que ciertamente no toma en cuenta las enormes ventajas de las redes sociales— se debe al columnista Alex Proud, quien opina que la red social de Mark Zuckerberg ha disminuido el nivel de debate político en general, nos facilita a 1.65 mil millones de usuarios activos para compartir información errónea o de fuentes poco fiables, y destruye la competitividad de otras empresas online, creando un monopolio que difícilmente puede ser llevado a cuentas por ninguna autoridad legal.

En los albores del Internet, portales como AOL o Terra trataban de que los usuarios tuvieran todo lo necesario en un solo lugar: cuentas de correo, noticias, chat, etc. Los usuarios rara vez adoptaron estas prácticas, pero con el advenimiento de Facebook parece que los “jardines cercados” están de regreso.

Como dice Proud, “para compañías como Facebook, el problema de los navegadores como Chrome es que uno siempre puede navegar hacia otros sitios. Pero cuando usas la app de Facebook para móviles, tiendes a quedarte ahí. Para mucha gente en nuestros días, Facebook es el Internet.”

Otra consecuencia indeseable es que el rango de atención ha disminuido, debido en gran parte a Facebook. Los textos de 800 palabras o más eran la norma en la blogósfera, y no era raro que la gente leyera menos contenido, pero prestara más atención, comentara e incluso compartiera, pero sin hacer del “compartir” un hábito casi compulsivo.

El botón de “share” en Facebook cambió —¿tal vez para siempre?— esta dinámica, pues el contenido tiende a abordar más superficialmente los temas, los debates se limitan a intercambiar insultos con extraños, y al compartirlos no siempre se busca que otros usuarios aprendan, sino que es una práctica común compartir cosas para que tus contactos vean lo list@ / trendy que eres.

Esto sin hablar de la censura latente: muchos artistas y fotógrafos ven canceladas sus cuentas de Facebook o Instagram (filial de la anterior) al compartir imágenes de desnudos, aunque se trate de obras de arte. Esta infantilización del usuario promedio no está pensada para proteger a los menores (existen desde hace años muchos filtros para que los menores no accedan a pornografía y sitios potencialmente peligrosos), sino para mantener una especie de código familiar y “amigable” dentro del sitio. Sin mencionar que la noción de “amigo” ha perdido todo valor desde que se confundió con “contacto de Facebook”.

Pero probablemente uno de los mayores daños que Facebook ha hecho al Internet reside en que ha ayudado a minar la idea de privacidad. A principios del siglo XXI, la dirección de correo electrónico personal era un dato tan privado como la dirección física o la fecha de nacimiento. El catfish y las estafas son moneda de cambio diaria en la red social. Hay redes de pederastas y tráfico de personas a la caza de menores de edad, que a pesar de los esfuerzos del sitio, siguen operando a nivel global.

El auge de compartirlo todo nos ha acostumbrado a rendir pequeñas parcelas de privacidad a cambio del magro reconocimiento de desconocidos, expresado además a través del monótonolike, y últimamente, a través de su corto panorama de reacciones.

Nadie revisa ya los avisos de privacidad de las apps y servicios que utiliza, porque son largos y aburridos, por lo que poco a poco Facebook ha ido compilando una cantidad inimaginable y a menudo aterradora de datos y preferencias sobre ti. ¿Y qué obtienes a cambio? “Anuncios personalizados” con los que otras compañías ganan mucho dinero.

Además, según algunos estudios recientes, los usuarios de Twitter y Facebook tienden a alimentar los mismos temas y los mismos contextos que sus contactos, creando lo que se conoce como “cajas de resonancia” virtuales. Esto en política es devastador, porque quiere decir que tu feed de Facebook o tu timeline de Twitter sólo te muestran contenido similar a tu propio espectro político, lo que disminuye (o niega del todo) la posibilidad de un verdadero debate democrático, donde las ideas o posiciones enfrentadas se pongan en la misma mesa.

Más que demonizar las redes sociales, es necesario aprender a usarlas correctamente. ¿Cómo, preguntan ustedes? Recordando que Facebook y Twitter no son el mundo, y que las interacciones que tienen lugar ahí son capitalizadas por otras compañías.

En tanto fuentes de información y organización, las redes sociales son una maravillosa herramienta, pero probablemente muy pocos lectores llegarán hasta este último párrafo, aunque compartan este texto, le den likes o se apresuren a dejar comentarios y reacciones a favor o en contra de los titulares —lo único que Facebook nos acostumbró a leer fueron los titulares.


FUENTE: PIJAMASURF

3 PASOS CRUCIALES PARA LIBERARSE DE UN APEGO EMOCIONAL

ESTOS SENCILLOS CONSEJOS TE AYUDARÁN A TRANSFORMAR CUALQUIER EXPERIENCIA EN ALGO POSITIVO SIN IMPORTAR LO DURA QUE SEA

Ciertas experiencias pueden dejar una profunda huella en nosotros. La manera en que vemos al mundo está moldeada por estos episodios que, cuando resultan negativos, nos limitan hasta conducirnos por rincones oscuros una y otra vez. Nuestro corazón se llena de tristeza, inseguridad y frustración.

El desapego es fundamental para transformar estas experiencias y evolucionar hacia una nueva percepción de la vida que nos permita tomar el camino correcto para sentirnos plenos e iluminar nuestra conciencia.

Aquí tres pasos cruciales para abandonar estos hábitos.





1. Aléjate de las distracciones

Son adicciones emocionales que mantienen a tu mente apaciguada dentro de tu cuerpo, se encuentran dentro de la televisión, la radio, las revistas y las redes sociales.

Estos pequeños escapes provocan cierto tipo de pensamiento que deriva en una forma de estar y sentir que los hace más necesarios mientras prolongan un ciclo de pensamiento negativo.

Piensa en tu programa o canción favoritos. ¿Cómo te hacen sentir? Disparan emociones asociadas a esos recuerdos, éstos producen pensamientos que alimentan tus sentimientos negativos. Estos distractores te alejan de la noción de que eres tú quien crea estas emociones.

Mientras más te adentres en este ciclo, más difícil será sobreponerte a la adicción emocional y separarte del dolor y el sufrimiento que experimentas.





2. Da tu atención a lo que se la merece
En situaciones difíciles, es muy común intentar escapar del dolor o reprimir los recuerdos. Esto sólo provoca que éstos se manifiesten negativamente generando caos en otros aspectos de nuestra vida. Esta es la razón principal por la que comenzar un proceso de sanación adecuado resulta fundamental.

Al aceptar nuestro dolor y concientizar nuestros sentimientos nos acercamos a la solución. Cuando nos enfrentamos a nuestro dolor, podemos empoderarnos a través de él para crecer. Se aprende más de las experiencias negativas y es esencial aceptar, de la mejor manera, el dolor derivado de ellas.

No cargues máscaras. Reconoce tu dolor, platica contigo, confróntalo e intenta entender por qué te sientes de esa manera hasta lograr comprenderte más.





3. Sé más consciente
Una vez que has asumido tu dolor, es tiempo de liberarte de los patrones y ciclos de pensamientos negativos.

Eso sólo puede lograrse si comprendes esto: cada vez que tenemos un pensamiento generamos sustancias en nuestro cerebro que provocan reacciones químicas. Al igual que en las adicciones físicas, podemos volvernos dependientes a esas sustancias y reacciones. Prolongamos los pensamientos negativos para garantizar que esas sustancias seguirán produciéndose en nuestro cuerpo.

Por eso librarse de estos hábitos de negatividad puede resultar tan difícil como dejar una adicción. Cuando estás al tanto de esta función puedes determinar tus acciones y acabar con el sufrimiento. Al cambiar nuestra forma de pensar, podemos cambiar nuestra forma de sentir y generar reacciones químicas más positivas.

FUENTE: PIJAMASURF

LOS DÌAS DE GALEANO - CAPÌTULOS DEL 1 AL 5 (CANAL ENCUENTRO)

Sinopsis: El consagrado escritor Eduardo Galeano nos lleva a recorrer, dentro de un año calendario, aquellos días que para él son memorables. Basados en su nuevo libro Los hijos de los días, sus relatos hacen referencia a fechas precisas, en un recorrido histórico pero no cronológico, donde los temas se relacionan entre sí de manera sutil, sin vinculaciones territoriales ni políticas específicas. 

Los días de Galeano - Entrevista I
Los días de Galeano - Entrevista II
Los días de Galeano - El año
Los días de Galeano - Enero
Los días de Galeano - Febrero
Los días de Galeano - Marzo
Los días de Galeano - Abril
Los días de Galeano - Mayo
Los días de Galeano - Junio
Los días de Galeano - Julio
Los días de Galeano - Agosto
Los días de Galeano - Septiembre
Los días de Galeano - Octubre
Los días de Galeano - Noviembre
Los días de Galeano - Entrevista 1 (con lengua de señas)
Los días de Galeano - Entrevista 2 (con lengua de señas)


tags: lengua de señas, Eduardo Galeano